Golpe a la ciudadanía

Mariano Vicente candidato al que los tribunales arrebataran la victoria
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 27/Dic/2013] 
Tres instancias abofetearon la voluntad de los habitantes de Salina Cruz: el Tribunal Estatal Electoral; la Sala Regional, con sede en Xalapa, Veracruz, del Tribunal Federal del Poder Judicial de la Federación; y la Sala Superior del antedicho tribunal, con sede en el Distrito Federal. Todas ellas ratificaron el triunfo de Rosa Nidia Villalobos, candidata del PRI-PVEM a la presidencia municipal del puerto; una victoria que no obtuvo en las urnas, sino mediante la argucia legal que anuló varias casillas del vencedor en los comicios, Mariano Vicente, abanderado del Partido Nueva Alianza (Panal).
Lo escribí la semana pasada y lo reitero hoy: “más allá de tecnicismos jurídicos, me parece que el asunto de fondo es meramente político, y deja claro que la democracia sólo es válida para los grandes jugadores. Lo que el presente caso nos enseña es que si alguien surgido de la nada se atreve a desafiar a la partidocracia tradicional, difícilmente podrá salirse con la suya. Ahí estarán los tribunales listos para impedir, con las reglas en la mano (que casi siempre aplican ‘a modo’), la materialización de la voluntad popular. Faltaba más”.
Cuando redacté lo anterior, todavía guardaba la esperanza de que se hicieran valer los argumentos, en lugar de los arreglos al más alto nivel. Desafortunadamente ganó la partidocracia. 

No conozco al médico Mariano Vicente. Jamás he cruzado palabra con él. Tampoco simpatizo con el partido que lo postuló. Pero me sorprendió el apoyo que encontró en miles de ciudadanos salinacrucenses cansados de ser gobernados por  los partidos de siempre: PRI, PAN y PRD. La victoria sorpresiva del “médico de los pobres” confirmó, de algún modo, el desencanto con los políticos tradicionales que con los años traicionaron, en su mayoría, la confianza de los ciudadanos.

Me pareció indignante la manera en que se aliaron contra Mariano Vicente los partidos que en julio habían contendido entre sí. Tanto el PRI, PVEM, como el PAN, PRD y PT impugnaron la elección, contribuyendo a que los tribunales anularan las casillas que revirtieron los resultados. Fue increíble que institutos políticos que siempre se han opuesto al priísmo, prefirieran que dicho partido llegase al palacio municipal en lugar que lo hiciera un personaje apenas conocido: Mariano Vicente.

El golpe no se dio contra una persona ni contra un equipo de campaña. El golpe fue en contra de la credibilidad de las instituciones electorales. El golpe fue a la ciudadanía que creyó que podría cambiar de gobierno municipal por la vía pacífica y civilizada. 

No sólo Salina Cruz está de luto. También la incipiente democracia istmeña. Y ello se debe a la ambición de unos cuantos, que humillaron al pueblo porque quieren y porque pueden. Por ahora.

Por la paz y la tranquilidad de Salina Cruz

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 26/Dic/2013] 

Son días cruciales en el puerto de Salina Cruz, una de las ciudades más importantes no sólo del Istmo de Tehuantepec sino del sureste mexicano. La determinación de los tribunales electorales, que se acaba de dar a conocer podría tener implicaciones insospechadas en el municipio más poblado de nuestra región. De eso hablaremos mañana, en una entrega más de ‘Escenario Político’. 

Por lo pronto ―enmarcando mis comentarios en las fechas en que millones de cristianos conmemoramos el nacimiento de Cristo―, me gustaría hacer mención de un hecho que aconteció en el puerto, y que brindó gusto y esperanza a miles de creyentes: la visita del Obispo de la Diócesis de Tehuantepec, Monseñor Oscar Armando Campos Contreras.

En la tarde del domingo 22 de diciembre, a las 5 de la tarde, los fieles católicos de la Parroquia de San Pablo Apóstol, se dieron cita para celebrar la Santa Misa, presidida en esta ocasión por el mencionado Obispo.

Fueron varios los motivos de la ceremonia: el Obispo Instituyó a 5 ministros extraordinarios de la comunión (fieles católicos que tendrán la facultad de llevar la sagrada Comunión a los enfermos de la parroquia), declaro en estado de Misión la Parroquia de San Pablo Apóstol (lo que significa que todos los laicos visitarán continuamente la comunidades de la parroquia de San Pablo, llevando la Palabra de Dios y analizando la mejor manera de ayudar y socorrer a las clases más desprotegidas), y bendecir el nuevo retablo de la Parroquia de San Pablo Apóstol (la estructura arquitectónica, pictórica y escultórica que se sitúa detrás del altar en los templos católicos).

El nuevo retablo de la parroquia esta tapizado por cuadros de cedro. A los costados de la madera hay figuras de cerámica en color oro antiguo. En una de la paredes (lado derecho) una pintura con la leyenda "Ego sum via veritas et vita" (“Yo soy el camino, la verdad y la vida”). 

El Obispo Campos Contreras, muy entusiasmado felicitó a los fieles reunidos y en general a toda la parroquia de San Pablo Apóstol, por todos los logros realizados desde la llegada del nuevo párroco, Presbítero Lic. Martín Eduardo Martínez García. Dijo en su homilía que se alegraba mucho porque la Iglesia Universal es misionera, y al declarar la parroquia de San Pablo Apóstol en estado de misión se dará cumplimiento a una de las funciones primordiales de la Iglesia. Agregó que al instituir 5 nuevos ministros extraordinarios de la comunión se podrán atender mucho mejor las necesidades espirituales de los enfermos. Les pidió que realizaran su misión con mucha fe y misericordia.

Finalmente expresó su beneplácito por el nuevo retablo de la parroquia. Se alegró y felicitó al párroco de San Pablo por los grandes logros alcanzados en tan poco tiempo y animó a la comunidad parroquial para que juntos, con su párroco, caminen en el amor y la fraternidad ayudados por la oración, la formación y la acción. Después de bendecir el nuevo retablo y la nueva sacristía, dio la bendición solemne a todos los fieles ahí reunidos. Los fieles aprovecharon la presencia del Obispo para saludarlo y agradecer su presencia.

Diciembre no sólo debe ser un mes de “fiesta”, entendida en el sentido banal del término, sino un tiempo de dicha por la llegada del Salvador, que nos permita acercarnos al prójimo en cualquiera de sus formas. Que haya personas dispuestas a caminar de la mano del desprotegido y falto de fe, es algo que debe reconocerse y valorarse. En los meses por venir, Salina Cruz necesitará de mucha entereza.  

La otra cara de la moneda: Oaxaca

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el mates 24/Dic/2013]

En la última entrega de esta columna mencionábamos la excesiva publicidad del gobernador chiapaneco, Manuel Velasco Coello, para promocionar sus “logros”. Es, dijimos, demasiado pronto para aparecer en otras Entidades que no son la suya propia, pues ¿qué le hace pensar que un capitalino estará feliz de saber lo que hace el mandatario del Estado fronterizo más pobre?

Pero si algo debemos reconocer al novio de Anahí es su voluntad de proyectar al vecino Estado de Chiapas, y con él a su propia persona. Cosa contraria con nuestro titular del Ejecutivo local, Gabino Cué Monteagudo, quien parece no esforzarse mucho en hundir la imagen de la bella Entidad que tiene a mal gobernar.

Desde el mes de agosto no hay medio importante que no cuestione de manera directa y abierta la actitud del mandatario estatal, que parece estar a merced de las decisiones de la dirigencia magisterial de la Sección 22, perteneciente al Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE). 

Gabino Cué no sólo ha sido desafortunado en sus respuestas ―como aquella famosa entrevista ante Carlos Loret de Mola, en cadena nacional, donde se dedicó a lavarse las manos de la ingobernabilidad en su Estado y a justificar la actitud de los docentes que desquiciaban periódicamente las vialidades del Distrito Federal― sino que ha mostrado una actitud indolente al no ejercer la autoridad de la que está investido.
Por puro milagro no ha habido ningún muerto durante la “recuperación” de escuelas en diversas regiones de la Entidad, en las que el gobierno estatal únicamente ha fungido como mero espectador ante los enfrentamientos con piedras, cohetones e, inclusive, armas de fuego. ¿Se imaginan si una bala perdida hubiese matado a un padre de familia?

La alternancia se fue al caño. La esperanza de millones de habitantes fue traicionada por Cué Monteagudo en aras de quedar bien con los grupos de poder que lo apoyaron en su búsqueda de la gubernatura. ¿Y los niños?, ¿y la gobernabilidad?, ¿y la paz y el orden? Solamente en los discursos de uno de los mandatarios más incapaces de la historia.

Manuel Velasco, rumbo a la presidencia de México

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 23/Dic/2013]

Pocos son los políticos que respetan los tiempos oficiales para iniciar sus campañas proselitistas. Cada conferencia de prensa y cada aparición pública sirve de plataforma a quienes aspiran a ocupar un puesto más alto en el gobierno. Sin embargo, en México, la anticipación nunca había sido por cinco años. 

El joven mandatario del Estado de Chiapas, Manuel Velasco Coello, lleva doce meses como gobernador de la Entidad más pobre del país, y parece querer repetir la estrategia de Enrique Peña Nieto, actual Presidente de la República.

Como recordamos, Peña Nieto buscó aparecer en los medios de todo tipo, erogando grandes fortunas para publicidad “disfrazada”, a manera de entrevistas o reportajes. Además de cuidar su apariencia física, estableció un noviazgo con una mujer del mundo de la farándula, la hoy primera dama Angélica Rivera.

Ser gobernador del Estado más poblado y con la economía más grande del país ayudó mucho. El desgaste del presidente Calderón y de su principal adversario, Andrés Manuel López Obrador, también sirvió para este propósito. La desmedida publicidad a favor de Peña rindió sus frutos el día de las elecciones de julio de 2012.

El chiapaneco Manuel Velasco está haciendo exactamente lo mismo que el mexiquense: además de ser bastante joven y cuidar su aspecto físico, tienen una novia “artista” (como llaman a los actores, cantantes y demás personajes promovidos por las grandes televisoras), hasta hace poco una de las más populares del medio juvenil: Anahí.

La ex RBD acompaña a menudo al titular del Ejecutivo local. Además de contribuir en mucho a proyectar la imagen del gobernador, éste desembolsa bastante dinero en promover los “logros” de su gobierno por todo el país.

Es perfectamente comprensible que un mandatario difunda sus acciones de gobierno ante la opinión pública de su demarcación, pero que un político gaste fortunas para llegar a personas del otro extremo de la nación, hace sospechar de burda propaganda política anticipada.

Faltan todavía cinco años para que haya un cambio de administración en el país, pero tal parece que el PRI y el gobernador chiapaneco están ya en la carrera. Ojalá los servidores públicos se preocuparan más en trabajar que en aparecer en los grandes medios de comunicación. Después de todo, el trabajo es la mejor publicidad.  

Del buen gobierno. Historias de Ta Jacinto Lexu VII

Mujeres de Quialana
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 22/Dic/2013]

Anteriormente se daba un intercambio comercial muy grande entre el Istmo de Tehuantepec, la Sierra Zapoteca y los Valles Centrales. Vendedores iban y venían; de aquí surtíamos de pescado y sal a aquellas regiones, de donde nos llegaba café y otros bienes. Cuentan que Ta Jacinto Lexu se dedicó un tiempo al comercio. En varias mulas llevaba y traía los productos que mercaba.

Una de las poblaciones que más frecuentaba es San Bartolo Quialana. Si la memoria no me falla, dicha comunidad se encuentra cerca de otro pueblo binnizá llamado Tlacocula.

Ahí estaba Ta Chintu Lexu, ofreciendo sus bultos de pescado seco. Él, como todos los comerciantes de aquella época, tenía amigos y compadres en los pueblos que visitaba. Sucedió entonces un acontecimiento poco común: los habitantes del lugar organizaban pequeñas reunioncitas aquí y allá, entre la Iglesia y la Plaza. Ante el inusual movimiento, Ta Jacinto Orozco se dirigió a su compadre Mariano Martínez, oriundo del lugar, para preguntar por lo que acontecía:

“Sucede que algunas personas están proponiendo cambiar nuestra forma de gobierno ―dijo el señor Mariano―, y mucha gente se está entusiasmando. Como tenemos muy cerca la ciudad de Oaxaca y algunos paisanos ven cómo se administran allá, pues consideran mejor imitarlos”.

“Y allá, ¿cómo se gobiernan?”, preguntó Ta Jacinto; a lo que su interlocutor respondió: “Pues mediante partidos políticos. Allá cualquier persona puede aspirar a ser ‘cabeza del pueblo’; además, los que sirven al pueblo reciben una compensación económica. No que aquí, aparte de que no recibimos salario, hasta se termina gastando del patrimonio propio; bien lo sabemos quienes alguna vez hemos llegado a gobernar. Acá se debe recorrer muchos años de servicio para poder ocupar un cargo importante o para poder ser elegido alcalde”.

“¿Y eso por qué está mal?”, preguntó Ta Chintu. “No es que sea malo, es que ya algunos pueblos vecinos están cambiando su forma y no debemos quedarnos atrás”, expresó su compadre. “Es decir que si en los demás pueblos sus dirigente los saquean y mal administran, ¿ustedes querrán hacer lo mismo?”, inquirió nuevamente. “No, ¡qué va! Es sólo que ciertas personas en Quialana piensan que tal vez sería bueno adaptarnos a los nuevos tiempos”.

Entonces Ta Jacinto Lexu pensó un rato lo que iba a decir a su compadre Mariano Martínez, y soltó lo siguiente: “Hermano, he recorrido muchos lugares; he visto ciudades grandes pero mal administradas, donde sus habitantes se quejan de quienes deberían gobernarla bien, llamándoles ‘ladrones’. En cambio he conocido pueblos chicos donde son los gobernantes quienes se quejan del trabajo extenuante y del sacrifico que hacen por la comunidad. 

Debería resultarnos sospechoso que en ciertos lugares las personas tengan avidez por estar en el gobierno; ya que quizás se deba al beneficio personal que desde sus posiciones puedan obtener. En cambio, es bueno saber que en otras partes la gente más trabajadora dirige al pueblo; porque un buen sistema es aquel en donde se quejan más los gobernantes de lo que se queja el pueblo. Lo ideal es que nadie se lamente y todos participen. Y aquí en Quialana todos se ayudan, pues mediante el trabajo solidario y responsable no sólo realizan ustedes las festividades tradicionales, sino la administración del pueblo. Son otros los que tal vez deberían aprender de ustedes…”

Esto dijo Ta Jacinto Lexu en aquel pueblo zapoteca del Valle. Finalmente no cambió el sistema por el que se regían, pero el intento sirvió como oportunidad para que nuestro personaje compartiera su opinión con un compadre suyo.

Artículo: El portalito



Por Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sábado 21/Dic/2013]

Cada mes tiene su olor en el Istmo de Tehuantepec. Marzo y/o abril huele a incienso, por la Semana Mayor. Junio huele a tierra mojada, por las primeras lluvias. Agosto huele a hierba, por el verdor en el campo debido a las copiosas tormentas. Octubre huele a cempasúchil, que ofrendamos a los muertos cuando nos visitan. Y un olor a pólvora inunda nuestros pueblos en diciembre.

Este mes es esperado con ansia por los pequeños, quienes, además de las vacaciones escolares, disfrutan de un ambiente de posadas, en que los dulces, las piñatas, los juegos y la alegría navideña están a la orden.

Los istmeños no festejamos tanto la Navidad (25 de diciembre). De hecho, para nosotros, es más importante la Noche Buena (24), en que acostamos al Niño Dios mediante las rezadoras o las pastorelas. El Año Nuevo también es motivo de magnas celebraciones.

Cuando era pequeño, los niños del Callejón de los Leones, y avenidas aledañas, salíamos de portalito, que es como llamábamos al hecho a recorrer las calles cada noche cargando un pequeño veliz o caja, que representaba el nacimiento de Jesucristo, para cantar en las casas que nos dieran posada.

Todas las noches eran de alegría, porque más de diez muchachitos nos dábamos cita para comenzar la caminata nocturna. “¿Va a querer Portalito?”, era el anuncio que uno de los nuestros hacía en los patios y puertas de los hogares juchitecos. En muchas ocasiones nos decían “para la otra”, pero cuando la respuesta era “entren”, nos poníamos felices y comenzábamos a cantar a todo pulmón. Después de algunos minutos en que, medio desentonados, habíamos terminado las rimas ―con uno de nosotros sosteniendo el portalito―, el dueño de la casa depositaba una pequeña cooperación en el modesto nacimiento, que guardábamos y contábamos al finalizar la jornada.

El rito duraba aproximadamente diez días, del 13 de diciembre al 23; y al concluir esta pequeña etapa de nuestras vidas, repartíamos lo que la gente hubiera cooperado. Entonces cada uno tendría posibilidades de adquirir los cohetes (o chiquitracas) y alguna ropa para estrenar el 31 que, cabe decir, era de las pocas ocasiones en que estrenábamos (la otra era en nuestros cumpleaños). 

El portalito es una de las costumbres decembrinas que está perdiéndose. A nivel nacional son pocas las regiones donde se lleva a cabo, y en el Istmo de Tehuantepec son cada vez menos los muchachitos que salen a dar aquéllos viejos y alegres recorridos…

Bloquear no debe ser opción

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 20/Dic/2013]

Gubidxa Guerrero 

Hace algunos días anunciamos el fallo de la Sala Regional, con sede en Xalapa, Veracruz, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a favor de la candidata del PRI-PVEM Rosa Nidia Villalobos para la presidencia de Salina Cruz.

Fui de los que sintió extrañeza por el dictamen que ratificaba, en lo esencial, el pronunciamiento del Tribunal Estatal Electoral que anuló diversas casillas que terminaron revirtiendo la victoria que Mariano Vicente, candidato del Partido Nueva Alianza (Panal), había obtenido en las urnas.

Todavía falta que la Sala Superior dé su sentencia, ante la solicitud de reconsideración que presentó el Panal para que le sea devuelto el triunfo al “médico de los pobres”. Es decir, no están agotadas las instancias que podrían dar una solución digna al problema que está poniendo en riesgo la estabilidad de esta importante ciudad porteña.

Sin embargo, antes de que la máxima autoridad en la materia se pronuncie, algunos seguidores de Mariano Vicente (ignoro si con el aval de éste) decidieron bloquear la carretera Salina Cruz-Tehuantepec, afectando a miles de habitantes que transitan diariamente por dicha vía. Con ese bloqueo, la causa pierde popularidad entre un sector que simpatiza con el doctor; ya que afectando a ciudadanos inocentes no es como se logrará que la Sala Superior se conduzca con justicia. Por el contrario, da un mensaje de ingobernabilidad a las autoridades y a la sociedad en general, pues ¿cómo pretende ser alcalde de una importante ciudad quien bloquea su principal ruta de acceso terrestre? ¿Con qué autoridad moral podrá defender el derecho al libre tránsito de sus ciudadanos quien antes de erigirse en presidente municipal utiliza este medio de presión?

Considero una gran equivocación la actitud asumida por los seguidores de Mariano Vicente. Habrá quien señale los ejemplos de otros candidatos, como el de Unión Hidalgo, que optaron por este “método de lucha”. Y esa comparación será precisamente la muestra de que se está cometiendo un error, ya que se está actuando de la misma forma que los políticos tradicionales de quienes se querían diferenciar.

Bloquear no debe ser opción. Menos todavía cuando quedan instancias a qué recurrir. El asunto está todavía en tribunales y es preciso esperar el fallo. Hasta no tener una negativa rotunda, hasta no ver cerradas todas las puertas institucionales, no debe pensarse en actos de protesta. Y si llegare el caso de que éstos deban realizarse, tendrán que cuidarse las formas para no ganarse de enemigos a quienes lo apoyaron con la confianza en las urnas.

Los ciudadanos inocentes no deben pagar por los arreglos políticos ni por las injusticias de otros. Debe imperar la prudencia y la firmeza, pero sin dañar al prójimo. 

Sembrando el divisionismo…

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 19/Dic/2013]

Los proyectos eólicos en la planicie costera de la región istmeña están a toda marcha. Con algunos problemas han logrado instalar cientos de torres generadoras de energía eléctrica, principalmente con capital extranjero.

Uno de estos “problemas” se llama Álvaro Obregón (o Guixhi ro’, en idioma zapoteco, que significa ‘monte grande’), agencia municipal de Juchitán, donde campesinos y pescadores se opusieron a la instalación del parque auspiciado por Mareña Renovables en terrenos de San Dionisio del Mar, pueblo huave colindante con Chicapa de Castro. 

Pese a las garantías del gobierno, la empresa tuvo que retirarse por la presión internacional y para evitar derramamiento de sangre. Esta “victoria” de los activistas antieólicos dio nuevos bríos a su causa, que permitió que en la Séptima Sección de Juchitán se creara un movimiento de oposición a un parque que se está levantando en las inmediaciones.

El tema ha cobrado más o menos relevancia, dependiendo el momento político del que hablemos. Recientemente supimos de la visita de algunos funcionarios de la Unión Europea que acudieron a las obras de Bi Hioxho, al poniente de Juchitán, donde además de corroborar que la zona se encuentra en la ruta ancestral de procesión de la Santa Cruz Guzebenda, también verificaron que se ha afectado al menos un pozo de agua, tal como dio a conocer un diario de circulación nacional.

Ahora, lo preocupante es el divisionismo que parece estar aumentando entre los mismos habitantes de Juchitán. Por un lado, un sector de pobladores de Álvaro Obregón (agencia municipal fundada hace aproximadamente ochenta años por soldados juchitecos bajo el mando de Heliodoro Charis Castro) opuestos al proyecto eólico de Mareña Renovables declaró que impedirá la pesca a habitantes de la Séptima Sección de Juchitán por, supuestamente, haber éstos aceptado apoyos de empresas eólicas para sus faenas diarias, tales como motores y/o lanchas.

Resulta alarmante que en aras de un idealismo mal entendido, se confronten los zapotecas de dos núcleos poblacionales que se dedican a la misma actividad; ya que la respuesta de quienes se sintieron agredidos fue inmediata, impidiendo la entrada de vehículos provenientes de Álvaro Obregón a la cabecera municipal.

Los grandes perdedores en esta disputa serán los mismos juchitecos, independientemente del grupo al que pertenezcan. Los ganadores indudables serán los políticos mañosos y las grandes empresas transnacionales, que seguirán haciendo de las suyas mientras los zapotecas se pelean. ¡Digamos no a la violencia entre hermanos! 

Juchitán, entre pavimentación y desgobierno

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 18/Dic/2013]

Está a punto de finalizar la administración de Daniel Gurrión Matías en Juchitán. Con él se irá la oportunidad histórica que tuvo el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de reafirmarse en una ciudad zapoteca que se le comenzó a ir de las manos desde la década de los setentas (¡hace 40 años!), cuando las tropelías de los caciques de entonces, permitieron que un nuevo movimiento político tomara fuerza: la denominada COCEI.

Pero los rebeldes setenteros se convirtieron en los nuevos caciques y, repitiendo la estrategia del PRI postrevolucionario, los coceístas enarbolaron la bandera de lucha social sólo de manera aparente. El PRI siguió siendo el PRI: vertical, alejado de las necesidades del pueblo ―donde el compadrazgo importaba más que la militancia―, corrupto y servil de las autoridades superiores.

El desgaste de seis administraciones coceístas, sus divisiones internas, así como la buena imagen de que gozaba Daniel Gurrión, permitieron que el PRI recuperara la presidencia municipal luego de un buen lapso de tiempo (el gobierno de Héctor Matus fue bajo el modelo de ‘consejo municipal’, no como presidencia). Y con Daniel llegó la esperanza de que las cosas mejoraran.

Si bien, al principio de su administración, el alcalde mostró genuino interés por cambiar el rostro de la ciudad, bastaron pocos meses para que se percatara del complejo entramado de intereses en Juchitán, donde los grupos de poder, que pululan por doquier, hacen que la gobernabilidad sea casi imposible.

Pareció que Daniel Gurrión no quiso saber más de política y se dedicó de lleno a las obras públicas. Mientras se pavimentaban decenas de calles, explotaba el fenómeno de los mototaxis; a la vez que con ayuda del gobierno federal se construían o remodelaban parques públicos, se sucedían varios bloqueos carreteros por semana; mientras se construían canchas de fútbol rápido, se destruían vestigios centenarios, como la Capilla Lunes Santo, en Cheguigo Sur; y así por el estilo, impulsando constantemente la obra pública, pero descuidando la gobernabilidad. 

Como excusa siempre tuvimos el “yo no fui”, olvidándose que los funcionarios no sólo yerran por acción sino, sobre todo, por omisión. La delincuencia se disparó, y aunque el presidente no asaltó a nadie, tenía la responsabilidad de velar porque los índices de inseguridad disminuyeran en su demarcación. Y qué decir de las invasiones de terrenos o de los graves enfrentamientos por la construcción de los proyectos eólicos en la Séptima Sección o en Álvaro Obregón, agencia municipal de Juchitán. Por no hablar de las tomas del Palacio o la reciente invasión al Parque Central.

Juchitán es complicado y problemático. Todos lo sabemos. Como también estamos conscientes de que los caciques políticos siempre estarán listos para hundir más al pueblo, pues con el caos ellos ganan. Por eso la ciudad necesitaba de un gobierno que hiciera valer su autoridad para regir con orden y equidad. En lugar de eso, tuvo un eficiente empresario del ramo de la construcción.     

Si su servidor pudiera calificar la administración que finaliza, podría decir que fue el gobierno con mejores intenciones que tuvo el Istmo. Por desgracia, las intenciones no bastan.  

Caso Salina Cruz: también a la Sala Superior

La Justicia no siempre es imparcial
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 17/Dic/2013]

Este lunes la Sala Regional, con sede en Xalapa, Veracruz, del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ratificó la decisión del Tribunal Estatal Electoral, por lo que Rosa Nidia Villalobos (del PRI) sigue siendo alcaldesa electa de Salina Cruz. 

Por su parte, Mariano Vicente declaró que acudirá a la Sala Superior, en el Distrito Federal, para luchar por la victoria que le dieron los ciudadanos en las urnas “buscando siempre la justicia y la paz social”.

La decisión del tribunal colegiado fue peculiar ya que, a diferencia de muchos otros casos, no hubo unanimidad en su fallo. Mientras que “los magistrados Adín Antonio de León Gálvez y Juan Manuel Sánchez Macías, ponente del asunto, coincidieron en calificar como correcta la decisión del tribunal local de haber anulado la votación recibida en diversas casillas”, Octavio Ramos Ramos se pronunció en sentido distinto, defendiendo la voluntad de los ciudadanos que votaron en julio pasado a favor del Partido Nueva Alianza (Panal).

Tal como se anunció de manera oficial, una de las principales causales para anular las casillas en el puerto ―nulidad que revirtió el triunfo de Mariano Vicente― “fue la existencia de propaganda electoral de Nueva Alianza frente a la casilla durante la jornada electoral. Y en el caso de las casillas 695 B, 708 B, y 695C, por haberse conformado las mesas directivas de las mismas por integrantes de partidos políticos que contendieron en la elección y al haberse integrado por una funcionaria de mando superior del propio ayuntamiento de Salina Cruz”.

Lo anterior es sorprendente, dado que los partidos políticos que integraban dichas mesas directivas no eran del Panal (es decir, el favoritismo a favor del candidato estaría descartado). Y en cuanto la existencia de propaganda del Panal frente a la casilla, ¿acaso no hay ciudad en este país donde todos los partidos inunden de basura electoral las calles? Si una barda pintada el día de la elección con el logo del PRI, PAN o PRD fuera causal de nulidad, no habría comicios válidos…

Pero la Ley es la Ley. Y así como la Sala Regional ratificó, en lo esencial, el fallo del Tribunal Estatal Electoral, Mariano Vicente y su equipo tienen la alternativa de acudir a la Sala Superior para hacerse escuchar y demandar la ‘reconsideración’ puntual de su caso. La importancia de Salina Cruz lo amerita.

Aunque más allá de tecnicismos jurídicos, me parece que el asunto de fondo es meramente político, y deja claro que la democracia sólo es válida para los grandes jugadores. Lo que el presente caso nos enseña es que si alguien surgido de la nada se atreve a desafiar a la partidocracia tradicional, difícilmente podrá salirse con la suya. Ahí estarán los tribunales listos para impedir, con las reglas en la mano (que casi siempre aplican ‘a modo’), la materialización de la voluntad popular. Faltaba más.