Por Gubidxa Guerrero Luis
La mañana del martes 7 de abril de 2026 la sinagoga Rafi-Nia, en el centro de Teherán, fue destruida por un misil durante la oleada de ataques estadounidenses-israelíes contra la capital iraní. El hecho es grave: un lugar de culto antiguo fue reducido a escombros, con libros sagrados y objetos rituales dañados o perdidos. Más allá del daño material, el incidente tiene un fuerte impacto simbólico.
La comunidad judía iraní es una de las más antiguas del mundo, con una presencia continua de más de 2700 años. Sus orígenes se remontan al exilio asirio (siglo VIII a.C.) y especialmente al exilio babilónico (586 a.C.) tras la destrucción del Primer Templo de Jerusalén.
