Peña Nieto, solidario

Gubidxa Guerrero

El Presidente Electo de México está de gira por Europa. Y aunque desde los preparativos de su visita despertó polémica (sobre todo por el “préstamo” del avión presidencial para tal viaje), hoy vuelve a dar de que hablar.

Enrique Peña Nieto, futuro mandatario de nuestro país, se encuentra en la Península Ibérica. Y allá, en la tierra de los reyes borbones, ofreció la ayuda de su gobierno a la maltrecha economía española.

La declaración no deja de ser interesante por cuando uno se pregunta ¿de qué manera un país subdesarrollado como el nuestro podría apoyar a un Estado de la Unión Europea?

Lector consumado (o Enrique Peña Nieto sin apuntador)

Gubidxa Guerrero 
 
No sólo Dulce María (ex integrante del grupo juvenil 'RBD') tuvo la osadía de escribir un libro; también la tuvo el candidato presidencial Enrique Peña Nieto (cuyo título es ‘México, la Gran Esperanza’). Lo que tienen en común es que ambos parecen no haber leído muchos. Lo bueno es que Dulce María no tiene tantas posibilidades de llegar a gobernar este país...

Ni bien termina el escándalo por la renuncia de Humberto Moreira a la presidencia del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y otra noticia ocupa los reflectores. Ésta compete directamente al candidato presidencial y ex Gobernador del Estado de México.

En plena Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, el puntero en las encuestas electorales quedó en evidencia. Un simple cuestionamiento bastó para que ello sucediera: “¿qué tres libros han marcado su vida personal o  política?”.

Entonces comenzó el viacrucis. Empezó citando la obra universal a la que medio mundo recurre: la Biblia. No hay hogar en este país donde no se encuentre un ejemplar; por tanto, fue una respuesta relativamente correcta. Continuó mencionando ‘La Silla del Águila’, de Carlos Fuentes, que el candidato atribuyó a Enrique Krauze. Por último… ¿por último? No pudo citar un tercer título. El ilustre aspirante balbuceó nombres, se dirigió al público, pero no dio respuesta alguna.

Otra vez los parques eólicos


Gubidxa Guerrero

Las detenciones que recientemente se efectuaron contra campesinos juchitecos de la Colonia Álvaro Obregón han tenido resonancia nacional, por lo que el tema de los aerogeneradores vuelve a estar en el centro del debate.

Centenares de ikoots de San Dionisio del Mar y muchos binnizá de diversos pueblos se oponen a la instalación de las grandes torres, que asemejan molinos de viento, en sus terrenos ancestrales. Argumentan que afectarán el ecosistema del que viven muchas familias de pescadores y campesinos.

¿Represión o estado de derecho?

Gubidxa Guerrero

Cuentan que una vez cierto personaje acudió con Sócrates, el famoso filósofo griego. La duda que lo llevaba ante él era si resultaba más conveniente casarse o mantenerse soltero. Dicen que el sabio ateniense respondió: “hagas lo que hagas te arrepentirás”.

Algo así pasa con quienes tocamos determinados temas en las columnas de opinión. Digamos lo que digamos, irremediablemente nos encontraremos con detractores que descalificarán nuestra voz.

Hace pocos días cientos de policías ingresaron a las normales rurales de Cherán, Arteaga y Tiripetío, en Michoacán. Los uniformados obedecían órdenes expresas de las autoridades políticas de aquella Entidad, quienes habían negociado previamente con los jóvenes normalistas que mantenían retenidos decenas de autobuses de pasajeros, tráileres y otras propiedades. Ante la negativa de los estudiantes de entregar los bienes robados (¿cómo llamar a lo que se sustrajo ilegalmente? No sólo los autobuses sino el equipaje de decenas de personas y los productos de los tráileres), el Gobierno de Michoacán -que dirige el priísta Fausto Vallejo- optó por el desalojo. El saldo: 176 detenidos.

Sacal Smeke, caso ejemplar


Gubidxa Guerrero

Hay varios tipos de empresarios: los que han levantado negocios gigantes a base de esfuerzo propio y decisiones hábiles, dan empleo a muchas personas y apoyan la economía local; los que heredaron la fortuna que ni aprovechan ni acrecientan, sino que simplemente derrochan; los que se dicen empresarios pero que únicamente cargan una careta tras la cual están otros poderosos personajes; entre otros ejemplos... Hay pequeños y grandes empresarios; hay empresarios honestos y tramposos; como también los hay soberbios y humildes.

Es tiempo de los ciudadanos

Gubidxa Guerrero 

Anteriormente hablar de ‘pueblo’ implicaba hacer una generalización acertada. El ‘pueblo’ tal o cuál, actuada de cierta manera, pensaba de determinada forma, tenía costumbres particulares. Posteriormente comenzó a hablarse de ‘partido’ o de facciones. Tal ‘partido’ proponía determinada idea, enarbolaba ciertas causas. Después comenzó a hablarse de ‘sindicato’ o de gremios; que de profesores, transportistas, trabajadores del ayuntamiento, etc. Hasta que la sociedad en su conjunto terminó desmembrada.

Hoy en día los grupos o personajes poderosos velan únicamente por sus intereses. Se considera legítimo que un gremio luche sólo por sus causas. La palabra ‘pueblo’ ha perdido el sentido de englobar a toda la colectividad. Se volvió demagogia, pues en la práctica la inmensa mayoría de grupos que dicen representar la voz del ‘pueblo’ en realidad representan la suya propia.

El auténtico ‘pueblo’ está desorganizado, pareciera que no tuviera dinámica. Por ello desde hace años ha comenzado a hablarse de los ‘ciudadanos’; es decir, de todas aquellas personas que no militan en ningún partido político, o que a pesar de pertenecer a ciertos gremios, anteponen el interés general al particular. Ahora el ‘pueblo’ son los ‘ciudadanos’. Eso sí: desorganizados.

¿Pero quién vela por los intereses del ‘pueblo-ciudadanía’?; ¿quién hace escuchar su voz?; ¿quién lucha por ellos? 

Disputa israelí-libanesa por Karish

Gubidxa Guerrero

Un nuevo frente de guerra se abre en el mundo. En la frontera entre el Estado de Israel y la República de Líbano se oyen cantos bélicos. La cuestión no es menor: la disputa por los derechos de explotación de hidrocarburos.

Israel y Líbano comparten frontera terrestre y marítima. Resulta que frente a las costas de ambos países se encuentran yacimientos de gas y petróleo. Los del lado israelí tienen algunos años de explotación. Del lado libanés cuentan con menor tiempo. Sin embargo, uno de los yacimientos más importantes, el de Karish, es compartido. Significa que se ubica bajo las aguas limítrofes. Ello ha propiciado rondas negociadoras con mediación estadounidense.

La caza

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en el el libro colectivo: Xhquíchi ca bidxaa / Libro de los metamorfoseados, Editorial Praxis, México, 2004. ISBN 970-682-210-0.

Cierta anciana me contaba una tarde, bajo unos enormes tamarindos que se mecían con la brisa del sur llamada por nosotros binisa, que cuando niña era más frecuente saber de los nahuales. Me relató que entre sus mejores logros estuvo haber atrapado a uno.

En Juchitán aún existe la creencia de que la sombra de una persona es especial. En ella, además, se localiza un punto débil de los bidxaa; esto significa que por medio de la sombra puede agarrárseles. Nuestra relatora señaló que una tarde, hace más de siete décadas, mientras jugaba en el patio de su casa, de tierra apisonada toda ella, advirtió la llegada de una octogenaria mujer de quien se sospechaba la capacidad de metamorfosearse. La niña observó con curiosidad atenta los movimientos de la recién venida, sabiendo que si alguien pinchaba una espina o aguja sobre la sombra de un brujo (como erróneamente algunos les denominan) éste quedaba imposibilitado para moverse. La pequeña intentó aplicar la técnica aprendida de oídas entre sus amigas y, acercándose a la silla donde se encontraba la majestuosa señora, colocó una espina justo enmedio de la sombra que su cuerpo a contraluz presentaba. 

Pasada unas horas, la mujer no se levantaba de su silla. La anfitriona ya  revelaba cierta desesperación por despedir a la visita, cuando en ese instante tuvo que retirarse por unos minutos; lapso que fue aprovechado por la anciana para reprender duramente a la niña juguetona, quien al ser regañada tuvo que reconocer su travesura y removió la punta de la tierra obscura, todavía húmeda.

Nunca contó a sus padres lo ocurrido, pero desde entonces mostró gran respeto por la mujer a quien había descubierto y aprehendido.


Rusia saldrá victoriosa

Rusia está siendo excluida de eventos deportivos de carácter internacional, tales como el Mundial de fútbol, organizado por la FIFA. También se le excluye del sistema internacional de pagos y de muchos otros mecanismos de participación y de comercio mundial, lo que repercutirá negativamente en su economía. 

México y la Tercera Guerra Mundial

Gubidxa Guerrero

Que el virus Covid-19 haya salido de un laboratorio, intencionada o accidentalmente, no podemos saberlo. Pero que la pandemia esté provocando una crisis en el sistema-mundo (como le decía Immanuel Wallerstein), resulta bastante obvio.

El planeta está abrumadoramente interconectado, en términos económicos. Hace miles de años, agrupado en grandes regiones económicas; pero a partir del "descubrimiento" de América el mundo es interdependiente a escala global.

Cada región en la antigüedad --o el mundo, desde hace cinco siglos--, ha tenido 'capitales económicas'; centros de poder desde donde se coordina el intercambio de bienes y servicios. Babilonia, Atenas, Roma, Tenochtitlan, Alejandría, Londres, Persépolis, Cádiz, Cártago, Pekín o Damasco, por citar algunos ejemplos, han fungido como metrópolis económicas en distintas épocas y/o regiones.

Normalmente, una 'capital económica' tiene su sede en una 'capital política' o 'imperial', pues es sabido que el comercio suele ir de la mano del ejército o cualquier fuerza capaz de descubrir, operar y/o proteger las rutas comerciales (el "tributo" que pagaban los pueblos dependientes o avasallados, podría considerarse parte de este intercambio comercial). No es casual, entonces, que las grandes ciudades, sedes del poder político de cada reino, señorío, imperio o Estado (según queramos llamarles) sean, a la vez, 'capitales económicas'.

Las guerras que conoce la humanidad son simples conflictos de intereses, que se saldan violentamente ante la imposibilidad de modificar el statu quo por medios pacíficos. En las guerras regionales, el poder tiende a cambiar de sede, pues el ente ganador suele establecer gravámenes al perdedor (mediante tratados de paz) que lo debilitan lo suficiente como para continuar siendo una 'capital económica'. En las guerras mundiales lo que se disputa es el control imperial del sistema económico y político a escala global.

A medida que transcurre el tiempo y se dan los avances tecnológicos se perfeccionan las máquinas de guerra. Ello provoca el aumento de pérdidas humanas durante los conflictos armados subsecuentes. 

Lo que comenzó como una Gran Guerra europea en 1914 entre el Imperio Británico y el Imperio Alemán, finalizó como la Segunda Guerra Mundial en 1945, con dos ganadores indiscutibles: Estados Unidos de América (EE.UU.) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), representados, a su vez, por sus vertientes ideológicas: liberalismo y socialismo, respectivamente (me abstengo deliberadamente de utilizar los términos 'capitalismo' y 'comunismo' para denominarlos, pues crearía confusión entre el 'concepto' de cada acepción y los usos populares).

La llamada Guerra Fría, que duró poco menos de cinco décadas, entre la URSS y EE.UU., finalizó con la victoria contundente de los norteamericanos. Con la desintegración del imperio soviético, el imperio estadounidense se convirtió en único sucesor del Imperio Británico, éste, a la vez sucesor del Imperio Español; todos, de alcance mundial, sólo que el norteamericano contando con medios más modernos a su alcance (aviones supersónicos, el ejército más moderno y mortífero del mundo, Internet, etcétera).

Tres décadas de un mundo unipolar fueron suficientes para el planeta. El joven imperio americano abusó de su poder y fue víctima de sus contradicciones.

China renació en imperio a partir de la Revolución de Mao Tsedong (que tomó el poder político después de la Segunda Guerra Mundial y la expulsión de los japoneses de territorio chino). Primeramente, bajo el amparo de la URSS; posteriormente, aliado de los estadounidenses, creció de forma abrumadora. A cambio de inclinarse a favor de los yanquis durante la Guerra Fría, China se convirtió en la "maquiladora de Estados Unidos". Después, a su cartera de clientes agregó Europa y, finalmente, pasó a ser la "maquiladora del mundo".

Por la lógica del sistema económico global no pueden existir dos imperios equivalentes en poder a escala planetaria. Gracias a la Mutua Destrucción Asegurada es casi imposible un enfrentamiento militar directo entre las superpotencias del mundo, léase guerra nuclear; por tanto, el enfrentamiento entre los dos imperios más importantes debe ser por medios poco convencionales. En lugar de lanzamientos de misiles nucleares que extinguirían a la especie humana, hay una guerra tecnológica; en vez de batallas de tanques y aviones, hay una guerra económica; en vez de panfletos volando por los aires, hay una guerra en los medios noticiosos por proyectar gobiernos preocupados por sus ciudadanos (y viceversa); en lugar de ciudades ocupadas por ejércitos enemigos, hay una guerra por ver quien vuelve primero a tener pleno empleo y asegura los mejores acuerdos comerciales.

La Tercera Guerra Mundial o la Gran Guerra del Nuevo Milenio, como prefiero llamarle, la va ganando la República Popular China, gobernada por el Partido Comunista. El "socialismo" chino está demostrando al mundo ser más eficiente, que el "liberalismo" estadounidense, para proteger a sus habitantes y garantizar el buen funcionamiento de las cosas. Por tanto, esta guerra de superpotencias, además de ser económica, es ideológica y propagandística. 

¿Estados Unidos o China?, es el dilema. iPhone o Huawei; la 5G ("innovadora" y "vanguardista") desarrollada por los chinos, o la 4G ("obsoleta", tecnológicamente hablando) hecha por los occidentales. La lucha mediática se vive todos los días, con profundas implicaciones prácticas. 

Baste leer las noticias para saber quién va ganando: el precio del petróleo está por los suelos, lo que favorece mucho a China, país consumidor, pero no productor de crudo (para colmo, varias petroleras estadounidenses se declararon en quiebra); la percepción que tiene el mundo es que el gobierno chino frenó apropiadamente la epidemia en su país (en el imaginario colectivo se traduce a que hay un liderazgo fuerte, responsable y humanitario), mientras que Estados Unidos se ha convertido en el foco de la pandemia (de ser un país con cero casos a finales de enero, pasó a ser el que reporta más contagiados y más decesos en el mundo).

Otra manera de medir la situación es ver su aspecto diplomático: mientras el gobierno de Donald Trump está siendo acusado de "piratería moderna" por algunos de sus aliados --por apropiarse de lotes sanitarios ya pagados por terceros países--, China está mostrando su cara amable donando y vendiendo equipo médico a varias entidades que lo necesitan urgentemente. Mientras Estados Unidos arrecia su bloqueo comercial contra Cuba, Corea del Norte, Irán, Siria y Venezuela, el gobierno chino habla de "unidad internacional" para frenar la pandemia.

México se encuentra en medio. Más allá de su buena o mala respuesta ante la crisis sanitaria, debemos preguntarnos cómo responderá el país ante la crisis económica, social y política que se avecina o a qué aliado recurrirá. 

En el diferendo en las negociaciones con la OPEP+, Trump salió al rescate de López Obrador, permitiéndole que no tuviese que ordenar el recorte de 400 mil barriles de petróleo por día, de la producción de Pemex, sino únicamente 100 mil. El mismo mandatario estadounidense refirió en Twitter el hecho, diciendo que su amigo mexicano devolvería muy bien el favor. Esto lo supo el mundo. 

Hace algunas horas, Andrés Manuel López Obrador, Presidente de México, comentó que espera equipo médico, tanto de Estados Unidos como de China. Quizás eso por fin le indique de qué aliado puede fiarse y a qué barco debe subirse en el naufragio económico global.


Lunes 20-IV-2020 | 11:10 hrs

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