Una anécdota de Porfirio Díaz en Tehuantepec


Por Gubidxa Guerrero Luis / Etnohistoriador 

Porfirio Díaz es el dxu ('extranjero', 'fuereño') al que zapotecas de la Planicie Costera y de la Sierra Zapoteca Istmeña más han respetado. Vivió en el antiguo Departamento de Tehuantepec durante dos años (entre 1858 y 1860), en los que aprendió el arte de la guerra de uno de los pueblos originarios más antiguos del continente. Le tocó en suerte presenciar la famosa Guerra Civil entre tehuantepecanos y juchitecos, que forjó la identidad de los samblaseños, provocó cientos de muertes y dividió al Istmo en dos, a mediados del siglo diecinueve. 

Don Porfirio conoció y reconoció de nombre y apellido a cientos de guerrilleros zapotecas con quienes combatió por casi veinte años, de 1858 a 1876, año en que, finalmente, se convirtió en Presidente de la República. Sus soldados provenían principalmente de Juchitán, del entonces barrio de San Blas y de los poblados de Guevea, con quienes sostuvo la causa liberal a finales de la década del cincuenta.

Frutos de la victoria


Por Gubidxa Guerrero Luis 

El genoc1d1o en G4z4 parece próximo a su fin. Después de casi veintiún meses, y miles de mujeres y niños asesinados por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), es probable que la dirigencia política sionista acepte llegar a un Acuerdo con la Resistencia Palestina para la liberación recíproca de prisioneros, la retirada total de la Franja de Gaza y el inicio de su reconstrucción

Ello significará la victoria final del Eje/Frente de la Resistencia Islámica, que ha luchado en varios escenarios: Palestina, Líbano, Irak, Siria Yemen e Irán. Las condiciones de los grupos guerrilleros palestinos, para liberar a los prisioneros israelíes, no han variado. Sólo cambió el escenario. 

Después de la indiscutible victoria iraní en la Guerra de los Doce Días, al gobierno de Benjamín Netanyahu no le queda más que detener la limpieza étnica en Gaza y, quizás, en Cisjordania. Llegó el momento en que la sociedad israelí exija cuentas a sus fracasados líderes, por lo que el gran patrocinador, Estados Unidos de América (EEUU), ha salido en su defensa.