Por Gubidxa Guerrero Luis
Los idiomas originarios del continente son tesoros vivos que debemos preservar y promover. La lengua zapoteca o didxazá es una de las cinco más habladas en nuestro país, junto con el castellano, náhuatl, maya y mixteco. Sin embargo, muchos lugares con nombres en lengua propia son conocidos por traducciones al castellano o al náhuatl que, en numerosas ocasiones, resultan inexactas.
Tal es el caso de Dani Beedxe’, cuya traducción literal es “Cerro o Montaña del Jaguar”, pero que popularmente se conoce como “Cerro del Tigre”. ¿Por qué resulta inapropiada esta denominación? Sencillamente porque los tigres no son originarios de este continente, mientras que el jaguar (Panthera onca) sí lo es y representa uno de los animales más sagrados para los pueblos del Anáhuac. El jaguar aparece representado en incontables códices, estelas, vasijas, esculturas, joyería y diversas manifestaciones artísticas mesoamericanas.