De inseguridad y caciques políticos en Juchitán

Gubidxa Guerrero 
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Mientras en el resto del país las multitudes se congregaban para festejar el triunfo de la selección mexicana de fútbol ante Croacia, en Juchitán la gente acudía a una concentración para exigir a las autoridades un alto a la inseguridad. 

Si tanto peca el que mata la vaca, como el que le agarra la pata, ¿qué tan responsables son los caciques políticos de la ciudad de las flores que han organizado a grupos de mototaxistas sin verificar edad ni antecedentes? 

En aras de ganar votantes, líderes de todos los partidos se montan en una fiera que no pueden domar. ¿Ellos brindarán la seguridad que el pueblo quiere? 

¿Qué tiene de malo? O apología de El Komander




Por Gubidxa Guerrero

La música tiene algo de religión, algo de política y algo de deportivo: cada cuál con sus gustos. Por más que "argumentemos" pa' ensalzar nuestras preferencias o criticar las del vecino, éste siempre tendrá la última palabra.

Imponer una ideología es como querer imponer una religión. Por la fuerza, se podrá, pero nomás de encimita. En el tuétano de las personas se queda bien grabado lo que más le agrada. Así es el ser humano. 

Con los géneros musicales sucede lo mismo. Al corrido siempre se le ha hecho el feo. El procedimiento es el mismo: primero se le intenta satanizar, luego prohibir, después ignorar. Se pasa del ataque frontal a la burla abierta.

Podemos llamarle narcocorrido al corrido que trata temas del narcotráfico. Pero eso de endilgarle un nombre es aventurado. Tons también deben haber campesinocorridos, obrerocorridos, guerrillerocorridos, revolucioncorridos. El corrido es lo que es. 

Que si "enaltece a los narcos", que si "promueve el reclutamiento", que si "convierte a los jóvenes en sicarios". Mitos. Tenemos cuatro generaciones escuchando La Adelita, Carabina 30-30, así como un amplísimo repertorio de música de la Revolución, y no vemos gente con sus cananas combatiendo al mal gobierno.

No defiendo a quienes gustan de la música de El Komander ―por poner un ejemplo― ni a quienes oyen letras que hablan de enfrentamientos con el ejército, fugas o combates con bandas rivales. Ni falta hace. Pero, aunque me critiquen mis amigos "educados", considero que aquéllos y nosotros tenemos todo el derecho de escuchar lo que nos plazca. Para bien y para mal. O qué, ¿aquí no aplica la frase de Voltaire?


PD:  No la primera vez que comparto algo de este fulano. En 2012 compartí: Me retiro (por lo del fin de sexenio) y La vuelta cargada. Por si las quieren escuchar. 

Limpieza necesaria

Fotografía.- Marciano Valencia
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 12/Jun/2014]

El centro de Juchitán se ve raro. Los comercios que se aglomeran en el Mercado 5 de Septiembre, en los locales de la primera planta del Palacio Municipal y en las calles aledañas se encuentran cerrados por un saneamiento general.

Periodistas, cineastas y escritores han alabado el corazón vibrante de Juchitán: su mercado. A él acuden a vender y a comprar personas de comunidades hermanas como Ixtaltepec, Xadani o Unión Hidalgo. También llegan mujeres de Santa María o San Mateo del Mar. 

Todo se puede comprar en el primer cuadro de la ciudad, desde lo legal como un hermoso huipil o unos cómodos huaraches, hasta lo ilegal como una iguana viva o decenas de huevos de tortuga. 

El colorido del mercado juchiteco es inigualable. Las mujeres vestidas a la usanza típica ofrecen sus productos a viva voz. Gritan el clásico “¡totopo güero!” y parecen reñir amigablemente por la clientela.

Pero no todo es belleza y tradición. Existe una cara del comercio local que avergüenza al zapoteca más orgulloso. Hablo de la suciedad que se deja ver por doquier. Algunas partes del mercado no pueden ocultar su olor fétido, consecuencia de los desechos que se vierten en plena vía pública. 

Y es que existen miles de comerciantes en el centro. Tantos, que los lugares para recolectar basura no se dan abasto. He visto batallar a los camiones por las noches, tratando de llevarse toneladas de desechos cotidianos. 

Sería fácil e injusto culpar sólo a los locatarios, ya que todos somos responsables; tanto clientes, como autoridades y vendedores. Nuestra ciudad no ha sabido implementar un modelo de recolección de basura eficaz. Tampoco ha sabido incentivar el uso de bolsas de mandados textiles, para evitar llenarnos de empaques de plástico.   

A Juchitán suelen referirse como “fuchitán” por su proverbial contaminación. Por eso felicito a las autoridades municipales, encabezadas por Saúl Vicente Vázquez, por el esfuerzo de fumigar el mercado central, así como los locales de las calles aledañas. Felicito también a las distintas autoridades que directa o indirectamente están involucrados en el saneamiento, especialmente a la Directora de Mercados Teresa Vega Terán. 

Debemos aplaudir esta medida. A muchos les ha resultado un poco incómoda. Pero como toda buena obra, merece su tiempo y su espacio. Que este sea el primer paso hacia una cultura ecológica más integral. Que en Juchitán y en todo el Istmo de Tehuantepec no sólo nos preocupemos por recolectar lo contaminado, sino por no contaminar más. 

EPN frente al Papa Francisco. La idiotez

Obsequios de Enrique Peña Nieto, Presidente de México,
al Papa Francisco
Gubidxa Guerrero


El viernes anterior el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, fue recibido por Su Santidad el Papa Francisco. Alto honor para un mandatario. Más, todavía, en momentos en que el Vaticano ha adquirido una relevancia diplomática de primer orden. 

Mientras que este domingo, 8 de junio, se reunieron para participar en una oración los principales líderes de Medio Oriente, como son los presidentes de Israel y Palestina, respectivamente, la reunión del viernes fue, al menos para mí, vergonzosa.

De una niña noble

Foto de Isaí López Román
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 01/Jun/2014]

Con todo el cariño, admiración y respeto para Marysalma González Dávar.

De todas las etapas de la vida, la mayoría de las personas recuerda con especial dulzura la niñez. Cuando se es niño se es libre, pues ninguna atadura social limita el pensamiento. Un pequeño es creativo, valiente y noble en su particular visión del mundo.

Basta con que dos chamacos estén juntos para que, aun sin conocerse, entablen amistad. A los ocho años poco importa el idioma, las diferencias culturales o la posición económica. El lenguaje se cimienta en la mímica, pues apenas se requiere que un niño mire a otro con una ligera expresión aprobatoria, para que éste se considere con la confianza de iniciar el diálogo y proponer los juegos.

Un amigo en la infancia es cómplice, dispuesto siempre a emprender las más grandes aventuras en favor del compañero, sin importar riesgos.

Así era Lucía, chiquilla tierna, aunque muy traviesa; niña que iluminaba la casona antigua donde vivía con sólo extender la comisura de los labios dibujando ancha sonrisa. Aunque corta en años, Lucía era más lista que los de su edad. Comprendía, siendo pequeña, las contradicciones generacionales.

"No quiero crecer", repetía constantemente a sus amigos, quienes no entendían sus razones. "Pero ¿no ves que siendo grandes podremos realizar todo lo que ahora son sólo juegos? Los señores tienen el dinero suficiente para comprarse lo que deseen. Además, ellos no necesitan pedirle permiso a nadie para ir adonde quieran", le decía Juanito, su confidente.

"Pero los adultos no tienen amigos ―argumentaba algo triste, Lucía―, y al crecer deja de importarles todo lo que ahora nos gusta. Yo prefiero tener amigos, aunque no crezca".

Los años pasaron y Lucía fue haciéndose mujer. Un día ―tendría 15 o 16 años― decidió anotar en un cuaderno sus pensamientos, para tener una referencia de sus cambios graduales, pues temía que le sucediera lo que al resto de las personas.

Ahí daba seguimiento puntual de las actitudes de sus amistades. Cierta noche apuntó: "Veo con tristeza que Pedro, un buen niño durante la primaria, se ha vuelto un tanto egoísta. Desde que sus padres le regalaron un carro se muestra presumido. Apenas dirige la palabra a sus mejores amigos de antes. Juanito, por su parte, ya no me trata igual. Habla mal de otros a espaldas suyas y sólo piensa en irse a otra ciudad para conocer nuevas personas. Imagino que pronto se olvidará de mí".

Pero algo raro sucedía con Lucía. Preocupada como estaba de esperar el momento en que ella perdiera el alma que todos tenemos durante la niñez, no se percató que se había convertido en una hermosa mujer sin perder su esencia. Crecía, fortalecía el carácter, pero no dejaba de tener la peculiaridad de los niños. Tanto así que los chiquillos de la cuadra se identificaban con ella, por su sencillez y nobleza.

De pronto llegó a la edad en que todo ser necesita una contraparte. Se casó y tuvo hijos. Ante los adultos aprendió a representar el papel de persona "normal". Inclusive supo cómo imitar a las mujeres serias. Tenía un repertorio de rostros ficticios para cada momento: el trabajo, las reuniones familiares, las visitas de rigor, los trámites burocráticos. Practicando frente al espejo ovalado de su casa, ensayó entre carcajadas las nuevas poses que sabía muy bien cuándo poner en práctica.

Lucía guarda un secreto: cada cierto tiempo se marcha a un pueblo lejano para visitar a sus amigos. Juega, ríe, se divierte como niña; inclusive les jura amistad eterna; promesa que conserva mientras éstos sigan teniendo alma infantil. La mayoría se desprende del espíritu puro al crecer, pero las pocas personas que, como ella, siguen conservando lo esencial, refuerzan los lazos de afecto y cariño.

Por eso Lucía tiene pocos allegados: solamente niños. Algunos de ochenta años y otros de seis; pero todos de sentimiento limpio y natural como el de ella...

Claudia Daowz y la fotografía istmeña

Cartel oficial
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el  sábado 31/May/2014]

En los últimos años ha emergido una generación de fotógrafos istmeños que, seguramente, dejará huella. Si bien, se nota la influencia de grandes artistas visuales como Manuel Álvarez Bravo o Graciela Iturbide ―sobre todo en el intento de retratar las costumbres y tradiciones― conforme pasan los años, va delineándose un estilo propio, no sólo a nivel individual, sino colectivamente.

Es arriesgado decirlo, pero quizás estemos viendo las señales del surgimiento de una escuela de fotografía istmeña. Existe una generación bien dispuesta a este quehacer, con pasión y disciplina. Hay temas comunes, y vemos referentes valiosos de los cuales nutrirse. Dichos referentes son maestros, en sentido figurado y literal, de los jóvenes que aspiran a capturar instantáneas que puedan comunicar al mundo.

Hay un común denominador entre los muchachos que llevan la cámara al hombro. Se llama Claudia Daowz y es originaria del puerto de Salina Cruz. Más de la mitad de los fotógrafos oriundos de nuestra región ha sido pupilo de Daowz.

La maestra Claudia conjuga diversas técnicas en su quehacer. Es Licenciada en Diseño Gráfico, egresada de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y fotógrafa de gran trayectoria.

Por sus venas corre sangre inglesa y zapoteca, lo que quizá le permite ver el mundo desde dos ópticas: la local y la universal. Ha tomado diversos talleres, entre los que destacan: Procesos antiguos de cianotipia, ivoritipo, y goma bicromatada, impartido por la Dra. Patricia Acuña; Ensayo, fotoperiodismo y fotografía documental, ofrecido por el maestro John Mraz Sikes; Taller de fotografía publicitaria, moda, arquitectura y retrato, dado por los maestros Ian Laransazú y Enrique Torresagaton.

Tuvo Mención Honorífica en la Segunda  Bienal de los Ángeles, Estados Unidos, con la serie: Nosotros somos (1999); y un Reconocimiento de la Fundación Cultural Mexicana de Sydney, Australia (2003).

Montando Instantes de Luz
Ha participado aproximadamente en 40 exposiciones colectivas, dentro y fuera del país. Aunque ha expuesto individualmente en Roma, Italia (Otros cuerpos, Rassegna di musica e arti visive. Sala Grande del Teatro Colosseo. Roma, Italia. 1994), no lo había hecho de esta manera en su región natal. 

Paradojas del arte: la mujer que inició a muchos jóvenes istmeños en el mundo de la fotografía, no ha tenido oportunidad de exponer individualmente en su región de origen. Aquí aplica, aunque a medias, el dicho de que nadie es profeta en su tierra. Y digo a medias, porque la maestra Claudia ha predicado con el ejemplo, formando intensamente a una generación de muchachos inquietos. 

Por fortuna, hace pocas semanas se habilitó el Centro Cultural Herón Ríos, en la ciudad de Juchitán. Dicho espacio de arte acaba de montar su primera exposición fotográfica, que será inaugurada este sábado 31 de mayo, a las 19:00 horas, en la Sala Graciela Iturbide. Los planetas se alinearon y esta noche habrá una doble primicia, pues la artista que expondrá su obra es nada menos que la maestra Claudia Daowz.

INSTANTES DE LUZ se denomina la muestra. En ella veremos ráfagas de emotividad en tres etapas, que van de la penumbra luminosa al resplandor nebuloso. No se pierdan esta gran oportunidad. La dirección es calle Yuxhiguié N° 36 (una cuadra detrás del CRI), Col. Rodrigo Carrasco, Juchitán, Nación Zapoteca. La entrada es gratuita. 

¿Cómo llegar al Centro Cultural Herón Ríos?

Muere Marcos, renace Galeano

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 26/May/2014]  

Después de veinte años del levantamiento armado en Chiapas, el líder militar, mediático y moral del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Subcomandante Insurgente Marcos, dejó de existir como figura publicitaria. Ahora se llamará Galeano, en honor al líder neozapatista José Luis Solís López (cuyo pseudónimo era ése), asesinado a principios de mes en La Realidad, territorio controlado por el EZLN, pero en disputa con otros grupos que luchan por el poder local.

“Siendo las 02:08 del 25 de mayo del 2014 en el frente de combate suroriental del EZLN, declaro que deja de existir el conocido como Subcomandante Insurgente Marcos, el autodenominado subcomandante de acero inoxidable. Eso es. Por mi voz ya no hablará la voz del Ejército Zapatista de Liberación Nacional”. Así finalizó su carta el popular personaje, dividida en cinco puntos, en la que “mataba” al histrión que le había dado voz al movimiento guerrillero chiapaneco, para así renacer “en colectivo”.

Los llamados medios alternativos de información recogieron la noticia y fueron los únicos acreditados para atestiguar el episodio. No obstante, las grandes cadenas internacionales hicieron eco del suceso, tal como RT, que puso como titular “El subcomandante Marcos ‘deja de existir’ tras liderar 20 años el EZLN”. Lo mismo hizo La Jornada.

Lo cierto es que no es la primera vez que Marcos cambia de nombre. ¿Recuerdan cuando se llamó Delegado Zero’? En aquella ocasión encabezaba un movimiento denominado “La Otra Campaña” que, como acostumbra, surgió en un momento coyuntural del país. Luego de sus declaraciones no muy favorables al candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, lo dejaron de seguir las multitudes. Participó, inclusive, en el llamado de solidaridad con San Salvador Atenco en aquel lejano 2006.

Aunque dijo que no se iría de la Ciudad de México hasta ver liberados a todos los presos políticos de Atenco, se fue antes de que eso se consiguiera. Los medios dejaron de hablar de él, poco a poco.

Mucha gente le reprochó el prolongado silencio durante la guerra contra el narco de Felipe Calderón. Marcos siempre se defendió diciendo que él no era EZLN. Que los comunicados ahí estaban; que él era un simple elemento en las filas guerrilleras.

Ahora llama “botarga” al personaje que constituyó la esperanza de millones de mexicanos hace dos décadas. En la carta de despedida insinúa que Marcos, el héroe, fue una creación de la dirigencia neozapatista para hacerse entender ante quienes menospreciaban a los indígenas. No reconoce, pues, su propia responsabilidad en el ensalzamiento del hombre, por encima de las causas.

Queriendo llamar la atención, se apareció con un parche de pirata en un ojo. Así se tomó la más ridícula de las fotografías de Marcos, ahora llamado Galeano. Y el rollo de siempre. Al morir José Luis Solís López, apodado Galeano; Sebastián Guillén, Marcos, adopta el mote de aquél. Y cuando caiga otro, digamos Moisés, puede que el Sup Galeano se suicide de nuevo para renacer una y otra y otra vez. El mismo discurso. El mismo comediante, llámese Guillén, Marcos, Zero o Galeano…

Francisco ante el Muro de la vergüenza

 Gubidxa Guerrero 

El Papa Francisco está de visita en Medio Oriente. Acudió a llevar un mensaje de paz y reconciliación entre distintos pueblos y confesiones. Se reunió con líderes políticos y religiosos en un viaje que será considerado histórico por muchas grandes razones.

Francisco no deja de sorprendernos. En su reciente visita a Tierra Santa (donde se encuentran actualmente Palestina e Israel), se detuvo en el llamado Muro de la Vergüenza, que seccionó algunos pueblos y ciudades árabes a la mitad. Saliéndose del protocolo, detuvo su vehículo cuando se dirigía a Belén, lugar que según la tradición cristiana es la cuna de Jesús, y que pertenece al territorio palestino

Dos colosos del mundo: China y Rusia

Gubidxa Guerrero 

Rusia no está aislada. La prueba más significativa de ello lo dan los acontecimientos en Pekín, capital de la República Popular China. Allí los presidentes Vladimir Putin y Xi Jinping --ruso y chino respectivamente--, firmaron “el mayor acuerdo en la historia del sector, tanto de Rusia como de la URSS", enfatizó Putin.

Mientras Estados Unidos y sus socios europeos se empantanan en su intento por aislar a la Federación Rusa, debido a los recientes acontecimientos en Ucrania, la antigua URSS busca hábilmente nuevos socios comerciales.

Rusia en el gran tablero de ajedrez

Gubidxa Guerrero 

Nada es estático en la historia universal. Las fronteras cambian, los gobiernos caen, los sistemas políticos se modifican. Cada generación suele pensar que su tiempo es el pináculo de la humanidad.

Quienes vieron triunfar a la revolución soviética, y propagarse  --por las arengas y las armas-- al marxismo-leninismo, pensaron que una nueva era permearía todo y que el mundo estaba destinado a consistir en una gran nación, con una sola idea, una misma voluntad y sin clases sociales.