Opinión: Una tercera opción


Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 20/Feb/2013]

Las cosas no son lo que parecen. En muchas ocasiones las actitudes más intransigentes esconden intenciones perniciosas. En política, un 'no' no significa necesariamente eso. Probablemente sea la negativa inicial para una posterior transacción. Un 'sí' tampoco es una aceptación incondicional de algo.
     En el asunto de los parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec se ha querido reducir el debate a la negativa rotunda o la aceptación sin cortapisas. Algunos jilgueros que representan poderosos intereses muestran una actitud "radical" para elevar la suma por la oportuna negociación. Como decía el viejo General Porfirio Díaz: “ese gallo quiere máiz”.
     Si a un campesino humilde, cuya tierra ya no rinde, se le da a escoger entre aceptar un proyecto abusivo, que le dejará unos cuantos ingresos, o cancelarlo, y quedarse sin nada, es muy probable que se incline por lo primero. Eso, de hecho, provocó que las empresas que llegaron inicialmente a la planicie costera del Istmo de Tehuantepec, encontraran suelo fértil para contratos desventajosos para los pueblos. 
     Desde hace algunos años dijimos en este espacio periodístico que existía una tercera opción que, de haberse tomado en cuenta, hubiese ahorrado algunos males. Dicha opción es una negociación abierta e informada para contratos justos. 
     Hablemos de los ejidatarios a quienes la tierra ya no deja ganancia, y que se ven obligados a emigrar a otras regiones del país o a vender sus propiedades. Muchos de éstos no tienen más alternativa que rentar sus parcelas. Que un campesino reciba 14 pesos por cada mil que se generan en su terreno es un insulto. Que no reciba nada, es lamentable. Estas son las dos únicas "soluciones" que proponen los antieólicos más intransigentes o los defensores a ultranza de las empresas transnacionales. Ambos caminos conducen a la confrontación, ambos resultan contraproducentes. 
     ¿Por qué no luchar por desarrollar la riqueza energética de nuestra región con tratos equitativamente benéficos? Siempre he pensado que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) debió impulsar los parques eólicos en el Istmo, para que las ganancias correspondieran al Estado Mexicano, como sucede con Pemex. Sin embargo, estoy consciente de que hay pactos que cumplir, por "favores" electorales o de alguna otra índole, que obliga a que ciertos gobernantes “abran a la inversión privada” la explotación de las riquezas naturales de los pueblos. 
     Pero hay de inversiones a inversiones… No es lo mismo desarrollar un proyecto de la mano de los habitantes de una región, con beneficios conjuntos e integrales, que pretender obtener ganancias fáciles a costa del engaño.
     Por eso debemos pensar en que se reglamente de forma adecuada la inversión en el sector. Para que no venga una Marena Renovables a querer cambiar oro por cuentas de vidrios; pero que tampoco surjan los clásicos grupos que mercan con el descontento social poniéndole precio en negociaciones secretas. 
     Con transparencia y libertad los pueblos deben decidir. Con beneficios equitativos deben firmarse futuros acuerdos y renegociarse los que existen; teniendo siempre presente de que si un pueblo dice ‘no’, deberá respetársele ese derecho…

Opinión: Más allá de la afectación ambiental…



Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 18/Feb/2013]

Nuevamente tenemos que tratar el tema de los aerogeneradores, toda vez que ayer domingo se realizó la Caravana en Defensa del Territorio en el Istmo de Tehuantepec, que partió de la ciudad de Juchitán, pasó por Xadani y arribó a Álvaro Obregón (agencia municipal de la primera). Dicha manifestación de repudio contra la presencia de Mareña Renovables en la región, fue seguida de cerca por varios medios nacionales y extranjeros.
     Hubo cientos de asistentes que llegaron de todo el país, así como de diferentes poblaciones huaves y zapotecas. Esta manifestación fue una actividad más destinada a visibilizar la situación en el Istmo.
     Es curioso, pero el foco del conflicto se trasladó de San Dionisio del Mar (poblado huave o ikoots) a Álvaro Obregón (comunidad zapoteca o binnizá), por una sencilla razón: la pequeña península, el brazo de mar donde pretende construirse la mayor porción del parque eólico de Mareña Renovables, se conecta con terrenos de esta agencia municipal de Juchitán, cuyos habitantes se dedican, en una porción importante, a la pesca.
     Debemos mencionar que Álvaro Obregón surgió durante la postrevolución mexicana por iniciativa del General Heliodoro Charis Castro, quien adquirió junto con sus soldados, buena parte de los terrenos de antiguas haciendas. Puesto que en la tropa charista había gente de Xadani, así como de otras comunidades istmeñas, al núcleo principal de juchitecos se sumaron otros paisanos que hoy conforman esta agencia municipal.
     ¿Por qué si los aerogeneradores no se levantarán en sus terrenos, los habitantes de Guixhiro’ (como también se conoce al pueblo) se oponen al proyecto eólico de Mareña? Porque, afirman ellos, afectará su modo esencial de vida: la pesca. 
     Al principio se difundió la versión ―falsa a todas luces― de que las torres generadoras de electricidad se construirían dentro del mar, lo que provocaría la extinción de la vida marina en las lagunas Superior e Inferior. Después, cuando se supo a ciencia cierta que los aerogeneradores estarían en la llamada Barra de Santa Teresa (pequeño brazo de tierra que se adentra a la laguna) se dijo que espantarían a los peces. 
     No soy experto en temas ambientales. No sé qué tanta razón haya en la versión antedicha. Sin embargo, considero que, independientemente de que el parque eólico ocasione poca afectación ambiental, la discusión debe trasladarse a las condiciones de los contratos: ¿cuánto ganarán los pueblos por rentar sus tierras por treinta años? ¿Cuánto tocará a la empresa transnacional? 
     Detrás de todo acuerdo o contrato ―más todavía, cuando involucra a pueblos originarios― debe existir información clara, veraz y completa. Aprovecharse del desconocimiento de muchos comuneros, pescadores y ejidatarios, es abusar de la buena fe de las poblaciones. Resulta además contraproducente, pues tarde o temprano la verdad se revela. 
     Hoy en día algunos arrendatarios particulares de Juchitán, Ixtaltepec, La Ventosa, La Venta o Unión Hidalgo comienzan a preguntarse si no les habrán tomado el pelo. ¿Cuántos centavos les está correspondiendo por cada peso que obtienen las empresas? 
      Más allá de que algunos terrenos estuvieran ociosos cuando fueron rentados, los propietarios ―sean pueblos o personas― no dejan de tener derechos. Tal como si mañana un individuo encontrara una mina de oro en un pantano inhóspito pero de su propiedad…
     El viento es una fuerza que debe aprovecharse. La pregunta es: ¿a beneficio de quién?

Peligro de paramilitarismo

Gubidxa Guerrero 


México está manchado de sangre. Decenas de miles de muertos y desaparecidos son prueba suficiente de una estrategia fallida de combate al crimen organizado. El mal, no obstante, tiene menos que ver con la delincuencia que con la corrupción que impera en nuestros cuerpos policíacos. Los buenos somos más, muchos más, que los delincuentes. Sin embargo, unos pocos son capaces de corromper a autoridades incompetentes, volviéndolas cómplices de los males.
     
En muchas Entidades Federativas combatir el crimen es una quimera. Es como pensar que un sediento cerraría la llave de agua que lo surte… Desagraciadamente, muchos policías trabajan para los grupos delictivos, lo que provoca desconfianza en la sociedad. Y ante casos alarmantes se ha llegado a la conformación de policías comunitarias, que son cuerpos de seguridad tradicionales en muchas regiones indígenas del país. 
     
En el Estado de Guerrero existen estas policías desde hace siglos, así como en otros pueblos originarios. El modelo más usual es el siguiente: durante el cambio de las autoridades tradicionales, se designa a los ciudadanos que habrán de integrar el cuerpo de policía de la población. A éstos se les da una modesta capacitación y, en algunos casos, también armamento. Al ser vecinos de la comunidad, hay una confianza en los policías del pueblo, pues el pueblo los elige y los renueva anualmente.
     
El tema tomó relevancia por la coordinación que comenzó a darse entre pueblos distantes, de tal manera que había cientos de policías comunitarios trabajando enlazados. Llamó más la atención cuando estos guardias empezaron a combatir delitos federales, como secuestro y tráfico de drogas. 
     
Personas armadas siempre constituirán un peligro si no cuentan con la capacitación debida. Personas capacitadas, en el bando incorrecto, serán un peligro mayor. Ante esta paradoja las autoridades no saben qué hacer, y en muchas regiones del país se está reproduciendo esta forma de autodefensa ante la mirada atónita de los gobernantes.
     

Opinión: Renuncias necesarias


Luego de la anuncio del Papa un rayo cayó sobre la Basílica
de San Pedro. Foto tomada de Internet.


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 13/Feb/2013]
A todos nos tomó por sorpresa la renuncia del Papa. En los últimos siglos ningún Obispo de Roma había dejado voluntariamente el cargo. Tan bien que me cae. Hasta lo sigo en Twitter. Pese a lo que muchos piensan, ha hecho bastante por sanear moralmente a la Iglesia. Me parece no sólo un gran líder para la comunidad católica en el mundo, sino un magnífico Jefe de Estado.
     Tal como su antecesor es recordado como el Papa viajero, Benedicto XVI lo será por su inesperada renuncia. No me detendré a aventurar hipótesis de las que cientos ya se han publicado. Más bien, aprovecharé la oportunidad para recordar la invitación que hizo el poeta Javier Sicilia hace algún tiempo a los malos funcionarios.
     El "si no pueden, ¡renuncien!" se ha transformado en tendencia en Twitter, invitando a hacer lo propio al inquilino de Los Pinos. El hashtag #PeñaRenunciaTeApoyamos se apoderó de la popular red social, aprovechando que la abdicación del Papa es la nota de actualidad. Lo anterior, si bien no representa a una mayoría abrumadora, es síntoma de la frustración social para con la clase política en general. Uno de los mensajes con más reproducciones, complementa: "Puedes justificarlo por pendejez, idiotez, delincuencia o corrupción. Motivos no te faltan. Tienes nuestro apoyo total".
     ¿Cuántos malos funcionarios siguen ocupando responsabilidades para las que no están capacitados? ¿Cuántos personajes no sólo no dejan los cargos que ejercen negligentemente, sino que luchan por alcanzar puestos más altos?
     El mensaje que el Papa dio al mundo está haciendo eco en millones de personas, que piensan que sí él fue capaz de hacerse a un lado por el bien de la Iglesia ―aunque nada lo obligaba a ello― muchísimos funcionarios nocivos podrían imitarlo.
     Pero, oh, triste realidad. No sólo permanecerán; sino que los políticos mexicanos incompetentes pueden tener la tranquilidad de que, por ahora, nadie los echará y que, llegado el tiempo, quizás terminen dando clases en alguna universidad extranjera...

Opinión.- “Los pueblos ya hablaron”: Carlos Beas

Fotografía.- Nelson Morales.


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 12/Feb/2013]

El tema de los parques eólicos en el Istmo de Tehuantepec sigue candente. Recién acaban de manifestarse varios centenares de pescadores y campesinos de Álvaro Obregón, Agencia Municipal de Juchitán, y los diarios nacionales, así como las agencias de noticias mundiales, recogen el sentir de una población cada vez más numerosa que se opone a la instalación del proyecto de Mareña Renovables.
     Uno de los protagonistas de esta historia es Carlos Beas, dirigente de UCIZONI (Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo A. C.), que se ha solidarizado con los comuneros que exigen la cancelación del proyecto eólico en los terrenos de San Dionisio del Mar.
     Para conocer de manera directa su versión, presento extractos de la entrevista que realicé al ya mencionado. Desde “alguna carretera de este país”, Carlos Beas accedió a responder las interrogantes de quien esto escribe.
     ¿Por qué tuvo que marcharse temporalmente del Istmo? 
     “Desde el mes de Octubre pasado recibí amenazas de muerte vía telefónica, mismas que se agudizaron en diciembre, en medio de una intensa campaña de denostaciones por parte de diputados priístas, dirigentes empresariales y mercenarios periodísticos. A fines de enero, esta situación se hizo aún más difícil por lo que tuve que solicitar medidas cautelares a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”.
     ¿Qué motivó a que UCIZONI, que está activa en la zona norte del Istmo, se involucrara en el conflicto de San Dionisio del Mar?
     “La zona de trabajo UCIZONI es mucho más amplia que la llamada zona húmeda. UCIZONI tiene además presencia amplia en el bajo Mixe y en Choapam, e incluso en Lachiguiri y la zona Poniente de Tehuantepec, y por supuesto en Xadani y Unión Hidalgo. Desde hace muchos años, tenemos relaciones de solidaridad y trabajo con los compañeros ikoots de San Dionisio y San Francisco del Mar. UIZONI ha estado llevando maíz criollo, barato y de buena calidad a esa zona, y ha aportado con asesoría legal, transmisores de radio y algunos otros proyectos de tipo productivo y cultural. Un principio de UCIZONI es la solidaridad con los pueblos que luchan por la defensa de su territorio y por la autonomía”.
     Los proyectos no son buenos o malos por sí mismos, sino muchas veces dependen de los contextos económicos, políticos y/o culturales. ¿Qué aspectos les parecen esenciales para oponerse a Mareña Renovables en San Dionisio?
     “Este proyecto es costero, a diferencia de todos los demás. Su ubicación, según algunos especialistas --e incluso lo acepta la misma CONABIO-- tendrá un impacto ambiental importante que afectará de manera radical la fuente de alimentos de las poblaciones ribereñas. En la zona lagunar unas 5,000 familias indígenas tienen a la pesca como actividad económica principal. De instrumentarse el proyecto, se afectará la forma de vida de pueblos que tienen unos mil años viviendo de la pesca.
      Los acuerdos en torno al proyecto se han construido con base a los sobornos y a la operación de las redes caciquiles que operan en la zona, y cuando hablo de estas redes no me refiero nada más a los priístas, ya que algunos dirigentes de la COCEI se han enriquecido en torno a éstos. 
     Hasta ahora son mínimos los beneficios que han dejado los parques eólicos al Istmo. Ni siquiera pagan impuesto predial en Oaxaca. El empleo que generan es muy pequeño y han significado formas burdas, pero legales, de despojo de tierras y pérdida de capacidad productiva, de los que hay muchos ejemplos. Este modelo saquea, destruye identidades y empobrece y genera conflictos al interior de las comunidades”.
     ¿Cabría la posibilidad de renegociar los contratos? o están por la negativa rotunda...
     “En el caso de los parques que ya están funcionando se tendrían que revisar los contratos y obligar a que las empresas cedan energía a las comunidades (hospitales, escuelas, etc.) y suprimir  cláusulas leoninas y restrictivas. En el caso del parque eólico de San Dionisio, los pueblos ya hablaron el día 7 de noviembre pasado y UCIZONI se suma a ese no rotundo”.
     Antes de finalizar la conversación, le comento que será bueno conocer la otra cara de la moneda, cosa que procuraremos hacer en lo inmediato. Carlos Beas acepta que debe existir un debate, un diálogo con argumentos razonados. Sin embargo, apunta: “ha sido lamentable y condenable la intervención del gobierno del Estado, el cual desplazó su agenda política por un portafolios de negocios. Por esa razón, el gobierno es parte del conflicto y no tiene capacidad ni calidad de convocar al dialogo”.
     Será forzoso, entonces, que una organización apartidista convoque al mismo, le digo, y nos despedimos.

Opinión: AMLO y la COCEI

Fotografía tomada de Intenet.


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 11/Feb/2013]

Andrés Manuel López Obrador va camino a su tercera elección presidencial. Si algo caracteriza al ex jefe de gobierno del Distrito Federal es su persistencia, que lo hace levantarse una y otra vez. Así sucedió en 2006, cuando perdió la elección por menos de un punto porcentual. Tal parece que así acontecerá nuevamente, luego de haber sido vencido, en batalla desigual, por Enrique Peña Nieto.
     Los hilos de la política son muy delgados. Tanto, que caben en cualquier orificio de aguja. Un dicho reza que en la política no hay ideales sino intereses, y tal cosa se constata cuando vemos alianzas incongruentes. Y no me estoy refiriendo a la coalición electoral PAN-PRD en el Estado de Oaxaca, sino a la mancomunión entre dos tendencias diametralmente opuestas: el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y la llamada Coalición Obrero Campesino Estudiantil del Istmo (COCEI).
     El primero está encarnado en la figura de su líder: Andrés Manuel López Obrador. El segundo, en la de sus patrones: cada uno de los dirigentes “históricos” del otrora grupo de izquierda. 
     Mientras que en lo nacional, Morena ha mantenido un discurso contra la corrupción, el influyentismo, y demás vicios políticos; en lo regional, la llamada COCEI se ha degradado más que el PRI en sus peores años.
     ¿Cómo puede alguien apoyar a López Obrador si se le mira rodeado de personajes que tanto daño han hecho a Juchitán y al Istmo todo? No hay cosa más contradictoria que ver a una persona de la estatura de AMLO acogido por operadores políticos que invaden terrenos de ancianos, que amenazan y chantajean a la ciudadanía bajo cualquier pretexto y que mantienen en la zozobra a decenas de miles de personas. 
     También resulta irónico que, mientras Andrés Manuel ha sostenido un discurso en defensa de la soberanía energética, sus aliados en el Istmo sean el brazo ejecutor del despojo a los bienes comunales de muchos pueblos, así como el puntal que sostiene algunos proyectos transnacionales.
     Triste espectáculo se vivió ayer en Juchitán. Lo mismo pasó en Tehuantepec y en otros puntos donde hizo paradas el dos veces candidato presidencial. El pueblo no apoyará a quien se rodee de gente que tanto daño le ha causado al mismo pueblo. Es algo que debería saber bien el tabasqueño. Dime con quién andas y te diré quién eres…

Opinión: Doblemente víctimas


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 8/Feb/2013]

Dos realidades proyectan los medios informativos en torno a Ciudad Ixtepec. Dos versiones se contraponen tratándose del asunto migratorio. Mientras en todo el mundo se reconoce la labor humanitaria de Alejandro Solalinde al frente del Albergue “Hermanos en el Camino”, en la ciudad donde éste funciona, un numeroso sector de la población ha pedido su cierre.
     Cada semana arriba a la antigua ciudad ferrocarrilera un considerable número de inmigrantes centroamericanos. Montados sobre La Bestia, como denominan al convoy que los conduce de Tapachula a suelo istmeño, los indocumentados encuentran refugio en tierra jeromeña. Si bien, la mayor parte de estos viajeros intenta llegar a Estados Unidos, un sector proporcionalmente pequeño decide quedarse. Algunos para bien y otros para mal… 
     La delincuencia en todo el país va en aumento. Ni el Istmo ni Ixtepec son ajenos a esta tendencia. Desafortunadamente para los migrantes, cierta cantidad de los delitos en esta última ciudad son cometidos por personas provenientes de países como Guatemala, El Salvador y Honduras. 
     Delincuentes hay en todo el mundo. Pero el hecho de que en algunos asaltos y violaciones se hayan visto implicados directamente algunos indocumentados, hace que la opinión pública sienta rechazo hacia todos por igual. 
     Ningún sector ha sufrido tantas violaciones a sus garantías como nuestros hermanos inmigrantes. Los abusos y el desamparo que padecen en este país, es mucho peor que el que sienten nuestros paisanos en la frontera norte. Sin embargo, justos pagan por pecadores, como suele decirse, y la población ixtepecana va siendo presa de la discriminación a causa del aumento de los índices delictivos. 
     Por ello, en lugar de buscar chivos expiatorios para que las autoridades se laven las manos, es preciso que la ciudadanía exija a los mandos policíacos el cumplimiento de sus obligaciones. Quien cometa un delito debe ser detenido, sea o no centroamericano. Pero tampoco queramos justificar a nuestros delincuentes culpando a los inmigrantes, quienes en su gran mayoría son víctimas de una doble delincuencia: la mexicana y la de las pandillas centroamericanas. 
     Ojalá el clima de odio disminuya. Que el mensaje de Cristo que distingue a “Hermanos en el camino” toque los corazones de nuestros paisanos, para que el Istmo siga siendo reconocido por su tolerancia, no sólo hacia personas de preferencias sexuales distintas, sino también hacia los viajeros que buscan un mejor nivel de vida.  

Opinión: Detrás de la oposición eólica...


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 7/Feb/2013]

Los romanos eran maestros del disimulo, de las conspiraciones y de las tretas políticas. Podían tener adversarios públicos, con quienes mantenían un trato correctísimo en persona, no obstante procuraban perjudicar sus intereses por todos los medios posibles.
     Para los romanos el principal sospechoso de un crimen era quien resultara mayormente beneficiado. Por ahí solían comenzar las indagatorias para dar con los responsables de algún delito. En México nos hemos desacostumbrado a usar el sentido común. Donde hay violencia irracional, pero legítima, miramos provocadores. Donde existen agitadores profesionales, queremos ver líderes natos. Donde hay pueblos con reclamos justos, vemos minorías insignificantes.
     Si aplicamos la premisa latina a la problemática istmeña en torno al proyecto eólico, podríamos encontrar varias respuestas. Antes que todo, tendríamos que formular la siguiente pregunta: ¿Quiénes se benefician con la cancelación del proyecto de Mareña Renovables? Siendo realistas, no serán los pueblos, pues éstos continuarán, a lo sumo, en las mismas condiciones de marginación en que se encuentran actualmente. Tampoco saldrán beneficiadas las "organizaciones populares" que, a costa de su propio riesgo, están enfrentando a un monstruo empresarial. 
     Los potenciales beneficiados se hallan en la clase política y empresarial del más alto nivel. San Dionisio del Mar y Álvaro Obregón son pueblos que sirven de arena de disputas entre personajes poderosos. Así cómo hay políticos importantes respaldando a Mareña Renovables (entre los que destaca el Gobernador de Oaxaca), existen otros individuos con suficiente respaldo económico y político minando la gobernabilidad. 
     Desafortunadamente muchas personas de buena fe son engañadas por gente de uno u otro bando. Sin saberlo, muchos campesinos y pescadores humildes son utilizados como carne de cañón por individuos sin escrúpulos que, a como dé lugar, buscan la confrontación que deje al menos un muerto, para presentarlo ante los medios de comunicación como la "prueba" de la voracidad transnacional. Por otra parte, están quienes engañando a otro sector importante, hablan de las "bondades" del proyecto, sin reconocer que los pueblos no podrán beneficiarse de reducciones en las tarifas eléctricas, y que las condiciones de los contratos en el Istmo son muy inferiores comparados a los que se han firmado en otros lugares del mundo. Tampoco reconocen abiertamente que representan intereses extranjeros, pues aunque las leyes mexicanas amparen jurídicamente los nombres y otras minucias necesarias para el funcionamiento en suelo patrio, el dinero y las órdenes emanarán de otros países. 
     Si el proyecto de Mareña Renovables se cancela, el potencial energético no disminuirá. Tarde o temprano se construirán torres generadoras de electricidad en la zona. El dedo acusador de lo que acontece hoy, deberá apuntar hacia la empresa que logre implementar dicho proyecto. Y entonces me surge una duda: ¿El Estado Mexicano no puede aprovechar el potencial energético istmeño? 

Opinión: Parque eólico de San Dionisio, en cifras

Un sector de la población se opone al proyecto eólico.

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 6/Feb/2013]

Con los episodios de violencia recientes en la zona de Álvaro Obregón han aumentado las discusiones en torno al proyecto eólico.
     Decenas de torres generadoras de electricidad inundan el paisaje de la planicie istmeña. Juchitán, Ixtepec, Ixtaltepec, La Ventosa, La Venta, Unión Hidalgo son algunas de las poblaciones en cuyas cercanías se levantan gigantes que semejan molinos de viento.
     El Parque Eólico de San Dionisio tiene dos peculiaridades: será el más grande del Istmo, y pretende implementarse en terrenos comunales. A diferencia de los contratos individuales que varias empresas firmaron con campesinos o ejidatarios desde la década pasada, en este caso la ley obliga a que Mareña Renovables firme con la colectividad, en este caso con el Comisariado de Bienes Comunales de San Dionisio del Mar, cuya autoridad máxima es la Asamblea de Comuneros.  
     Todo marchaba bien, aparentemente. Los papeles estaban “en regla”, pues existían documentos que amparaban el “acuerdo” entre las partes: los comuneros y Mareña Renovables. El préstamo para dicha obra, aprobado a esta empresa por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es de hasta 1,100 millones de pesos (aproximadamente 72 millones de dólares). Las torres que pretenden construirse ascienden a 132, así como una línea de transmisión de 52 kilómetros que conectaría el parque con la red eléctrica.
     Sin embargo, surgió una discrepancia cuando la información se divulgó. El porcentaje de las ganancias totales que tocaría a los comuneros es ínfimo, pues representa apenas el 1.4 por ciento anual. Aunque esto se traduce aproximadamente a 20 millones de pesos en números concretos, queda en una relación desventajosa si lo comparamos con los más de mil millones de pesos que obtendrá la empresa como ganancia cada doce meses. 
     Si bien los acuerdos deben cumplirse, para que un trato tenga validez deben existir varios presupuestos, como que los pueblos posean información completa y clara. En este caso, algunos opositores afirman que no se cumplió con dicha premisa, pues prácticamente se engañó a los comuneros, ocultándoseles ciertos datos. Además, cabe recordar que los comuneros pertenecen a la etnia huave y debieron contar con traductores, así como con papeles en su propio idioma. 
     El vacío de información propiciado por la misma empresa, ha dado la oportunidad a cierta gente para que divulgue versiones falsas, como que los aerogeneradores se construirán dentro del mar muerto (sobre el agua), cosa que no se ajusta al proyecto, ya que las torres pretenden construirse en tierra firme de la Barra de Santa Teresa (así como de Santa María del Mar).
     La situación presente es delicada. Por el momento, un proyecto multimillonario está en riesgo. En el peor de los escenarios, la construcción del parque se detendrá. Sin embargo el viento, fuente inagotable de energía, seguirá corriendo por la zona, y seguramente mañana llegarán nuevas empresas queriendo firmar otros contratos. 
     ¿A quién beneficia la cancelación de dicho proyecto? Es una pregunta que procuraremos responder más adelante…

Opinión: Violencia en Álvaro Obregón

Policía estatal contra ejidatarios huaves y zapotecas.
Fotografía tomada de Internet.


Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 5/Feb/2013]

El Gobierno del Estado Libre y Soberano de Oaxaca parece estar al servicio de las transnacionales. Gabino Cué Monteagudo, titular del Ejecutivo estatal, trata a los ejidatarios huaves y zapotecas, como no se atreve a hacerlo con sus “amigos” que lo apoyaron durante su campaña electoral.
     Mientras que los profesores de la “Honorable” Sección 22, desquician la Entidad cada que les viene en gana y obtienen jugosas concesiones del Gobierno estatal mediante chantajes, a los campesinos humildes se les enfrenta como a delincuentes.
     La razón de este doble racero está en un solo punto: el dinero. Más de mil millones de pesos se invertirán en el Parque Eólico de San Dionisio del Mar en caso de que el proyecto se realice; dinero que se recuperará en menos de tres años, mientras que los contratos se mantendrán por tres décadas. Los compromisos hechos con grandes potentados nacionales y extranjeros, obligan a Cué a quedar bien con los señores del poder (él sólo ostenta un cargo. Los mandamases son otros). 
     Al ilustre Gobernador se le olvida que es un servidor público; es decir, un empleado de los ciudadanos del Estado de Oaxaca, y que, en tanto tal, debe velar por los intereses de sus paisanos. 
     En días pasados se vivió un enfrentamiento entre elementos de la Policías Estatal y pobladores de la Colonia Álvaro Obregón, Agencia Municipal de Juchitán de Zaragoza. Como saldo hubo heridos, así como algunos detenidos. El empecinamiento del Gobierno se dio luego del anuncio de cancelar el proyecto, de parte de los directivos de Mareña Renovables, quienes en lugar de negociar con los campesinos de manera clara y directa, se valieron de intermediarios voraces que engañaron a todos por igual.
     La desinformación que los empresarios propiciaron, permitió que otro grupo que vive de las “causas sociales” se aprovechara para liderar el descontento. El caldo de cultivo para un estallido social está listo.
     Ningún proyecto es bueno o malo por sí mismo. No me cansaré de llamar a la información oportuna, verás y completa. Las letras chiquitas son causa de futuros males y protestas. ¿Cuánto ganará Mareña Renovables? ¿Cuánto obtendrán los pueblos? Mañana presentaremos un análisis detallado con cifras exactas, para que cada uno diga si el trato le parece justo…