No es lo mismo manifestación que bloqueo


Gubidxa Guerrero 

El martes 19 de marzo al menos siete medios impresos en la capital del Estado reseñaron la actividad realizada por algunos jóvenes para promover la Campaña de Concientización Ciudadana "No a los bloqueos". Durante el programa televisivo “Primero Noticias”, que conduce Carlos Loret de Mola, apareció por algunos segundos un señor portando el cartel oficial de dicha Campaña, que tiene escrito en la parte inferior el siguiente lema: "Toda forma de lucha o de protesta que perjudique directamente al pueblo es ilegítima".
     
El martes, también, mototaxistas pertenecientes al grupo de la Regidora de Saneamiento e Imagen Urbana Gloria Sánchez (hermana del ex Senador y ex candidato a la gubernatura de Oaxaca Héctor Sánchez) bloquearon calles céntricas de la ciudad de Juchitán, así como la carretera federal, a la altura del "Canal 33", para exigir la condonación del pago de licencias y tenencia de sus vehículos (tal vez la señora Sánchez pensó que con el cierre vial se mejoraba la imagen de Guidxiguié’).
     

Opinión: Manotazos

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 20/Mar/2013]

Cada cual a su modo, los diferentes actores políticos están haciéndose notar. A diferencia de los tiempos del líder vitalicio de la Confederación de Trabajadores de México, Fidel Velázquez, ahora la consigna parece ser: el que se mueve sí sale en la foto.
     Son tiempos electorales. Y aunque todavía quedan poco más de nueve meses de gobierno (es decir, un cuarto del período administrativo) los alcaldes y regidores ya no piensan en servir a sus conciudadanos sino en apoyar a su delfín o en intentar postularse ellos mismos para algún cargo de elección popular.
     Algunos presidentes municipales quieren ser, a como dé lugar, diputados locales. Ciertos regidores pretenden convertirse en alcaldes y algunos arribistas, que nada bueno han hecho por sus comunidades, se mueven para ver qué les toca.
     Los amarres al más alto nivel están a todo lo que dan. Pero en el mundo cotidiano, en la vida diaria de los miles de istmeños que padecen los malos gobiernos, parece que nada cambia.
     Desde el interior de los partidos políticos surgen voces que claman por la democratización en la designación de candidatos. Los priístas, sobre todo, no quieren quedarse de brazos cruzados mirando cómo les imponen abanderados nada competitivos  mientras algunos buenos cuadros son ignorados (¿habrá algún pacto para lanzar aspirantes perdedores?).
     En Tehuantepec parece haberse consumado una imposición que seguirá dando de qué hablar. En Ixtaltepec ocurre un caso similar, con el riesgo de la desbandada. Pero Juchitán no se queda atrás. Teniendo buenos prospectos como el doctor Jorge Florentino López o Mario López, el PRI continúa en una indefinición que muy probablemente haga que pierdan la presidencia, hoy en manos de Daniel Gurrión Matías.
     ¿Y en la alianza PAN-PRD? Sucede otro tanto. Algunas autoridades que tuvieron aciertos en ésta o en pasadas administraciones, pretenden dar “continuidad” impulsando a sus allegados, lo que tampoco ha sido del agrado de la militancia, que exige transparencia en la asignación de las candidaturas.
     Personalmente considero que mientras los partidos políticos no abran la participación a los ciudadanos no afiliados, o no identificados plenamente con determinado color, la ciudadanización de la política será poco menos que imposible. 
     En el Distrito Federal el PRD le apostó a la candidatura de un personaje que ni siquiera es su militante: Miguel Ángel Mancera. Arrasó. En el Istmo de Tehuantepec casi todos quieren dar manotazos sobre la mesa mediante declaraciones amenazantes o cierres carreteros. Hay, sin embargo, algunas honrosas excepciones que constituyen la esperanza de los dos grandes bloques antagónicos: PRI y la alianza PAN-PRD. La pregunta es: ¿los dejarán competir?  

Opinión: Transparencia en las candidaturas

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 19/Mar/2013]

Más de ochenta años gobernó ininterrumpidamente el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de Oaxaca. Ocho décadas en las que hubo de todo: algunas buenas administraciones y ciertos municipios manejados sin escrúpulos. 
     Al final, la balanza terminó por inclinarse entre quienes se oponían a los regímenes priístas, de tal manera que acabó perdiendo el bastión que había constituido la Entidad.
     La alianza que suscribieran los partidos Acción Nacional (PAN) y de la Revolución Democrática (PRD) minó el cacicazgo tricolor en el sureste mexicano. Guerrero, Chiapas, Oaxaca y, recientemente, Tabasco terminaron siendo ganados por la oposición.
     Sin embargo, parece no haberse extraído ninguna lección de las derrotas. Contrario al PRI nacional, que al perder Los Pinos hace doce años buscó modificar la estrategia de cara a los nuevos comicios impulsando nuevos cuadros (aunque muchas veces cobijados por viejos dinosaurios), en el Estado de Oaxaca los dirigentes estatales del tricolor no parecen querer cambiar.
     Confiados en los “pactos” con la cúpula aliancista PAN-PRD, los dirigentes se enfrascan en turbias negociaciones por las que se están viendo obligados a ceder candidaturas clave, a cambio de que en municipios específicos se adopten contrincantes menores. Es decir, algunos líderes están apostando a mandar gallos perdedores en ciertas demarcaciones, con tal de que la contraparte haga lo propio en otras.
     Esto es un secreto a voces que se ha dejado ver en bastiones de la izquierda; lugares donde muchos militantes priístas cuentan con alguna esperanza de derrotar a los grupos locales, pero que no se ven respaldados por las autoridades partidistas estatales.
     Tal es el caso de Asunción Ixtaltepec, importante municipio istmeño que se ha caracterizado por las apabullantes victorias de Carol Antonio Altamirano y los suyos, quienes siguiendo una estrategia sencilla, van obteniendo con paso firme posiciones clave favorecidos por el voto popular. 
     En dicho municipio, tierra de Jesús Chu Rasgado, muchos militantes priístas ven con preocupación que sea su mismo partido quien los boicotee. Temen ―según afirmaron a quien esto escribe― que la dirigencia estatal “meta las manos” en la designación de los abanderados sin respetar el voto de la militancia.
     “Nos lo han hecho otras veces”, me decía un dirigente municipal priísta, “y nosotros hemos respetado las decisiones del partido. Pero en estos tiempos Ixtaltepec requiere que el PRI lance a sus mejores hombres para tratar de recuperar el Ayuntamiento. Si la dirigencia allá en Oaxaca apoya al candidato o candidata que respalde la militancia, tenemos posibilidades de dar la pelea. Pero si nos imponen a un fulano sin arraigo, no hay ninguna esperanza”.
     Por el momento, quien comentó lo anterior, prefiere que no se revele su nombre, pero las voces que se escuchan en Ixtaltepec, en cuanto a la contienda por la alcaldía, se oyen también en otras zonas, referente a las candidaturas para la diputación local.
  Si el partido más antiguo de México quiere recuperar Oaxaca, debe renovarse, cosa que debe empezar respetando a sus militantes…

Un zanate azul


Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 17/Mar/2013]

Para Dionisio Hernández Ramos, poeta zoque originario de Zanatepec. Mi padrino.

“Mira aquel pájaro negro”, le dijo la señora al niño. “Parece un cuervo”, agregó un señor. “Se llaman zanates”, completó alguien más.
     A la señora Federica, recién llegada de Sonora, le había impresionado el tamaño del pájaro con potente trinar. Por eso quería que su hijo Jaime lo viera y escuchara.
     En eso se acercó un señor moreno, curtido por el fuerte sol, que dirigiéndose al niño le preguntó: “¿De qué color ves al ave? Dime, ¿de qué tonalidad? Míralo con detenimiento…”.
     El chamaco se quedó viendo fijamente al pájaro que seguía trinando fuertemente, alzando el pico y esponjándose de vez en cuando.
     “¡Es azul!”, gritó Jaime. “Mamá, papá, ¡no es un pájaro negro, sino azul!”. Entonces el señor que había formulado la pregunta se sonrió, pues el pequeño había logrado percibir el verdadero matiz del ave. 
     “Muchas personas piensan que todos los zanates son negros, pero están equivocados. Existen pájaros de esta especie de una coloración azul, que no deja lugar a dudas. Es que, ¿saben?, entre estos animales, así como entre los seres humanos, existen sus diferencias. No se trata de las desigualdades que tenemos nosotros, entre quienes tienen y quienes nada poseen. Más bien es una distinción que se da de acuerdo al lugar que se ocupara en vida.
     En mi pueblo, Zanatepec, se respeta y venera a estas aves, que fueron las responsables de llevar el maíz a nuestros ancestros, pues un zanate lo robó un grano a un dios juguetón para que pudiéramos alimentarnos. También tuvimos un rey llamado Gululush, que fue soberano de todos los zoques hace incontables generaciones, quien nos hizo ver que nuestro destino está ligado al de estos pájaros, de tal manera que donde quiera que estemos debemos mirarlos con aprecio.
     Por ello sé bien que no todos los zanates son iguales. Porque los zoques de mi pueblo reencarnamos en ellos, de tal manera que dependiendo del empeño que hayamos puesto en vida, será la manera en que resurgiremos. Las personas que pasaron los años con relativa indiferencia, no se distinguen del resto. Pero quienes se esforzaron en servir al pueblo y en hacerlo grande, renacen como hermosos zanates azules, que por su forma, color y tamaño, sobresalen de todos los demás.
     El pájaro que escuchan trinar, seguramente fue un gran señor del pueblo. Tal vez sea Gululush reencarnado en ave…”

Vandalismo en Antequera

Gubidxa Guerrero 

El pan nuestro de cada día: la violencia, los bloqueos, las movilizaciones que perjudican principalmente a los ciudadanos inocentes. 
     
La “lucha” emprendida por los normalistas en la capital del Estado es infructuosa porque es ilegítima. Durante muchos años los docentes han constituido una casta favorecida en la Entidad, que ante la pérdida de algunos privilegios pretende amedrentar a las autoridades.
     
Quien no desempeña bien una función, simplemente no debe ejercerla. Nadie llevaría a componer un arete con un joyero que no supiera cómo trabajar los metales preciosos. Ninguna persona entregaría su vehículo con un mecánico que no conociera de su oficio. Por tanto, es justo que no se contrate a personas que no demuestren que están capacitadas para cumplir con una de las tareas más nobles del ser humano: formar a otros; es decir, la docencia.
     
Los jóvenes que en la ciudad de Oaxaca están secuestrando vehículos y amenazando a las personas, causando temor, debieron dedicarse a estudiar mientras el pueblo solventó su educación (por si no lo saben, es el pueblo el que paga, mediante los impuestos y los recursos nacionales, la educación pública). Pero muchos de ellos prefirieron dedicarse a la ‘grilla’ estudiantil y a servir de carne de cañón de ciertos políticos disfrazados de profesores.
      

Opinión: América Latina en el Vaticano

Papa Francisco I
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 14/Mar/2013]

Es tiempo de los pueblos. Celebro la grandeza de América Latina, que se muestra una vez más en la elección del Papa. 
     Ayer miércoles conocimos la identidad del nuevo Papa. El mundo se sorprendió porque por primera ocasión en casi dos mil años habrá un Sumo Pontífice no europeo.
     Desde que el catolicismo se impuso en el continente americano ―hace ya más de cinco siglos― jamás uno de nuestros sacerdotes había escalado tan alto.
     Latinoamérica es la región del mundo con más católicos, quienes superan los 400 millones de feligreses. Tan sólo en México hay más de ochenta millones de personas pertenecientes a esta confesión. Por tanto, era políticamente necesario que esa representatividad se reflejara en el Estado Vaticano.
     El mundo, económica y moralmente hablando, está en crisis. Pero de todos los rincones del orbe, fue Sudamérica la zona que padeció menos los estragos de las recesiones. Por el contrario, gracias al buen oficio de Hugo Chávez, Lula, Evo, Correa, entre otros, vivimos un período de integración como nunca antes en nuestra historia.
     Francisco I ―hasta ayer Jorge Mario Bergoglio― no tendrá el escenario sencillo. Apenas se supo de su designación, comenzaron a correr las noticias que lo asociaban a la dictadura argentina. Por lo que yo anticipo lo que vendrá: un linchamiento mediático contra él. Veremos cómo los principales medios de prensa en el mundo lo criticarán, de una y mil maneras. Los invito a que revisen quienes son los dueños de esos medios y qué hay detrás de dichos señalamientos. No creo que el amor a la verdad… 
     Jorge Mario Bergoglio encarna la relevancia política de América Latina. Su designación constituye en sí mismo un mensaje que debe alegrar a los católicos en el mundo, pero especialmente a quienes habitamos en este continente.
     Con él también se logra conciliar la tradición centenaria por la que se designaban Papas italianos, pues de algún modo, Bergoglio lo es, ya que sus padres provienen de la península itálica. 
     Una nueva etapa comienza en la Iglesia. Esperemos que sea fructífera. 

Opinión: Lucha fraterna en Juchitán


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 12/Mar/2013]

Comienzan a manifestarse los grupos económicos y políticos favorables al proyecto eólico en Juchitán. Como se sabe, decenas de personas mantienen bloqueado los accesos a Playa San Vicente, donde una de tantas empresas ―transnacional, por supuesto― pretende levantar sendas torres generadoras de electricidad.
     La discordia está sembrándose. No es casual que las personas se organicen para pedir la intervención de la fuerza pública para desalojar a sus paisanos. Detrás de los manifestantes parece haber poderosos intereses que están azuzando a las partes. 
     Los empresarios saben que ellos mismos no pueden marchar para esgrimir un derecho. Los medios que los señores del dinero utilizan son directos con el Gobernador del Estado. El mensaje que pretende darse se dirige a la opinión pública, pues una marcha ciudadana resulta más convincente que una declaración desafortunada (como cuando Mareña Renovables dijo ―a manera de ultimátum― que cancelaría el proyecto en la Barra de Santa Teresa, para que Gabino Cué mandara a la policía estatal).
     Mis paisanos deben tener mucho cuidado. Reza el dicho que “para que la cuña apriete debe ser del mismo palo”. La estrategia parece ser de confrontación. Zapotecas enfrentándose con zapotecas. Tal como en algunos pueblos huaves consiguieron que los ikoots se confrontaran con sus hermanos. 
     Por ello debemos hacer un poco de historia: Juchitán, desde su centro urbano hasta la última de sus parcelas hacia los cuatro puntos cardinales, pertenece al común. Las innumerables rebeliones que encabezaron personajes como José Gregorio Meléndez, Albino Jiménez o José F. Gómez fueron para dotar a los habitantes y a sus descendientes de territorio suficiente para subsistir.
     Tradicionalmente las autoridades que resguardaban el mapa, otorgaban las parcelas a los particulares, pero sólo se tenían en usufructo; jamás en posesión. Por tanto, no podían ser vendidas, y para hacer algún tipo de transacción con ellas, era necesario contar con la autorización colectiva.
     Históricamente cada juchiteco, hombre y mujer, ha tenido derecho de gozar de los beneficios de la tierra por la que pelearon los ancestros. No conozco a un solo paisano que no tenga un pariente muerto en alguna de las tantas rebeliones pasadas. Por tanto, a todos asiste el mismo derecho.
     Sin embargo, las empresas eólicas están negociando con ‘particulares’. Con individuos con nombres y apellidos que les están “rentando” las tierras para instalar aerogeneradores. La pregunta es, ¿con autorización de quién? Porque Juchitán tiene décadas sin comisariado de bienes comunales. Es decir, no cuenta con la autoridad competente para facultar a los ‘particulares’ que negocien con la tierra que históricamente ha pertenecido a todo el pueblo.
     Hoy en día muchos políticos se han vuelto terratenientes y esgrimen papeles, que bajo un análisis minucioso, dejan algunas dudas. Es momento de hablar de leyes y derechos. Pero con todos los argumentos en la mano: los legales, históricos y legítimos. ¿Comenzamos? 

Opinión: Cien días de Peña Nieto


Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 11/Mar/2013]

Se cumplieron los cien primeros días de gobierno de Enrique Peña Nieto. Es tiempo de hacer un balance de gestión, pues si bien es verdad que durante ese lapso es difícil corregir males profundos en nuestro país, es suficiente para dejar ver las intenciones y el modo en que se dirigirá la nación.
     El inquilino de Los Pinos ha dado muestras de un estilo propio. A pesar de las burlas que llueven sobre él en las redes sociales, tachándolo de ignorante e ingenuo, la realidad parece bien distinta. En apenas tres meses logró lo que no se consiguió en los dos sexenios anteriores: encarcelar a Elba Esther Gordillo, lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). También consiguió que los dos principales partidos de oposición firmaran el famoso Pacto por México, así como comprometerlos a que impulsaran juntos la Reforma Educativa y otras medidas que antes parecían imposibles.
     Nadie puede negar que Peña Nieto recibió un fuerte impulso de Televisa. Sin embargo, por lo que también dejan ver estos días de gobierno, el apoyo no fue gratuito. Los priístas pagaron bien la proyección mediática a su abanderado. Y lo hicieron en efectivo. Por tanto, el titular del Ejecutivo no debe nada al consorcio de Emilio Azcárraga Jean. Entonces, el segundo gran objetivo de Peña Nieto parece que es romper dos grandes monopolios mexicanos: el de las televisoras y el de las telefónicas. El conflicto añejo en el que los panistas únicamente mediaron, dando largas a ambos oponentes, parece que será resuelto salomónicamente: se afectará a los dos bandos por igual.
     Si la administración recién estrenada consigue poner en su lugar a Salinas Pliego, Slim y Azcárraga, como ya lo hizo con Elba Esther; si EPN consigue devolver la gobernabilidad a este país, entonces sí podrá considerarse un transformador y no sólo un administrador más.
     Pero llegado el día nos encontraremos en una disyuntiva: un Gobierno fuerte, árbitro de los intereses de diversos sectores del país, pero con tufo del viejo autoritarismo priísta. 
     ¿Llegaron los días de “la hora que usted mande, señor Presidente”? Ya veremos.

Los sueños de Betu Muxe’

Ilustración de Gregorio Guerrero.
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 10/Mar/2013]

Después del “desastre de la Luna” que acabó con los contadores de mentiras de Guidxiguié’, la gente cayó en la tristeza y el desconsuelo inundaba el pueblo. Las mujeres iban al mercado desarregladas; algunas comenzaban a enflacar de tanta amargura. Los bueyes por estar melancólicos no movían una sola pata: los campesinos tenían que jalar de las carretas para ir a la milpa. Todo se consumía lentamente. La alegría, otrora proverbial de los juchitecos, menguaba.  
     Una mañana, dos amigos se encontraron en el callejón Angélica Pipi. Uno, recién venido de Esquipulas, Guatemala, llamado Chico Morgan, preguntó:
      ―¿Qué sucede? ¿Por qué veo a todos muy serios?
     ―¡Una gran desgracia, hermano!, dijo Chendu Neliu, que era como se llamaba el otro; desde que la luna mató a Moonge y a toda su camarilla, hay dolor en el pueblo. 
     ―¿Pero cómo fue eso? 
     ―El muy atrevido intentó escalar el cielo y conocer los caminos de Beeu. Le aventó un lazo y en lugar de treparse a la luna, ésta le cayó encima matándolo junto a todos los mentirosos que lo habían ido a despedir a Playa San Vicente.
     ―Con razón todo está en silencio. Es grave la situación. Jamás pensé que desapareciera esa raza de hombres ¿Y no hay nada que podamos hacer?
     ―Pues por ahí dicen que Betu Muxe’, el muchacho que borda trajes, se quedó con un libro donde están anotadas infinidad de mentiras, pero que lo tiene escondido en algún lugar.
     ―Habrá que ir a buscarlo para que nos saque del apuro y podamos hacerle un gran servicio a nuestra gente. Nada más déjame ir a casa de mi madre para avisarle que ya estoy en Juchitán. Nos vemos en el centro justo cuando el sol esté sobre nuestras cabezas.
     Mientras llegaba el momento, Chico Morgan degustaba un rico caldo de iguana en compañía de su madre. La pobre mujer sollozaba cada que su hijo daba un sorbo al desayuno. 
     ―Ya me enteré amá; ya sé que Moonge quiso treparse a la luna y que le falló el modo. Pero no se preocupe, pues junto con Chendu Neliu intentaré salvar a nuestro pueblo. Visitaremos a Betu Muxe’ y le pediremos el libro de mentiras que tiene. La señora esbozó una sonrisa con la buena nueva que acababa de escuchar. 
     ―Muy bien, dijo ella, hagan lo que tengan que hacer, pero cuídense mucho de ese muxe’ porque dicen que hechiza a los hombres. El muchacho calmó a su madre, diciendo que mantendría la distancia.
     A la hora convenida, Chendu Neliu y Chico Morgan se encontraron en el parque central. Caminaron derechito al Barrio Lima buscando al dueño de aquel tesoro, pues las referencias decían que ahí lo encontrarían. Al hallar su casa, vieron a un joven alto y delgado que bordaba flores de toloache en un hermoso huipil. De inmediato supieron que el hábil artista era Alberto Jiménez, mejor conocido como Betu Muxe’.
     ―Buenas tardes, qué se les ofrece, preguntó el bordador. 
     ―Hermano, ¿has visto cómo sufre nuestra gente? Desde que murió Moonge el pueblo no ríe más, y al parecer tú eres la única esperanza. El muchacho se sorprendió con la afirmación, y preguntó: 
     ―¿Pero cómo puedo yo salvar a nuestros paisanos? ¿Acaso soy brujo para revivir a los muertos? Chico Morgan le increpó: 
     ―No te hagas el tonto, sabemos que tienes escondido un libro de mentiras
     ―Eso es falso, ningún libro tengo yo, es mi doble quien lo guarda, y bien escondido que está. 
     ―¿Tu doble? Pues vayamos ahora mismo con él, para que nos lo entregue. 
     ―Eso va a ser muy difícil. Mi guenda no es de este mundo, lo he visto sólo en sueños, y es ahí donde me ha enseñado muchas cosas.
     Algo incrédulos, Chendu Neliu y Chico Morgan se fueron a un rincón para platicar al respecto. 
     ―Qué haremos, Rosendo. Se me hace que este Betu está jugando con nosotros. 
     ―No lo sé Francisco, será mejor seguirle la corriente, no sea que tenga razón. Después de decirse palabras más, palabras menos, trazaron un extraño plan: acordaron dormir al bordador de huipiles para que platicara con su guenda y le sacara las mentiras que pudiera.
     Cada mañana, durante cincuenta y dos días, fueron a casa de Betu Muxe’ a despertarlo para anotar todo cuanto le hubiera sido referido durante el sueño. La primera vez supieron de un hombre que fue a Guatemala pisando dos jabones sobre las vías del tren… El segundo día les contó Betu cómo los juchitecos intentaron construir una escalera para llegar al cielo, proyecto frustrado por la escasez de maíz para el pozol de los trabajadores… y así sucesivamente. 
     La penúltima mentira que Betu narró, trataba de unos toros que dañaron un huerto subiéndose a las palmeras, acabando con los cocos del árbol. La última noche, todavía el bordador pudo darse el lujo de escuchar en sueños una mentira para él apetecible: su guenda le contó sobre el hombre con el miembro viril más grande del mundo, quien para hacer el amor con su amada ―que vivía al otro lado de la calle― no tenía que salir de casa…
     Completada la obra con las cincuenta y dos mentiras, Rosendo y Francisco reunieron a los habitantes del pueblo frente a la iglesia. Dijeron a todos que el primer sábado de cada mes contarían una historia del libro que habían rescatado de los sueños de Betu Muxe’. De este modo las personas recordarían por sí mismas otras mentiras que los niños aprenderían para que florecieran nuevos mentirosos. La gente, con sólo escuchar la noticia, se alegró sobremanera, los bueyes regresaron al trabajo y el pueblo abandonó su desánimo. 
     Desde aquel día Chico Morgan y Chendu Neliu fueron considerados benefactores de Juchitán. Hoy dos calles llevan sus nombres, y ellos viven en el Barrio Lima junto a Betu Muxe’. Hay quienes dicen que el joven artista los hechizó con yerbas; otros refieren que viven con él para que cada mañana, al despertar, les cuente una mentira que su guenda le haya relatado en sueños…

El debilitamiento de los zapotecas

Guidxi Liobá ('Ciudad de los Muertos') - Mictlan - Mitla
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sabado 9/Mar/2013]

Después de que nuestro pueblo hubiera alcanzado la cumbre de su desarrollo, llegó un período de ocaso. Los grandes centros político-ceremoniales fueron abandonados. El reino zapoteca se fraccionó en pequeñas unidades independientes, con intereses particulares. Terminó el llamado período clásico. Esto, hace poco más de mil años.
     Lo que sucedió con nuestro pueblo, pasó también a otros reinos lejanos; en el área maya, en Teotihuacán, y en las principales urbes mesoamericanas. ¿Por qué? Existen varias teorías. Algunas afirman que hubo una disminución de la producción alimentaria, lo que provocó el descontento generalizado. Otras dicen, que los Estados eran insostenibles por el transcurrir mismo de los años, y la pesadez de las estructuras políticas. Hay quienes refieren que los grandes intereses contrapuestos hayan podido provocar conflictos de envergadura. El caso es que las principales capitales de los reinos civilizados, fueron paulatinamente abandonadas alrededor del 800 d.C.
     La gran Dani Beedxe’ (Monte Albán) dejó de ser el eje político de los zapotecas. En su lugar fueron surgiendo pequeñas ciudades binnizá rivales: Yagul, Lambityeco, etc. Cada una descendía directamente de Monte Albán. Sus clases dirigentes pertenecían a la nobleza que la gobernó.
     Durante casi 500 años, la nación zapoteca sufrió una paulatina decadencia. Las nuevas ciudades participaron en continuas guerras internas, de las cuales se levantaba un nuevo centro de poder, sólo para terminar desplazado poco después. El Valle de Oaxaca se llenó de poblaciones que disputaban la herencia de Monte Albán. Pero con el paso de los siglos, las dos ciudades que adquirieron mayor preeminencia y legitimidad, fueron Mitla y Zaachila. Una, como centro ceremonial y religioso; la otra, como recinto político. En esta última ciudad comenzó a reconstituirse el tejido político-social de la estirpe zapoteca que culminó con un nuevo empuje expansionista.
     Mientras los binnizá volvíamos a ganar terreno, aglutinados en torno a Zaachila, fueron arribando los mixtecos, pueblo que históricamente habitara las montañas ásperas de occidente. Mediante alianzas matrimoniales lograron ingresar de forma pacífica a los Valles nuestros. Pero estas alianzas no eran gratuitas; se entablaron debido al poder creciente de los recién venidos. Lo que propició nuevos conflictos, pues si bien los mixtecos no ocupaban grandes extensiones de tierra, sí estaban asentados en terrenos estratégicos, como Cuilapan, poblado cercano a Zaachila.
     En este contexto nos encontrábamos, cuando apareció Cosijopi I, quien emprendió la migración y posterior conquista del Istmo de Tehuantepec…