Vandalismo en Antequera

Gubidxa Guerrero 

El pan nuestro de cada día: la violencia, los bloqueos, las movilizaciones que perjudican principalmente a los ciudadanos inocentes. 
     
La “lucha” emprendida por los normalistas en la capital del Estado es infructuosa porque es ilegítima. Durante muchos años los docentes han constituido una casta favorecida en la Entidad, que ante la pérdida de algunos privilegios pretende amedrentar a las autoridades.
     
Quien no desempeña bien una función, simplemente no debe ejercerla. Nadie llevaría a componer un arete con un joyero que no supiera cómo trabajar los metales preciosos. Ninguna persona entregaría su vehículo con un mecánico que no conociera de su oficio. Por tanto, es justo que no se contrate a personas que no demuestren que están capacitadas para cumplir con una de las tareas más nobles del ser humano: formar a otros; es decir, la docencia.
     
Los jóvenes que en la ciudad de Oaxaca están secuestrando vehículos y amenazando a las personas, causando temor, debieron dedicarse a estudiar mientras el pueblo solventó su educación (por si no lo saben, es el pueblo el que paga, mediante los impuestos y los recursos nacionales, la educación pública). Pero muchos de ellos prefirieron dedicarse a la ‘grilla’ estudiantil y a servir de carne de cañón de ciertos políticos disfrazados de profesores.
      

Opinión: América Latina en el Vaticano

Papa Francisco I
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 14/Mar/2013]

Es tiempo de los pueblos. Celebro la grandeza de América Latina, que se muestra una vez más en la elección del Papa. 
     Ayer miércoles conocimos la identidad del nuevo Papa. El mundo se sorprendió porque por primera ocasión en casi dos mil años habrá un Sumo Pontífice no europeo.
     Desde que el catolicismo se impuso en el continente americano ―hace ya más de cinco siglos― jamás uno de nuestros sacerdotes había escalado tan alto.
     Latinoamérica es la región del mundo con más católicos, quienes superan los 400 millones de feligreses. Tan sólo en México hay más de ochenta millones de personas pertenecientes a esta confesión. Por tanto, era políticamente necesario que esa representatividad se reflejara en el Estado Vaticano.
     El mundo, económica y moralmente hablando, está en crisis. Pero de todos los rincones del orbe, fue Sudamérica la zona que padeció menos los estragos de las recesiones. Por el contrario, gracias al buen oficio de Hugo Chávez, Lula, Evo, Correa, entre otros, vivimos un período de integración como nunca antes en nuestra historia.
     Francisco I ―hasta ayer Jorge Mario Bergoglio― no tendrá el escenario sencillo. Apenas se supo de su designación, comenzaron a correr las noticias que lo asociaban a la dictadura argentina. Por lo que yo anticipo lo que vendrá: un linchamiento mediático contra él. Veremos cómo los principales medios de prensa en el mundo lo criticarán, de una y mil maneras. Los invito a que revisen quienes son los dueños de esos medios y qué hay detrás de dichos señalamientos. No creo que el amor a la verdad… 
     Jorge Mario Bergoglio encarna la relevancia política de América Latina. Su designación constituye en sí mismo un mensaje que debe alegrar a los católicos en el mundo, pero especialmente a quienes habitamos en este continente.
     Con él también se logra conciliar la tradición centenaria por la que se designaban Papas italianos, pues de algún modo, Bergoglio lo es, ya que sus padres provienen de la península itálica. 
     Una nueva etapa comienza en la Iglesia. Esperemos que sea fructífera. 

Opinión: Lucha fraterna en Juchitán


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 12/Mar/2013]

Comienzan a manifestarse los grupos económicos y políticos favorables al proyecto eólico en Juchitán. Como se sabe, decenas de personas mantienen bloqueado los accesos a Playa San Vicente, donde una de tantas empresas ―transnacional, por supuesto― pretende levantar sendas torres generadoras de electricidad.
     La discordia está sembrándose. No es casual que las personas se organicen para pedir la intervención de la fuerza pública para desalojar a sus paisanos. Detrás de los manifestantes parece haber poderosos intereses que están azuzando a las partes. 
     Los empresarios saben que ellos mismos no pueden marchar para esgrimir un derecho. Los medios que los señores del dinero utilizan son directos con el Gobernador del Estado. El mensaje que pretende darse se dirige a la opinión pública, pues una marcha ciudadana resulta más convincente que una declaración desafortunada (como cuando Mareña Renovables dijo ―a manera de ultimátum― que cancelaría el proyecto en la Barra de Santa Teresa, para que Gabino Cué mandara a la policía estatal).
     Mis paisanos deben tener mucho cuidado. Reza el dicho que “para que la cuña apriete debe ser del mismo palo”. La estrategia parece ser de confrontación. Zapotecas enfrentándose con zapotecas. Tal como en algunos pueblos huaves consiguieron que los ikoots se confrontaran con sus hermanos. 
     Por ello debemos hacer un poco de historia: Juchitán, desde su centro urbano hasta la última de sus parcelas hacia los cuatro puntos cardinales, pertenece al común. Las innumerables rebeliones que encabezaron personajes como José Gregorio Meléndez, Albino Jiménez o José F. Gómez fueron para dotar a los habitantes y a sus descendientes de territorio suficiente para subsistir.
     Tradicionalmente las autoridades que resguardaban el mapa, otorgaban las parcelas a los particulares, pero sólo se tenían en usufructo; jamás en posesión. Por tanto, no podían ser vendidas, y para hacer algún tipo de transacción con ellas, era necesario contar con la autorización colectiva.
     Históricamente cada juchiteco, hombre y mujer, ha tenido derecho de gozar de los beneficios de la tierra por la que pelearon los ancestros. No conozco a un solo paisano que no tenga un pariente muerto en alguna de las tantas rebeliones pasadas. Por tanto, a todos asiste el mismo derecho.
     Sin embargo, las empresas eólicas están negociando con ‘particulares’. Con individuos con nombres y apellidos que les están “rentando” las tierras para instalar aerogeneradores. La pregunta es, ¿con autorización de quién? Porque Juchitán tiene décadas sin comisariado de bienes comunales. Es decir, no cuenta con la autoridad competente para facultar a los ‘particulares’ que negocien con la tierra que históricamente ha pertenecido a todo el pueblo.
     Hoy en día muchos políticos se han vuelto terratenientes y esgrimen papeles, que bajo un análisis minucioso, dejan algunas dudas. Es momento de hablar de leyes y derechos. Pero con todos los argumentos en la mano: los legales, históricos y legítimos. ¿Comenzamos? 

Opinión: Cien días de Peña Nieto


Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 11/Mar/2013]

Se cumplieron los cien primeros días de gobierno de Enrique Peña Nieto. Es tiempo de hacer un balance de gestión, pues si bien es verdad que durante ese lapso es difícil corregir males profundos en nuestro país, es suficiente para dejar ver las intenciones y el modo en que se dirigirá la nación.
     El inquilino de Los Pinos ha dado muestras de un estilo propio. A pesar de las burlas que llueven sobre él en las redes sociales, tachándolo de ignorante e ingenuo, la realidad parece bien distinta. En apenas tres meses logró lo que no se consiguió en los dos sexenios anteriores: encarcelar a Elba Esther Gordillo, lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). También consiguió que los dos principales partidos de oposición firmaran el famoso Pacto por México, así como comprometerlos a que impulsaran juntos la Reforma Educativa y otras medidas que antes parecían imposibles.
     Nadie puede negar que Peña Nieto recibió un fuerte impulso de Televisa. Sin embargo, por lo que también dejan ver estos días de gobierno, el apoyo no fue gratuito. Los priístas pagaron bien la proyección mediática a su abanderado. Y lo hicieron en efectivo. Por tanto, el titular del Ejecutivo no debe nada al consorcio de Emilio Azcárraga Jean. Entonces, el segundo gran objetivo de Peña Nieto parece que es romper dos grandes monopolios mexicanos: el de las televisoras y el de las telefónicas. El conflicto añejo en el que los panistas únicamente mediaron, dando largas a ambos oponentes, parece que será resuelto salomónicamente: se afectará a los dos bandos por igual.
     Si la administración recién estrenada consigue poner en su lugar a Salinas Pliego, Slim y Azcárraga, como ya lo hizo con Elba Esther; si EPN consigue devolver la gobernabilidad a este país, entonces sí podrá considerarse un transformador y no sólo un administrador más.
     Pero llegado el día nos encontraremos en una disyuntiva: un Gobierno fuerte, árbitro de los intereses de diversos sectores del país, pero con tufo del viejo autoritarismo priísta. 
     ¿Llegaron los días de “la hora que usted mande, señor Presidente”? Ya veremos.

Los sueños de Betu Muxe’

Ilustración de Gregorio Guerrero.
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 10/Mar/2013]

Después del “desastre de la Luna” que acabó con los contadores de mentiras de Guidxiguié’, la gente cayó en la tristeza y el desconsuelo inundaba el pueblo. Las mujeres iban al mercado desarregladas; algunas comenzaban a enflacar de tanta amargura. Los bueyes por estar melancólicos no movían una sola pata: los campesinos tenían que jalar de las carretas para ir a la milpa. Todo se consumía lentamente. La alegría, otrora proverbial de los juchitecos, menguaba.  
     Una mañana, dos amigos se encontraron en el callejón Angélica Pipi. Uno, recién venido de Esquipulas, Guatemala, llamado Chico Morgan, preguntó:
      ―¿Qué sucede? ¿Por qué veo a todos muy serios?
     ―¡Una gran desgracia, hermano!, dijo Chendu Neliu, que era como se llamaba el otro; desde que la luna mató a Moonge y a toda su camarilla, hay dolor en el pueblo. 
     ―¿Pero cómo fue eso? 
     ―El muy atrevido intentó escalar el cielo y conocer los caminos de Beeu. Le aventó un lazo y en lugar de treparse a la luna, ésta le cayó encima matándolo junto a todos los mentirosos que lo habían ido a despedir a Playa San Vicente.
     ―Con razón todo está en silencio. Es grave la situación. Jamás pensé que desapareciera esa raza de hombres ¿Y no hay nada que podamos hacer?
     ―Pues por ahí dicen que Betu Muxe’, el muchacho que borda trajes, se quedó con un libro donde están anotadas infinidad de mentiras, pero que lo tiene escondido en algún lugar.
     ―Habrá que ir a buscarlo para que nos saque del apuro y podamos hacerle un gran servicio a nuestra gente. Nada más déjame ir a casa de mi madre para avisarle que ya estoy en Juchitán. Nos vemos en el centro justo cuando el sol esté sobre nuestras cabezas.
     Mientras llegaba el momento, Chico Morgan degustaba un rico caldo de iguana en compañía de su madre. La pobre mujer sollozaba cada que su hijo daba un sorbo al desayuno. 
     ―Ya me enteré amá; ya sé que Moonge quiso treparse a la luna y que le falló el modo. Pero no se preocupe, pues junto con Chendu Neliu intentaré salvar a nuestro pueblo. Visitaremos a Betu Muxe’ y le pediremos el libro de mentiras que tiene. La señora esbozó una sonrisa con la buena nueva que acababa de escuchar. 
     ―Muy bien, dijo ella, hagan lo que tengan que hacer, pero cuídense mucho de ese muxe’ porque dicen que hechiza a los hombres. El muchacho calmó a su madre, diciendo que mantendría la distancia.
     A la hora convenida, Chendu Neliu y Chico Morgan se encontraron en el parque central. Caminaron derechito al Barrio Lima buscando al dueño de aquel tesoro, pues las referencias decían que ahí lo encontrarían. Al hallar su casa, vieron a un joven alto y delgado que bordaba flores de toloache en un hermoso huipil. De inmediato supieron que el hábil artista era Alberto Jiménez, mejor conocido como Betu Muxe’.
     ―Buenas tardes, qué se les ofrece, preguntó el bordador. 
     ―Hermano, ¿has visto cómo sufre nuestra gente? Desde que murió Moonge el pueblo no ríe más, y al parecer tú eres la única esperanza. El muchacho se sorprendió con la afirmación, y preguntó: 
     ―¿Pero cómo puedo yo salvar a nuestros paisanos? ¿Acaso soy brujo para revivir a los muertos? Chico Morgan le increpó: 
     ―No te hagas el tonto, sabemos que tienes escondido un libro de mentiras
     ―Eso es falso, ningún libro tengo yo, es mi doble quien lo guarda, y bien escondido que está. 
     ―¿Tu doble? Pues vayamos ahora mismo con él, para que nos lo entregue. 
     ―Eso va a ser muy difícil. Mi guenda no es de este mundo, lo he visto sólo en sueños, y es ahí donde me ha enseñado muchas cosas.
     Algo incrédulos, Chendu Neliu y Chico Morgan se fueron a un rincón para platicar al respecto. 
     ―Qué haremos, Rosendo. Se me hace que este Betu está jugando con nosotros. 
     ―No lo sé Francisco, será mejor seguirle la corriente, no sea que tenga razón. Después de decirse palabras más, palabras menos, trazaron un extraño plan: acordaron dormir al bordador de huipiles para que platicara con su guenda y le sacara las mentiras que pudiera.
     Cada mañana, durante cincuenta y dos días, fueron a casa de Betu Muxe’ a despertarlo para anotar todo cuanto le hubiera sido referido durante el sueño. La primera vez supieron de un hombre que fue a Guatemala pisando dos jabones sobre las vías del tren… El segundo día les contó Betu cómo los juchitecos intentaron construir una escalera para llegar al cielo, proyecto frustrado por la escasez de maíz para el pozol de los trabajadores… y así sucesivamente. 
     La penúltima mentira que Betu narró, trataba de unos toros que dañaron un huerto subiéndose a las palmeras, acabando con los cocos del árbol. La última noche, todavía el bordador pudo darse el lujo de escuchar en sueños una mentira para él apetecible: su guenda le contó sobre el hombre con el miembro viril más grande del mundo, quien para hacer el amor con su amada ―que vivía al otro lado de la calle― no tenía que salir de casa…
     Completada la obra con las cincuenta y dos mentiras, Rosendo y Francisco reunieron a los habitantes del pueblo frente a la iglesia. Dijeron a todos que el primer sábado de cada mes contarían una historia del libro que habían rescatado de los sueños de Betu Muxe’. De este modo las personas recordarían por sí mismas otras mentiras que los niños aprenderían para que florecieran nuevos mentirosos. La gente, con sólo escuchar la noticia, se alegró sobremanera, los bueyes regresaron al trabajo y el pueblo abandonó su desánimo. 
     Desde aquel día Chico Morgan y Chendu Neliu fueron considerados benefactores de Juchitán. Hoy dos calles llevan sus nombres, y ellos viven en el Barrio Lima junto a Betu Muxe’. Hay quienes dicen que el joven artista los hechizó con yerbas; otros refieren que viven con él para que cada mañana, al despertar, les cuente una mentira que su guenda le haya relatado en sueños…

El debilitamiento de los zapotecas

Guidxi Liobá ('Ciudad de los Muertos') - Mictlan - Mitla
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sabado 9/Mar/2013]

Después de que nuestro pueblo hubiera alcanzado la cumbre de su desarrollo, llegó un período de ocaso. Los grandes centros político-ceremoniales fueron abandonados. El reino zapoteca se fraccionó en pequeñas unidades independientes, con intereses particulares. Terminó el llamado período clásico. Esto, hace poco más de mil años.
     Lo que sucedió con nuestro pueblo, pasó también a otros reinos lejanos; en el área maya, en Teotihuacán, y en las principales urbes mesoamericanas. ¿Por qué? Existen varias teorías. Algunas afirman que hubo una disminución de la producción alimentaria, lo que provocó el descontento generalizado. Otras dicen, que los Estados eran insostenibles por el transcurrir mismo de los años, y la pesadez de las estructuras políticas. Hay quienes refieren que los grandes intereses contrapuestos hayan podido provocar conflictos de envergadura. El caso es que las principales capitales de los reinos civilizados, fueron paulatinamente abandonadas alrededor del 800 d.C.
     La gran Dani Beedxe’ (Monte Albán) dejó de ser el eje político de los zapotecas. En su lugar fueron surgiendo pequeñas ciudades binnizá rivales: Yagul, Lambityeco, etc. Cada una descendía directamente de Monte Albán. Sus clases dirigentes pertenecían a la nobleza que la gobernó.
     Durante casi 500 años, la nación zapoteca sufrió una paulatina decadencia. Las nuevas ciudades participaron en continuas guerras internas, de las cuales se levantaba un nuevo centro de poder, sólo para terminar desplazado poco después. El Valle de Oaxaca se llenó de poblaciones que disputaban la herencia de Monte Albán. Pero con el paso de los siglos, las dos ciudades que adquirieron mayor preeminencia y legitimidad, fueron Mitla y Zaachila. Una, como centro ceremonial y religioso; la otra, como recinto político. En esta última ciudad comenzó a reconstituirse el tejido político-social de la estirpe zapoteca que culminó con un nuevo empuje expansionista.
     Mientras los binnizá volvíamos a ganar terreno, aglutinados en torno a Zaachila, fueron arribando los mixtecos, pueblo que históricamente habitara las montañas ásperas de occidente. Mediante alianzas matrimoniales lograron ingresar de forma pacífica a los Valles nuestros. Pero estas alianzas no eran gratuitas; se entablaron debido al poder creciente de los recién venidos. Lo que propició nuevos conflictos, pues si bien los mixtecos no ocupaban grandes extensiones de tierra, sí estaban asentados en terrenos estratégicos, como Cuilapan, poblado cercano a Zaachila.
     En este contexto nos encontrábamos, cuando apareció Cosijopi I, quien emprendió la migración y posterior conquista del Istmo de Tehuantepec…

Opinión: El ITI y las nuevas invasiones…

Estudiantes del ITI en la ciudad de Oaxaca.

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el  viernes 8/Mar/2013]


El Instituto Tecnológico del Istmo (ITI) es la máxima casa de estudios de nuestra región. Fundada hace varias décadas, y promovida por el incansable Heliodoro Charis Castro (ese General del que medio mundo se burla, sin saber lo que la sociedad contemporánea le debe por sus acciones en pro de la educación), brinda servicios a jóvenes de distintas comunidades istmeñas e, inclusive, de otros Estados.
     Pero el Tecnológico también es foco de conflictos estudiantiles. Es innegable la politización en su interior, que ha mermado su calidad académica. La grilla se hace presente de cuando en cuando, desatando actos de violencia o movilizaciones en períodos electorales.
     Recientemente supimos de la marcha que emprendieron alumnos y personal docente de la institución referida. Con carteles y lonas exigieron alto a las invasiones sobre terreno que pertenece a la escuela.
     En no pocas ocasiones los manifestantes acusaron directamente al alcalde de Juchitán, Daniel Gurrión Matías, de estar detrás de los comerciantes que pretenden instalarse a un costado de la carretera federal, que sirve de desagüe natural en temporada lluviosa.
     Por tanto, exigieron al munícipe juchiteco el desalojo de los invasores, bajo advertencia de continuar movilizándose en caso contrario.
     El Comité Ejecutivo de la Sociedad de Alumnos del ITI viajó recientemente a la ciudad de Oaxaca para pedir el establecimiento de una mesa de diálogo con el titular del ejecutivo estatal, Gabino Cué Monteagudo. Según la información que refieren algunos medios de prensa, la consigna es el desalojo inmediato de la parte invadida.
     La comunidad universitaria tiene todo el derecho de exigir el respeto hacia la propiedad que le pertenece a la institución. Sin embargo, surgen las dudas: ¿quién está detrás de esta exigencia? ¿Quién financia a los manifestantes? Los carteles y las lonas no se pagan solos…
     En aras de la objetividad es preciso mencionar lo anterior, pues el Tecnológico debe evitar caer presa de intereses electoreros. En estos tiempos es justo que los jóvenes estén alertas para evitar ser utilizados con fines políticos en disputas internas del PRI.  
     No obstante, el alcalde de Juchitán debe atender el llamado de un sector estudiantil que ha pedido que se les respeten sus derechos. Las partes deben buscar un acuerdo que evite que el Instituto Tecnológico del Istmo se convierta en arena de lucha de actores políticos municipales...

Opinión: Neo-chiapanecos…

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 7/Mar/2013]

El Gobernador priísta del Estado de Chiapas instruyó a sus operadores para que emprendieran una jugada llamativa, pero ridícula: decir que más de una docena de municipios istmeños están dentro de su jurisdicción. 
     De salirse con la suya, poblaciones como Chahuites, Tapanatepec, Guichicovi, Santa María Petapa, Gueva de Humbolt, Ixcuintepec, Ixtaltepec, entre otras, tendrían que comenzar a denominarse chiapanecas y regirse bajo sus normas, así como respetar a las autoridades superiores de la Entidad vecina. 
     Más allá de lo anecdótico del episodio, es importante contrastar la importancia que los  chiapanecos le brindan al problema por límites con el Estado de Oaxaca, mientras que las autoridades que dicen representarnos hacen menos que nada.  
     Mientras ellos caen en lo absurdo, procurando ganar tiempo a su favor, y legalizan el despojo a los zoques de la selva de los Chimalapas, Gabino Cué y sus funcionarios se dedican a emitir declaraciones.
     El conflicto limítrofe en San Miguel y Santa María Chimalapa es de suma trascendencia, no por un sentimiento chovinista de que seamos oaxaqueños o chiapanecos  (denominación circunstancial de cuando se fraccionó el virreinato de Nueva España al adquirir vida independiente. De hecho, la gran mayoría somos chontales, zapotecas, zoques, huaves o mixes ―o simplemente istmeños―; identidades étnicas que trascienden las delimitaciones jurisdiccionales), sino porque está en juego la explotación irracional de uno de los últimos pulmones de México 
     Del lado del Gobierno de Chiapas hay poderosos ganaderos que pretenden seguir deforestando más territorio selvático, utilizando para ello a indígenas necesitados de tierra, que mandan con el fin de apoderarse de grandes extensiones. Del lado de los Chimalapas ―que no del lado del Gobierno de Oaxaca, que ni por equivocación procura servir a la sociedad que encarna― están los migueleños humildes que no saben a qué otra instancia acudir para que le respeten su territorio.
     Gabino Cué Monteagudo está más preocupado por auxiliar a Mareña Renovables que por apoyar a los zoques. Y mientras éste se duerme en sus laureles, el joven Gobernador chiapaneco, Manuel Velasco Coello, se sirve con la cuchara grande…

Hugo Chávez se marcha

Hugo Rafael Chávez Frías.
Gubidxa Guerrero 

Sólo la muerte pudo derrotar a este luchador incansable. Nacido en una familia humilde en la pequeña ciudad de Sabaneta, Hugo Chávez Frías fue de formación militar. Su trayectoria es de sobra conocida. Va desde la organización de un fallido golpe de Estado en 1992, pasando por su liberación y posterior incursión política con un discurso esperanzador, hasta su gobierno de catorce años.

Venezuela era un país desconocido para la gran mayoría. Fuera de los certámenes de belleza en que sus representantes competían por los primeros lugares, nunca trascendió en el plano geopolítico. Hasta que llegó Chávez…

Demonizado como pocos, logró erradicar el analfabetismo. Redujo enormemente la desigualdad, y aprovechó los ingresos petroleros para impulsar programas sociales enfocados a las personas de más bajos recursos económicos. Asimismo dio un paso significativo en la integración de los pueblos de América Latina; proceso que sigue su curso.

Su Gobierno soportó un severo revés cuando, a dos años de haber iniciado, sufrió un golpe de Estado que lo sacó del poder por un par de días. Luego de su espectacular regreso, Hugo Chávez no mostró el revanchismo que sus aliados esperaban y que sus adversarios temían. Pudiendo ―como en otros regímenes― perseguir cruelmente a sus opositores, éstos recibieron penas bajísimas en proporción a los delitos que se les imputaban; tanto así que hoy continúan liderando la oposición… 

Acusado de “tirano” por sus enemigos políticos, es el mandatario latinoamericano contemporáneo que ha participado en más elecciones. Todas ellas bajo supervisión internacional. 

La figura del Comandante Hugo Chávez brilla con luz propia. Con un estilo cercano, pero distinto en aspectos esenciales, de sus pares cubanos Fidel y Raúl Castro, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela permitió la libertad de prensa (aunque las publicaciones de algunos medios rayaran en la injuria) y los partidos de oposición. 

Ayer martes 5 de marzo de 2013 dejó de existir. Apenas el domingo pasado yo había encontrado un viejo cuaderno de notas. En él estaba escrito: «"Creo que es mejor morir en la batalla, que mantener una bandera revolucionaria muy alta y muy pura, y no hacer nada...". Hugo Chávez (La Jornada. 17/Agosto/2004)». Proseguía con unos párrafos de mi puño y letra con las siguientes anotaciones:
     «Martes 17/Ago/2004.- Apenas ayer en la madrugada terminaron de votar las últimas personas en Venezuela, en la que fue una jornada cívica y revolucionaria. 
     Las revoluciones pueden, entonces, legitimarse con medios manipulados generalmente por los que siempre roban y matan. Aunque esto se haya visto en otros momentos de la historia, es esperanzador conocer sobre estos hechos. Cuando el pueblo está consciente de su Revolución y está con ella, el pueblo mismo la defiende con las armas necesarias: las urnas o los rifles. 
     Hugo Chávez ha logrado lo que parecía imposible: derrotar a los del poder con sus mismas armas, y legítimamente. Aunque desde hace varios años he seguido con interés su trayectoria, y aunque tampoco dormí cuando el golpe de Estado ―y escuché en vivo su primer discurso una vez restaurado por su pueblo― hasta ahora veo en él a un verdadero estadista. Hoy para mí trascendió el límite de la política y se incrustó en los anales de la historia».
     Larga vida al Comandante Hugo Chávez, pues hombres como él no mueren.


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Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 6/Mar/2013.

La llegada de los zapotecas al Istmo

Guiengola. Fotografía.- Ana Laura Palacios Cepeda.
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sábado 2/Mar/2013]

El pez no ve el agua donde nada, es un dicho que suelen utilizar los antropólogos cuando quieren decir que no siempre somos conscientes de nuestra realidad, ni del contexto en que estamos. Asimismo sucede con la historia. Muchas veces damos por hecho circunstancias peculiares que determinaron el rumbo de nuestro pasado. Tal como sucede con el capítulo que permitió el arribo de los zapotecas a la planicie costera del Istmo de Tehuantepec. Solemos pensar que siempre hemos habitado estas tierras, pero la realidad va más allá de esta suposición. 
     Después del ocaso de Dani Beedxe’ (Monte Albán), de la posterior división del reino zapoteca en pequeñas unidades políticas independientes, y del arribo de los mixtecos a los Valles Centrales; los binnizá comenzamos a reagruparnos en torno a Zaachila. Hace aproximadamente 600 años se vivieron conflictos al interior de la nobleza zapoteca. Asimismo se vivió un reacomodo en las estructuras gobernantes de los Valles, pues la pujanza mixteca competía con la de nuestro pueblo. No obstante, un señor de Zaachila llamado Cosijopi (Guzibi en el zapoteco del Istmo, ‘Rayo de viento’) encabezó la conquista de una rica planicie, habitada principalmente por huaves, chontales y zoques. Me refiero a la actual llanura del Istmo. Cosijopi I, conquistó “a sangre y fuego” estas tierras, apropiándose de poblaciones como Jalapa, Huilotepec, Comitancillo, Tlacotepec, Juchitán, y por supuesto, la principal ciudad de estos rumbos: Guidxi ziidi (‘ciudad de la sal’), conocida más como Tehuantepec.
     Dicha conquista se vivió a mediados del siglo XV (1400-1500 d.C.), y significó una bocanada de aire fresco para el renaciente esplendor del pueblo de las nubes. Estos hechos consolidaron la preeminencia de Zaachila como eje político de todos los zapotecas; y a su élite noble como la más importante. No había duda de que en Zaachila debía recaer el título de cabecera; tanto así, que el gentilicio de los zapotecas se deriva de dicha ciudad, pues cuando los aztecas arribaron a los Valles, conocieron a esta población como Teozapotlán (‘lugar del zapote sagrado’) y el gentilicio aplicado a los zaachileños (zapotecatl) se utilizó para denominar a toda la etnia, por ser la ciudad más importante. Zaachila fue desde entonces el gran referente de legitimidad, y las recientes conquistas permitieron el surgimiento de un nuevo reino: el de Tehuantepec, que al poco tiempo se hizo completamente independiente del que le diera origen.
     Cosijopi I no sólo fue el conquistador del Istmo, sino el primer monarca zapoteca en estas tierras. Y se guardó para sí la posesión de las minas de sal más importantes del sureste. Pero, ¿por qué se efectuó este dominio? ¿Qué tenía este territorio que obligó a conquistarlo? La nueva tierra era ricas en recursos naturales, y constituía una región envidiable. Tenía principalmente tres bienes: bosques de maderas finas, pescaderías, y minas de sal. Todos, productos estratégicos. Y por sí mismo era el paso más importante entre el altiplano central y Centroamérica. Quien dominara la pequeña planicie costera, tendría la posibilidad de controlar el comercio de jade y plumas preciosas con los pueblos selváticos del sur. Igualmente podría abastecer el mercado a grandes distancias con sus propios productos. 
     La conquista se efectuó en pocos años. Guerreros zapotecas de Zaachila y de Tlacolula encabezaron la avanzada. Los huaves fueron replegados a las costas donde se encuentran actualmente; los zoques se alejaron al oriente, y se remontaron a los chimalapas; y los chontales hacia el occidente. Las partes más ricas e importantes de este espacio geográfico, quedaron, desde entonces, bajo dominio binnizá.
     Quizá en tiempos del primer esplendor zapoteca (100 a.C. – 800 d.C.), tuviésemos un control comercial o político de la zona, pero eso no pasa de una mera especulación. El hecho es que desde hace cinco siglos y medio, los zapotecas nos asentamos definitivamente en la planicie costera del Istmo de Tehuantepec, donde continuamos hasta la fecha…