Secuestro de Maduro: error estratégico


Por Gubidxa Guerrero Luis

En 1804 un hecho sacudió la política europea: Napoleón Bonaparte, Cónsul Vitalicio de la República Francesa, ordenó la detención "extraterritorial" del Duque de Enghien, Louis Antoine de Bourbon-Condé, exiliado en lo que hoy es Alemania, símbolo de la antigua aristocracia derrocada por la Revolución que estallara el 14 de julio de 1789 con la toma de la Bastilla.

El Cónsul autorizó que las tropas francesas cruzaran la frontera neutral de Baden para capturar al Duque en su residencia y lo llevaran a París donde, ignorando el debido proceso, fue fusilado el 21 de marzo. El General Bonaparte pretendía "enviar un mensaje" a los remanentes de la nobleza que soñaban con restaurar la monarquía, así como a sus aliados ingleses, austriacos y rusos, principalmente.

Joseph Fouché, Ministro de Policía, pronunció una frase célebre para describir el hecho: "C'est pire qu'un crime, c'est une faute" / "Es peor que un crimen, es una equivocación", dando a entender que, independientemente de las consideraciones éticas o legales, el hecho constituía un grave error geopolítico.