Trabajo colectivo que da frutos

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 16/Ene/2014] 

El miércoles 15 de enero todos los países centroamericanos festejaron al Cristo Negro que se encuentra en Esquipulas, Guatemala. Nuestra región istmeña también se vistió de gala para hermanarse con los países vecinos, ya que, desde hace varios siglos, miles de paisanos acuden en peregrinación al Santuario de Esquipulas (hoy Catedral) y/o a los templos dedicados al Cristo Negro que se encuentran en nuestros pueblos.

Xadani, Juchitán, Tehuantepec y prácticamente todas las comunidades istmeñas tienen templos dedicados al Señor de Esquipulas, lo que constata la vinculación con Centroamérica y la fe de nuestros paisanos al Cristo Negro. En Juchitán, de hecho, existe una Parroquia ubicada en la Séptima Sección, de la que hablaré el día de hoy.

La historia de la Parroquia del Señor de Esquipulas inicia en noviembre de 1997 cuando Monseñor Arturo Lona Reyes decide nombrar como encargado de la Capilla del Señor de Esquipulas al Presbítero Lic. Martín Eduardo Martínez García, con la intención primera de hacerla cuasi parroquia. 

En tan solo dos años, con la ayuda de los fieles católicos se logró comprar un terreno, lo suficientemente grande, en donde se construiría más tarde la oficina parroquial, el dispensario médico de la Parroquia y la Casa Parroquial. Lona Reyes, al ver el trabajo logrado, decidió el 15 de enero de 1999 erigirla como Parroquia, siendo así la segunda Parroquia en Juchitán. El primer párroco fue, desde luego, el padre Martín.

Para llegar a lo que hoy es la Parroquia del Señor de Esquipulas sucedieron muchos acontecimientos; varios muy alegres, pero también algunos tragos amargos. Erigir la parroquia no fue fácil, ya que en algunos momentos la vida del mismo párroco estuvo en peligro.

En la compra del terreno en donde se construyó el nuevo templo participaron muchas personas: de manera especial un comité para la compra del terreno. Hasta el momento son tres los comités que han trabajado arduamente: uno para la compra del terreno, otro para la casa parroquial y oficina parroquial, y el actual comité para la construcción del nuevo templo parroquial.

El grupo que vino a dar nuevas fuerzas para continuar la construcción del nuevo templo del Señor de Esquipulas es sin duda alguna el grupo de la Virgen de Guadalupe, agrupación de señoras y jóvenes que hace algunos años, ya siendo adultas, decidió hacer su primera comunión y confirmación, y como compromiso, después de recibir estos sacramentos, ayudar en la construcción del nuevo templo. Mención aparte merecen la Profa. Roselia Martínez Ruíz y su esposo Francisco Zarate Pavián, quienes juntos con los demás miembros del comité han trabajado arduamente.

En la construcción han intervenido muchas personas de buen corazón, incluyendo algunas administraciones municipales. Es el primer templo católico y único que cuenta con capilla especial para el Sagrario y sacristía. El único que cuenta con una cúpula como tal. Sobresalen los detalles con molduras.

El martes 14 de enero se trasladó el Cristo Negro a su nueva morada. En este acontecimiento, al que llegaron miles de juchitecos, el gran ausente fue el Pbro. Martín Eduardo Martínez García a quien se le negó permanecer como párroco unos meses más y poder concluir lo que empezó y ser testigo de lo que junto con el pueblo juchiteco logró.

Desconocemos porque el cambio tan repentino del cura a la Parroquia de San Pablo Apóstol en la ciudad de salina Cruz. Según se dijo, porque a todos los sacerdotes se les cambió, pero eso está en entredicho, ya que aún hay varios sacerdotes que no han sido movidos de parroquia.

Lo cierto es que el padre Martín, quien a su llegada a la Capilla del Señor de Esquipulas, en noviembre del 97, tuvo que dormir cuatro días a la intemperie bajo el árbol guiechachi que se encuentra aún en el atrio de la parroquia, se fue con la frente en alto y con la misión cumplida en septiembre del año pasado, porque de haber llegado a un lugar donde solo había una pequeña capilla y un atrio de 8 por 7 metros aproximadamente, se marchó dejando ya terminada la nueva casa del Cristo Negro que se venera en Guatemala y en tierras zapotecas.

Una puñalada contra el pueblo

Gubidxa Guerrero 

Una canallada. Un acto de cobardía. Una puñalada contra el pueblo fue lo que aconteció entre la noche del lunes y la madrugada de ayer en el poblado de Antúnez, municipio de Parácuaro, Michoacán, cuando una partida de soldados mató a sangre fría a cuatro civiles desarmados. 

Las imágenes no mienten. El testimonio videograbado circuló ayer por redes sociales de Internet para constancia del penoso hecho. Rabia e impotencia es lo que se siente al ver las escenas del “desarme” de algunos Policías Comunitarios de Tierra Caliente, por parte del Ejército Mexicano. 

Victoria persa

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 14/Ene/2014]     

Todos los analistas coinciden: la región más conflictiva del mundo es Medio Oriente. La importancia de esa parte de la Tierra reside, básicamente, en su potencial energético, ya que bajo el suelo de un puñado de países se encuentran las mayores reservas de petróleo y gas del planeta.

No ha habido década, durante el último siglo, en que esa región no haya padecido alguna guerra promovida por una gran potencia occidental. Ingleses, franceses, italianos y norteamericanos por igual han pretendido el control de esta gran zona estratégica. Lo mismo han derrocado a gobiernos democráticamente electos, para instaurar férreas dictaduras, que han tumbado dictadores para imponer regímenes más serviles. 

Los estadounidenses se han aprovechado de la situación, logrando para sus grandes corporaciones sendos contratos de explotación petrolera. Así derrocaron al gobierno republicano en Irán, para instaurar a un monarca de aires medievales, el Sha, mismo que fue echado del país por una revolución popular encabezada por el Ayatola Jomeini, a finales de la década de los setentas. 

La República Islámica de Irán, antiguamente el Imperio Persa, soportó una guerra promovida por el entonces aliado de Estados Unidos, Sadam Hussein. Pero ni el armamento yanqui ni los gases tóxicos doblegaron la voluntad de los iraníes. Y desde entonces comenzaron un programa de armamento destinado a disuadir a sus enemigos regionales.

Como parte de las labores para dejar de depender de la explotación petrolera, los persas reactivaron una planta nuclear que, irónicamente, los israelíes les habían ayudado a construir en tiempos del Sha. Tal medida generó el temor del gobierno israelí, preocupado por ser el único país con armamento nuclear en la región. 

Durante el presente milenio el conflicto se ha centrado en la supuesta intención iraní de construir la bomba atómica. Mientras el gobierno de ese país afirma que su apuesta a la tecnología nuclear es con fines pacíficos, las naciones occidentales temen que Irán se convierta en una potencia regional capaz de amenazar el equilibrio geopolítico.

Lo anterior ha provocado que año con año se dispongan sanciones económicas contra Irán, mismas que han terminado afectando seriamente el nivel de vida de su población.

Sin embargo, hace algunos meses los gobiernos de Barack Obama y Vladimir Putin, respectivamente, decidieron darle una oportunidad a las negociaciones e impulsaron un acuerdo preliminar que busca poner bajo el control internacional las plantas nucleares iraníes. Según esto, en caso de que Irán acepte y muestre voluntad de someter ese rubro a la comunidad internacional, los gobiernos que tienen congelados miles de millones de dólares persas los pondrían a disposición de su gobierno, lo que aliviaría en mucho la maltrecha economía persa y consolidaría al régimen de los ayatolas.

Los primeros pasos se acaban de dar. Obama, inclusive, declaró que vetará cualquier sanción surgida del Senado de su país, en un giro impresionante de su política. Ello ha significado una victoria para los persas, de la que el principal afectado es el Estado de Israel. Así las cosas en aquella región del planeta. 

Comunitarios cercan Apatzingán


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 13/Ene/2014]

La región que ahora roba titulares en los noticiarios de todo el país tiene historia. Por esos pueblos anduvo José María Morelos y Pavón cuando era cura, antes de que Miguel Hidalgo y Costilla se levantara en armas. La Meseta Purépecha y Tierra Caliente, en Michoacán, son famosas desde la época prehispánica, en que los tarascos mantuvieron a raya a los guerreros mexicas. 

Apatzingán no es sólo el centro neurálgico de una importante región productora, hoy en manos de los Caballeros Templarios, sino la ciudad donde se promulgó la primera constitución de nuestro país, por Morelos: la Constitución de Apatzingán, fechada el 22 de octubre de 1814.

Hoy es el epicentro de la ‘guerra’ michoacana entre los Templarios y las Policías Comunitarias, denominadas genéricamente ‘autodefensas’, en la que el Ejército, la Marina y la Policía Federal han sido meros espectadores.

En los últimos días los comunitarios han tomado, uno por uno, los pueblos que rodean Apatzingán, intentando cercarla completamente para luego cerrar la pinza. Lo que parecía una misión imposible ha dado resultados, en parte por la férrea voluntad de las autodefensas, en parte por el apoyo popular y por la desmoralización en las filas del crimen organizado.

Bloquear e incendiar vehículos de todo tipo en las carreteras ha sido la principal estrategia de los Templarios. Los comunitarios, por su parte, iniciaron la ofensiva que pretenden detener hasta ocupar la “capital” de aquéllos, Apatzingán. Los enfrentamientos han sido muchos. En casi todos ha vencido el pueblo armado. Pero nadie puede asegurar a ciencia cierta lo que sucederá, ya que si bien los comunitarios gozan de mucha popularidad, no cuentan con certeza jurídica como para ocupar el lugar de las instituciones gubernamentales.

Michoacán es un Estado fallido. Tuvo dos administraciones perredistas que se pudrieron hasta el tuétano, y actualmente la gobierna un PRI igual de ineficaz y corrupto, según han denunciado los líderes de las autodefensas.

Parece que nada podrá detener la violencia. Únicamente la victoria contundente de uno de los bandos podría apaciguar las cosas. Pero, ¿y después? Más de diez mil ciudadanos armados hasta los dientes, sin más jefe que el que ellos deciden, son una preocupación genuina, no sólo del crimen organizado, sino del mismísimo gobierno, que ya debe estar pensando en el modo de apaciguarlos.

Ta Pedro Bidxaa

"Por las noches, mientras el pueblo duerme,
sale convertido en un temible perro negro".
Grabado en metal.- Gregorio Guerrero
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 12/Ene/2014]

Noventa años tiene el señor Pedro; nueve décadas de arrastrar su cuerpo enjuto por las calles de un polvoroso pueblo. Muchas cosas han visto sus ojos: desde portentos naturales (como un venado de dos cabezas), hasta a las más bellas mujeres de la región (como a Na Juanita Gallegos, por quien enloquecieron muchos varones de su tiempo). 

Incontables veredas ha caminado Ta Pedro. Sus pies lo han llevado a diferentes lugares y sus huaraches quedaron marcados entre cerros grandes y pequeños. No hay pueblo istmeño que no conozca; tampoco hay festividad que no haya disfrutado este hombre. ¿En cuántos templos no habrá depositado una ofrenda? 

Pero hoy, en la vejez, Ta Pedro pasa las horas sentado en una butaca en el patio de su choza. Y es que, a pesar de vivir en el centro de la comunidad, jamás quiso vender su propiedad ni tirar sus horcones de madera para construir una casa de cemento. Su vieja casa es de bajareque. 

No hay niños jugando en su amplio patio. Los vecinos dan largos rodeos con tal de evitar pasar frente a su vivienda, pues dicen que Ta Pedro es nahual, es decir, que tiene la capacidad de transformarse en jaguar, en mono o en un cerdo gigante. La forma que quiera, puede adoptar.

En sus mejores años la fama de Ta Pedro llegó a otras regiones, pues su poder era grande. No sólo curaba males inconcebibles, sino que era capaz de causar daño a quien se lo propusiera. Dicen los que saben que, junto con otros nahuales, se iba Ta Pedro al río que atraviesa el poblado, donde se revolcaba hasta adquirir la forma deseada. Después salía a realizar sus fechorías, o “travesuras” como algunos le llaman. 

Ta Pedro jamás reconoció ser un bidxaa, que es como se les denomina en lengua zapoteca. Pero si consideramos que no tuvo hijos (prueba casi irrefutable de que se es uno), todo puede pensarse.

Ta Pedro vive sus últimos días trabajosamente. Lo que no sabe el mundo es que todavía tiene el poder de metamorfosearse. Por las noches, mientras el pueblo duerme, sale convertido en un temible perro negro. Es cuando vuelve a recorrer viejos caminos y a desandar sus pasos…

Sobre el ‘escudo de Tehuantepec’. Algunas aclaraciones

Primera escena del Códice Egerton o Sánchez Solís,
originario de la Mixteca, difundido erróneamente
como 'Escudo de Tehuantepec'
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sábado 11/Ene/2014]

Quienes transitamos cotidianamente por la ciudad de Tehuantepec estamos acostumbrados a ver el escudo de dicha población grabado a un costado de la carretera, cerca del puente de fierro. También podemos encontrarlo en documentos del ayuntamiento, así como en libros, playeras, postales y hasta videos. Se ha convertido, pues, en el principal símbolo para representar la ciudad.

Debo reconocer que hasta hace muy poco ignoraba la procedencia de esta imagen, y al igual que otros apasionados de la historia y cultura nuestra, tenía curiosidad por saberlo. Por más que buscaba entre los documentos coloniales más asociados a nuestro pasado no daba con el glifo en que, según algún cronista, está representado un guerrero mexica siendo devorado por un jaguar zapoteca, que simboliza la fiereza de quienes combatieron en Dani Guiengola (‘Cerro de la piedra grande’). El que me sacó de dudas fue el Dr. Michel R. Oudijk, historiador y filólogo, quien es, además, uno de los más grandes conocedores y estudiosos de la cultura zapoteca. 

En el portal de internet www.zapotecosdelmundo.ning.com el citado investigador publicó, el 15 de septiembre de 2011, un comentario alusivo. Lo acompaña una fotografía del referido escudo, tomado del Códice Egerton o Sánchez Solís que se encuentra en el Museo Británico de Londres. Como parte de su comentario, el Dr. Michel escribe: «El códice contiene una larga genealogía de gobernantes de un lugar representado por un templo con un jaguar. La pareja fundadora de este lugar constituye el señor 1-Lagarto y la señora 1-Lagarto. Sus nombres, el primer día del ciclo adivinatorio de 260 días, indican que estos señores probablemente no son históricos sino míticos. Esa idea es confirmada por la manera en que nacieron y que refiere a nuestro escudo de Tehuantepec. El escudo forma parte de una escena más grande que comienza con un señor llamado Serpiente de Turquesa, que está pintado de negro, indicando que es un sacerdote. Sus invocaciones provocan que un águila saque a un señor de la boca de un jaguar, que está sentado en un cerro. Posiblemente, este señor es 1-Lagarto que después funda el linaje del Pueblo del Jaguar».

Mosaico de glifos que sí representan a Tehuantepec
Más adelante el investigador aclara que dicho pueblo no se encuentra en el Istmo, sino en la Mixteca Baja. Asimismo da luces sobre la procedencia del Códice, mencionando que, según propuestas de Mary Elizabeth Smith y Viola König, respectivamente, proviene de Santa María Coyotepeji o Santa María Cuquila. Finaliza diciendo: «Espero que esté claro que el escudo de Tehuantepec no representa a Tehuantepec. Se trata de un lugar de origen donde nació el fundador del Pueblo del Jaguar situado en la Mixteca Baja. Es particularmente curioso que se haya elegido este glifo para representar a Tehuantepec, tomando en cuenta que existen varios glifos  toponímicos del lugar en otros documentos. Se puede pensar en el Lienzo de Guevea, el Lienzo de Huilotepec, el mapa de la Relación Geográfica de Tehuantepec o el Códice Mendoza (f. 13v). Desconozco cuando este glifo fue aceptado para representar a Tehuantepec. La referencia más antigua que tengo es un mensaje de año nuevo de 1972».

Ante la interrogante abierta, el tehuano Juan Manuel López Alegría, periodista e indagador acucioso de la historia de su terruño, complementó la información aportando nuevos datos, como que: «lo más lejano que he llegado ha sido a la lectura de un reportaje de Adrián García Cortés en el diario El Universal (No. 13 mil 256, sección Revista de la Semana. Págs. 9 a 11. Junio 7 de 1953). Ahí el reportero que asistió al centenario de La Sandunga (mayo de 1953), señala al observar un desfile de tehuanas: "En uno de los estandartes, iba pintado parte del códice de la fundación de Tehuantepec. En él se veía una figura de tigre devorando a un ser humano. Al preguntar a quién lo portaba su significado, me contestó: ‘El tigre somos los zapotecas, el hombre que devora son los mexicas’ ". Supongo que desde aquí parte la idea de que el escudo representa la batalla del Guiengola […] Tengo la sospecha que, para la celebración del centenario de La Sandunga, a alguien le pareció buena idea usar ese glifo como escudo; tal vez porque el del Lienzo de Guevea o el de Huilotepec son de inferior factura, si se me permite decir esto». Finalmente, López Alegría nombra el libro regional en que aparece por vez primera dicho glifo (del que más adelante pudo tomarlo el cronista local Melesio Ortega, quien escribió la descripción más difundida, aunque errónea), y que tiene como autor a Alberto Cajigas Langner. Llamado El Folklor Musical del Istmo de Tehuantepec comenzó a escribirse en 1953 y fue publicado en 1961. «Así que, por esas cercanías del centenario, creo, andará el origen del escudo», apuntó López Alegría.

Vemos que la historia no está acabada. Conforme se conocen nuevos documentos se desmienten o confirman viejas hipótesis, especulaciones o versiones; se aclarara la imagen que tenemos de nuestro pasado, pero sobre todo, se enriquece el saber de la propia historia. Con el aporte de investigadores como el Dr. Michel R. Oudijk, la tarea por escudriñar en las fuentes primarias se hace conjunta. Por ello, compartimos con los estimados lectores, este sano intercambio de información que los protagonistas me autorizaron publicar… 

José Manuel Mireles

José Manuel Mireles a la izquierda
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 10/Ene/2014]

La ciudadanía está ávida de héroes. La vida cotidiana es gris sin personajes que nos hagan imaginar las zagas en pos de justicia u honor. Bien lo saben los estadounidenses, que presentan poderosos hombres y mujeres de ficción en cada película de estreno. Pero también lo saben los gobiernos, que reconstruyen la Historia de tal manera que nos muestren figuras de bronce intachables que defienden al oprimido.

En nuestro país, el Subcomandante Marcos jugó el rol de héroe popular por más de una década, hasta que Andrés Manuel López Obrador se convirtió en la esperanza y el coco de millones de personas; hecho que le costó duras críticas por parte del sup desde la misma televisora que hoy critican los altermundistas: Televisa (busquen en YouTube la entrevista de Carlos Loret de Mola a Rafael Sebastián Guillén, más conocido como Marcos). 

Quizás por la formación escolar oficial, hemos aprendido a ver a los líderes revolucionarios de la segunda década del siglo veinte como figuras emblemáticas y modelos a seguir. Eso, tal vez, ha ayudado a que miles de jóvenes anhelen enrolarse al crimen organizado, no sólo por la ganancia fácil, sino, además, por el aura de poder y fuerza física que representan. No es raro que millones de personas que no militan en las filas de los cárteles escuchen gustosos los narcocorridos que, como en épocas pasadas, relatan hechos de armas y biografías de los jefes locales.

Pero el héroe de hoy puede convertirse en el villano de mañana. Y un modesto médico puede ocupar su lugar en el imaginario colectivo. Tal parece que sucede en Michoacán, donde José Manuel Mireles, una víctima más del crimen organizado, decidió crear el movimiento de autodefensa en el municipio de Tepalcatepec, región de Tierra Caliente.

El 24 de febrero de 2013 doscientos vecinos del municipio antedicho dieron comienzo con el movimiento que terminó por expulsar al cártel de los Caballeros Templarios del lugar. Tal audacia costó sangre y muerte, pero logró lo que hasta en ese momento parecía imposible en Michoacán: enfrentar y derrotar al crimen organizado. 

Para que la ciudadanía se armara y decidiera enfrentar a los Templarios tuvo que sufrir un sinfín de humillaciones. Sólo después de ver violadas las hijas, asesinados los parientes y secuestrados los amigos, algunos lo intentaron. ¿El resultado? Hoy las autodefensas que comanda José Manuel Mireles se encuentran en 19 municipios michoacanos.

Pero Mireles es muy claro. “No queremos a los criminales. Ni siquiera a los que tienen charola, curul, poder gubernamental”, suele afirmar enfático, reflejando en sus palabras el problema integral que como sociedad padecemos; ya que el crimen casi siempre es el reflejo de los malos gobiernos y un caduco sistema de administración de justicia.

Esta historia tiene menos de un año. Hace unos días Mireles se vio involucrado en un accidente en avioneta. Hoy se recupera en un hospital de la Ciudad de México. Es el objetivo número uno de los Templarios y una preocupación genuina de los gobiernos en sus tres niveles.






Nuevos impuestos

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 9/Ene/2014]

Con el nuevo año se activó la recaudación financiera en áreas que antes no tenían gravamen. La comida para perros, un nuevo impuesto al refresco, los boletos de autobús… fueron algunos de los productos que, por disposición del Congreso de la Unión, ahora sirven para recaudar impuestos.

Hace algún tiempo escribí acerca de la falacia de que sólo “algunos” mexicanos pagaban impuestos. Si bien son pocos los que están dados de alta ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la gran mayoría de habitantes pagamos impuestos directa o indirectamente. Precisamente al comprar cualquiera de los productos gravados. Y no es poco lo que se recauda de esta manera (aunque sigue siendo mucho lo que se mal administra).

El asunto con la recaudación fiscal es polémico debido a que, si bien con nuevos gravámenes las finanzas públicas se fortalecen y hay más recursos para ampliar el presupuesto ―digamos, en desarrollo social o educación―, puede resultar contraproducente al afectar directamente el nivel de vida de quienes menos tienen.

Por ello, casi todos los países procuran afectar lo menos posible, con impuestos, a los sectores marginados. Porque sería un sinsentido quitarles para luego darles…

En México, sin embargo, el asunto está íntimamente relacionado con un tema escabroso como lo es la corrupción. Si algo sabemos quienes vivimos en este país, es que independientemente de la cantidad de que los gobiernos dispongan, hasta el momento no han dado muestras de ser bien utilizados.

Hacen más mil millones de pesos en poder de funcionarios honestos y programas de gobierno eficaces, que diez mil millones en manos de gente incapaz y corrupta. Por eso muchos especialistas siguen afirmando que la solución a los problemas presupuestarios no está en gravar más productos, o en subir la tasa del Impuesto al Valor Agregado (IVA), sino en recaudar bien y gastar mejor. 

¿Cómo es posible que cada vez más productos tengan IVA, cuando existen personajes poderosísimos que evaden los impuestos que deberían pagar? ¿Cómo es posible que se quiera recaudar más cuando no se sabe racionar lo que se tiene?

Por desgracia, con nuevos impuestos llega un alza de precios que repercute en toda la economía; por no hablar de los famosos gasolinazos. Ojalá las autoridades de todos los niveles valoren el sacrificio que representa para las mayorías desprenderse de algunos centavos que no saben en manos de quiénes irán a parar.

[Ab]usos y costumbres: San Mateo del Mar

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 8/Ene/2014]

La zona huave, en la región del Istmo de Tehuantepec, es peculiar, no sólo porque toda ella está a la orilla de la playa, sino también porque su municipio más importante, San Mateo del Mar, se rige bajo la modalidad de Sistemas Normativos Internos (antes Usos y Costumbres).

Ello ha provocado que algunas personas se valgan de esta manera de renovar a sus autoridades para hacer de su voluntad ley. En San Mateo del Mar el asunto es añejo. Los habitantes de agencias municipales y núcleos poblacionales fuera de la cabecera piden ser tomados en cuenta en la designación de concejales. Pero desde el centro hay un sector que no permite que este deseo se cumpla.

Eso provoca que cada período electoral surjan conflictos por la exclusión que se hace de personas de la misma población que no residen en la cabecera, sino a pocos kilómetros, pero dentro del mismo municipio. Miles de ciudadanos son discriminados por sus propios paisanos, porque hacer más participativas las elecciones podría propiciar que un grupo de personas pierda el control de los hilos del poder local.  

Ahora que casi todos los ayuntamientos cuentan con nuevo personal, en San Mateo se invalidó la pasada elección debido a que no se tomó en cuenta a la totalidad de sus habitantes. En este sentido, la disposición oficial no es violatoria de las normas internas sino, por el contrario, busca resguardar el derecho del mismo pueblo para tener voz y voto en la designación de autoridades.

Unir fortalece. Excluir debilita. La actitud excluyente que se ha visto en San Mateo, generalmente provoca que los pueblos dependientes terminen independizándose para conformar nuevos municipios. A final de cuentas, el centro pierde, porque a menos habitantes, menos presupuesto. 

Ojalá esa comunidad orgullosa de sus tradiciones encuentre la manera de conciliar los intereses de unos cuantos con el de toda la colectividad, incluyendo, por supuesto, sus pueblos dependientes. Sería triste que por querer monopolizar los cargos públicos se termine debilitando el tejido social. 

Un golpe aparente a la CNTE

Plantón antes del "repliegue"
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 7/Ene/2014]

La tarde-noche del 5 de enero fue desalojado el último bastión de profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en el Distrito Federal.

El plantón de protesta en el Monumento a la Revolución se encontraba semivacío cuando los granaderos llegaron para replegar a los docentes. Luego de enfrentamientos verbales y uno que otro conato de violencia, los efectivos de seguridad pública ocuparon completamente el lugar y desmantelaron el campamento del lado de las fuentes.

El operativo fue duramente criticado (aunque también aplaudido) en las redes sociales, que vieron en él otra muestra del “autoritarismo” de Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, que “hace el trabajo sucio a Enrique Peña Nieto”, según expresaban algunos.

Lo cierto es que la presencia de la Sección 22, y otros pequeños contingentes, era solamente simbólica. No obstante, afectaba mucho la cotidianeidad de miles de defeños. Quien no sepa el trabajo que costó recuperar ciertos espacios públicos en la capital para ponerlos al servicio de la ciudadanía, no podrá entender la molestia que generaba el plantón en este emblemático lugar.

Las inmediaciones del Monumento a la Revolución fueron ocupadas por profesores de la Coordinadora después del desalojo que se efectuó en el zócalo capitalino a mediados de septiembre, con las Reformas Constitucionales y las leyes secundarias ya aprobadas. El plantón no pretendía servir para detener ninguna medida política. Era una moneda de cambio con la cual pretendíase negociar quién sabe qué (está claro que lo que no lograron las movilizaciones, la violencia ni la ocupación del corazón de la ciudad, no lo iba a conseguir un reducido campamento).

Destaca el hecho de que en esta ocasión la autoridad local haya asumido toda la responsabilidad. Si hacemos memoria, el desalojo de septiembre se endilgó a las fuerzas federales, que en lugar de llevarse las rechiflas, parecieron llevarse el “mérito” por parte de millones de personas. Esta vez fue Mancera quien giró instrucciones para desalojar el sitio, más de ciento veinte días después de ocupado.

Este aparente golpe al magisterio no es tan contundente como se piensa. Más allá de comunicados, y una que otra movilización, no provocará radicales acciones de protesta, pues su liderazgo está consciente de que la relación de fuerzas ha cambiado: no es lo mismo chantajear al tímido gobernador Gabino Cué, que querer ir a sentar sus reales a la capital del país.

Quizás, viéndolo fríamente, sea un repliegue decoroso para la CNTE, cuya dirigencia no tendrá que decir a sus agremiados que se fueron porque el plantón era inútil, sino porque el “gobierno fascista los reprimió”. Cosas de política.