Opinión: Neo-chiapanecos…

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 7/Mar/2013]

El Gobernador priísta del Estado de Chiapas instruyó a sus operadores para que emprendieran una jugada llamativa, pero ridícula: decir que más de una docena de municipios istmeños están dentro de su jurisdicción. 
     De salirse con la suya, poblaciones como Chahuites, Tapanatepec, Guichicovi, Santa María Petapa, Gueva de Humbolt, Ixcuintepec, Ixtaltepec, entre otras, tendrían que comenzar a denominarse chiapanecas y regirse bajo sus normas, así como respetar a las autoridades superiores de la Entidad vecina. 
     Más allá de lo anecdótico del episodio, es importante contrastar la importancia que los  chiapanecos le brindan al problema por límites con el Estado de Oaxaca, mientras que las autoridades que dicen representarnos hacen menos que nada.  
     Mientras ellos caen en lo absurdo, procurando ganar tiempo a su favor, y legalizan el despojo a los zoques de la selva de los Chimalapas, Gabino Cué y sus funcionarios se dedican a emitir declaraciones.
     El conflicto limítrofe en San Miguel y Santa María Chimalapa es de suma trascendencia, no por un sentimiento chovinista de que seamos oaxaqueños o chiapanecos  (denominación circunstancial de cuando se fraccionó el virreinato de Nueva España al adquirir vida independiente. De hecho, la gran mayoría somos chontales, zapotecas, zoques, huaves o mixes ―o simplemente istmeños―; identidades étnicas que trascienden las delimitaciones jurisdiccionales), sino porque está en juego la explotación irracional de uno de los últimos pulmones de México 
     Del lado del Gobierno de Chiapas hay poderosos ganaderos que pretenden seguir deforestando más territorio selvático, utilizando para ello a indígenas necesitados de tierra, que mandan con el fin de apoderarse de grandes extensiones. Del lado de los Chimalapas ―que no del lado del Gobierno de Oaxaca, que ni por equivocación procura servir a la sociedad que encarna― están los migueleños humildes que no saben a qué otra instancia acudir para que le respeten su territorio.
     Gabino Cué Monteagudo está más preocupado por auxiliar a Mareña Renovables que por apoyar a los zoques. Y mientras éste se duerme en sus laureles, el joven Gobernador chiapaneco, Manuel Velasco Coello, se sirve con la cuchara grande…

Hugo Chávez se marcha

Hugo Rafael Chávez Frías.
Gubidxa Guerrero 

Sólo la muerte pudo derrotar a este luchador incansable. Nacido en una familia humilde en la pequeña ciudad de Sabaneta, Hugo Chávez Frías fue de formación militar. Su trayectoria es de sobra conocida. Va desde la organización de un fallido golpe de Estado en 1992, pasando por su liberación y posterior incursión política con un discurso esperanzador, hasta su gobierno de catorce años.

Venezuela era un país desconocido para la gran mayoría. Fuera de los certámenes de belleza en que sus representantes competían por los primeros lugares, nunca trascendió en el plano geopolítico. Hasta que llegó Chávez…

Demonizado como pocos, logró erradicar el analfabetismo. Redujo enormemente la desigualdad, y aprovechó los ingresos petroleros para impulsar programas sociales enfocados a las personas de más bajos recursos económicos. Asimismo dio un paso significativo en la integración de los pueblos de América Latina; proceso que sigue su curso.

Su Gobierno soportó un severo revés cuando, a dos años de haber iniciado, sufrió un golpe de Estado que lo sacó del poder por un par de días. Luego de su espectacular regreso, Hugo Chávez no mostró el revanchismo que sus aliados esperaban y que sus adversarios temían. Pudiendo ―como en otros regímenes― perseguir cruelmente a sus opositores, éstos recibieron penas bajísimas en proporción a los delitos que se les imputaban; tanto así que hoy continúan liderando la oposición… 

Acusado de “tirano” por sus enemigos políticos, es el mandatario latinoamericano contemporáneo que ha participado en más elecciones. Todas ellas bajo supervisión internacional. 

La figura del Comandante Hugo Chávez brilla con luz propia. Con un estilo cercano, pero distinto en aspectos esenciales, de sus pares cubanos Fidel y Raúl Castro, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela permitió la libertad de prensa (aunque las publicaciones de algunos medios rayaran en la injuria) y los partidos de oposición. 

Ayer martes 5 de marzo de 2013 dejó de existir. Apenas el domingo pasado yo había encontrado un viejo cuaderno de notas. En él estaba escrito: «"Creo que es mejor morir en la batalla, que mantener una bandera revolucionaria muy alta y muy pura, y no hacer nada...". Hugo Chávez (La Jornada. 17/Agosto/2004)». Proseguía con unos párrafos de mi puño y letra con las siguientes anotaciones:
     «Martes 17/Ago/2004.- Apenas ayer en la madrugada terminaron de votar las últimas personas en Venezuela, en la que fue una jornada cívica y revolucionaria. 
     Las revoluciones pueden, entonces, legitimarse con medios manipulados generalmente por los que siempre roban y matan. Aunque esto se haya visto en otros momentos de la historia, es esperanzador conocer sobre estos hechos. Cuando el pueblo está consciente de su Revolución y está con ella, el pueblo mismo la defiende con las armas necesarias: las urnas o los rifles. 
     Hugo Chávez ha logrado lo que parecía imposible: derrotar a los del poder con sus mismas armas, y legítimamente. Aunque desde hace varios años he seguido con interés su trayectoria, y aunque tampoco dormí cuando el golpe de Estado ―y escuché en vivo su primer discurso una vez restaurado por su pueblo― hasta ahora veo en él a un verdadero estadista. Hoy para mí trascendió el límite de la política y se incrustó en los anales de la historia».
     Larga vida al Comandante Hugo Chávez, pues hombres como él no mueren.


_______
Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 6/Mar/2013.

La llegada de los zapotecas al Istmo

Guiengola. Fotografía.- Ana Laura Palacios Cepeda.
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sábado 2/Mar/2013]

El pez no ve el agua donde nada, es un dicho que suelen utilizar los antropólogos cuando quieren decir que no siempre somos conscientes de nuestra realidad, ni del contexto en que estamos. Asimismo sucede con la historia. Muchas veces damos por hecho circunstancias peculiares que determinaron el rumbo de nuestro pasado. Tal como sucede con el capítulo que permitió el arribo de los zapotecas a la planicie costera del Istmo de Tehuantepec. Solemos pensar que siempre hemos habitado estas tierras, pero la realidad va más allá de esta suposición. 
     Después del ocaso de Dani Beedxe’ (Monte Albán), de la posterior división del reino zapoteca en pequeñas unidades políticas independientes, y del arribo de los mixtecos a los Valles Centrales; los binnizá comenzamos a reagruparnos en torno a Zaachila. Hace aproximadamente 600 años se vivieron conflictos al interior de la nobleza zapoteca. Asimismo se vivió un reacomodo en las estructuras gobernantes de los Valles, pues la pujanza mixteca competía con la de nuestro pueblo. No obstante, un señor de Zaachila llamado Cosijopi (Guzibi en el zapoteco del Istmo, ‘Rayo de viento’) encabezó la conquista de una rica planicie, habitada principalmente por huaves, chontales y zoques. Me refiero a la actual llanura del Istmo. Cosijopi I, conquistó “a sangre y fuego” estas tierras, apropiándose de poblaciones como Jalapa, Huilotepec, Comitancillo, Tlacotepec, Juchitán, y por supuesto, la principal ciudad de estos rumbos: Guidxi ziidi (‘ciudad de la sal’), conocida más como Tehuantepec.
     Dicha conquista se vivió a mediados del siglo XV (1400-1500 d.C.), y significó una bocanada de aire fresco para el renaciente esplendor del pueblo de las nubes. Estos hechos consolidaron la preeminencia de Zaachila como eje político de todos los zapotecas; y a su élite noble como la más importante. No había duda de que en Zaachila debía recaer el título de cabecera; tanto así, que el gentilicio de los zapotecas se deriva de dicha ciudad, pues cuando los aztecas arribaron a los Valles, conocieron a esta población como Teozapotlán (‘lugar del zapote sagrado’) y el gentilicio aplicado a los zaachileños (zapotecatl) se utilizó para denominar a toda la etnia, por ser la ciudad más importante. Zaachila fue desde entonces el gran referente de legitimidad, y las recientes conquistas permitieron el surgimiento de un nuevo reino: el de Tehuantepec, que al poco tiempo se hizo completamente independiente del que le diera origen.
     Cosijopi I no sólo fue el conquistador del Istmo, sino el primer monarca zapoteca en estas tierras. Y se guardó para sí la posesión de las minas de sal más importantes del sureste. Pero, ¿por qué se efectuó este dominio? ¿Qué tenía este territorio que obligó a conquistarlo? La nueva tierra era ricas en recursos naturales, y constituía una región envidiable. Tenía principalmente tres bienes: bosques de maderas finas, pescaderías, y minas de sal. Todos, productos estratégicos. Y por sí mismo era el paso más importante entre el altiplano central y Centroamérica. Quien dominara la pequeña planicie costera, tendría la posibilidad de controlar el comercio de jade y plumas preciosas con los pueblos selváticos del sur. Igualmente podría abastecer el mercado a grandes distancias con sus propios productos. 
     La conquista se efectuó en pocos años. Guerreros zapotecas de Zaachila y de Tlacolula encabezaron la avanzada. Los huaves fueron replegados a las costas donde se encuentran actualmente; los zoques se alejaron al oriente, y se remontaron a los chimalapas; y los chontales hacia el occidente. Las partes más ricas e importantes de este espacio geográfico, quedaron, desde entonces, bajo dominio binnizá.
     Quizá en tiempos del primer esplendor zapoteca (100 a.C. – 800 d.C.), tuviésemos un control comercial o político de la zona, pero eso no pasa de una mera especulación. El hecho es que desde hace cinco siglos y medio, los zapotecas nos asentamos definitivamente en la planicie costera del Istmo de Tehuantepec, donde continuamos hasta la fecha…

Opinión: ¿Votaste por ese PRI?


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 4/Mar/2013]

Prometer no empobrece, reza el dicho. Anunciar ponerse del lado de los desprotegidos, mientras se está en campaña, es la cosa más sencilla. Sugerir medidas "revolucionarias" para ayudar a quienes menos tienen es fácil. Estar en el Gobierno es otra cosa…
     Durante los doce años que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) estuvo en la oposición, se negó a aprobar las medidas que los mandatarios panistas decían necesitar. ¿Recuerdan a los legisladores del tricolor pronunciando discursos izquierdistas? En ese entonces afirmaban resueltamente que jamás aprobarían el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los alimentos y medicinas. Tanto así, que lo plasmaron en sus estatutos.
     Muchos mexicanos confiaron ingenuamente en los candidatos del PRI. Desde 2009 numerosos aspirantes a puestos de elección popular, especialmente a diputados federales, recibieron la confianza de los electores que creyeron que el PRI se había renovado, que había entendido que las medidas neoliberales no producían riqueza ni incentivaban la economía. 
     Desde hace algunos años se habló de un "nuevo PRI": moderno, honesto, cercano a la gente. Con un discurso neopopulista engañaron a millones de personas. Beatriz Paredes logró por ese artilugio sacar a su partido del hoyo, moviéndolo del tercer al primer lugar. 
     Durante los tres primeros meses de gobierno, Enrique Peña Nieto tuvo una especie de luna de miel con los electores. Hubo muchos que, aunque no habían votado por él, decidieron darle el beneficio de la duda. 
     Luego de la espectacular detención de Elba Esther Gordillo algunos medios de comunicación omitieron mencionar el proceso que se estaba viviendo al interior del partido del Presidente.
     Este fin de semana el PRI reveló su verdadera cara. El pleno de sus delegados aprobó las modificaciones a sus estatutos para quitar los candados que obligaban a sus legisladores a no votar medidas gravantes de alimentos y medicinas. 
     EL PRI ha dicho a lo que durante los últimos años dijo que no. ¿Qué cortina de humo utilizarán esta vez para desviar la atención? Ya no hay una francesa que liberar, no hay una lideresa magisterial que detener. ¿Caerá Romero Deschamps? ¿Detendrán a algún Gobernador?
     Ahí tienen su nuevo PRI…

Opinión: Hacia el nuevo Papa


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 1/Mar/2013]

Entre tanto ajetreo político y noticias espectaculares, millones de personas en nuestro país parecen olvidar que hoy viernes primero de marzo amanecimos sin jerarca en el Vaticano.
     Desde hace más de medio milenio la humanidad no conocía un Papa jubilado. Desde antes de que llegaran los españoles, e impusieran la religión católica al nuevo Continente, no se sabía que un Obispo de Roma conociera a su sucesor.
     Joseph Ratzinger, religioso de origen alemán que llegó a ser Sumo Pontífice bajo el nombre de Benedicto XVI, afirmó que obedecerá disciplinadamente a quien los Cardenales designen en su lugar. 
     Quién se hubiera imaginado que este Papa “de transición”, a quien todos auguraban pocos años de vida al frente de la Basílica de San Pedro, terminaría renunciando “por el bien de la feligresía”.
     Las preguntas que millones de personas en el mundo se hacen es, ¿quién ocupará su lugar? ¿Cómo conducirá éste su reinado? (recordemos que un Papa, jurídicamente hablando, es un monarca).
     Resulta obvio que la Iglesia Católica ha sufrido serios reveses en los últimos años, sobre todo en lo tocante al tema de la pederastia que, cabe mencionar, Benedicto XVI combatió resueltamente. No obstante, de peores crisis ha salido airosa. Con casi dos milenios a cuestas, la Iglesia es la institución más antigua del mundo, con continuidad jurídica desde los primeros siglos de su adopción por los emperadores romanos.
     Imperios se han levantado y han caído. La Iglesia ―y los Papas al frente de ella― conocieron invasiones a las puertas mismas del Vaticano. En otras épocas, manos soberbias sujetaron a los Obispos de Roma, con amenaza de destruir el catolicismo desde sus cimientos, pero la Iglesia continúa en pie.
     La Reforma Protestante no la destruyó. Antes bien, el movimiento crítico que de ella surgió derivó en cientos de pequeñas religiones (o sectas, según les dicen desdeñosamente algunos católicos) de las que muchas han desaparecido. El Imperio napoleónico tampoco pudo contra ella, ni demás poderes terrestres.
     Hay algo en la Iglesia que la mantiene en pie. Algunos dirán que es su sistema organizativo. Otros, sin embargo, ven en ello la prueba del Espíritu Santo. Lo cierto es que la Barca de Pedro seguirá en pie, como permitirá comprobarlo el relevo papal que se aproxima. 

Opinión: El ocaso de Elba Esther


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 28/Feb/2013]

“El inquilino de Los Pinos acaba de presentar la Iniciativa de Reforma Constitucional en Materia Educativa con la que pretende llevar hasta sus últimas consecuencias las modificaciones que el rubro requiere. Es importante señalar que dicha reforma descansa en los cimientos del panismo, que ya sin la presión del poder, podrá enriquecer la propuesta. Los sectores de izquierda, siempre duros con la Maestra, también tendrán la oportunidad histórica de dignificar con sus planteamientos el modelo educativo futuro.
     ¿Es el principio del fin de Gordillo? Nadie puede aseverarlo. Esa mujer ha sabido sortear peores riesgos. Sin embargo, para ella sería preferible un retiro honroso en la cima de su poder, que una caída estrepitosa por la conjunción de sus adversarios”.
     Eso fue lo que escribí recién comenzado el mandato de Enrique Peña Nieto, hace casi tres meses. Muchos de quienes leyeron la columna de su servidor probablemente pensaron que el ocaso de la lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) era una quimera. Después de todo, era Presidenta Vitalicia de su gremio, así como una de las personas más poderosas de México.
     …Pero los tiempos cambian y la mayoría de los actores, por muy imprescindibles que se crean, son piezas sustituibles del engranaje político. La profesora Gordillo acaba de conocer su fin, políticamente hablando. No obstante, durante varios meses estuvo en posibilidad de tener una salida arreglada, opción que finalmente rechazó.
     La detención de Elba Esther no será el gran acontecimiento del sexenio. De hecho, el móvil es político más que judicial. Y se deduce, no porque la señora sea idealista, sino porque pudiendo detener a una gama de personajes igual de nocivos, se les ve libres y hasta cercanos a los corredores de Palacio Nacional. 
     Falta el líder petrolero (y de paso su hija), el Gober Precioso, el Niño Verde, Felipe Calderón (no por los muertos que lleva en la conciencia, sino por el negociazo de la Estela de Luz), Salinas de Gortari... Faltan, también, algunos líderes vendeplazas de la Sección 22, ciertos políticos istmeños, varios seudoluchadores sociales y algunos legisladores. Si a Peña Nieto se le ocurriera poner tras las rejas a todos los funcionarios corruptos, no le alcanzaría el sexenio.
     De cualquier manera se reconoce la medida. Aunque es importante que la escena de Gordillo tras las rejas, no impida que veamos los aumentos a la gasolina y la intentona de gravar los alimentos y las medicinas. El PRI es el PRI. Que no se nos olvide.  

Opinión: Ahora en Juchitán…


Gubidxa Guerrero 

Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 27/Feb/2013]

La Séptima Sección es el corazón social de Juchitán. Si bien el mercado central es el eje que articula a las personas y al comercio, la populosa Séptima, como le dicen, es la síntesis de los anhelos, carencias y virtudes de la ciudad zapoteca más grande en la actualidad.
     Guidxiguié’ (‘Ciudad de flores’) como se nombra en idioma zapoteco, es una población con larga historia de lucha por defender su autonomía política y sus recursos naturales.
     En décadas recientes, el cáncer de la politiquería invadió la tierra del General Charis. Las luchas tradicionales por mejorar las condiciones de vida se tornaron en meras causas electoreras. Los “líderes” se volvieron simples demagogos que no dudaron en servir dócilmente a los intereses partidistas de agrupaciones ajenas al sentir y a los sueños de los binnizá de la planicie costera del Istmo de Tehuantepec.
     Desde hace mucho la clase política, en conjunto, está desprestigiada. En contraposición, surgen grupos amorfos sin estructura ni disciplina que intentan llenar el vacío de liderazgo en la defensa de lo que nos pertenece como etnia. 
     Por razones de índole táctico, dichos grupos se han asociado a entidades políticas extrañas, que defienden causas más abstractas que concretas, sumándose en lo discursivo a movimientos como el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) o a las corrientes globalifóbicas. A las personas comunes aquellas banderas les resultan igual de extrañas que las defendidas por los dirigentes tradicionales coceístas...
     Como todos sabemos, hace algunos meses subió de todo en conflicto en torno al parque eólico que pretende construir Mareña Renovables en terrenos de San Dionisio del Mar. Puesto que el acceso terrestre a la Barra de Santa Teresa pasa por la Colonia Álvaro Obregón (Agencia Municipal de Juchitán), los campesinos y pescadores zapotecas se vieron involucrados. 
     Aunque Guixhiró’ (Álvaro Obregón) está conformado mayoritariamente por juchitecos y sus descendientes, el hecho de que se encuentre distante unos cuantos kilómetros del núcleo urbano hace que a veces se le trate como pueblo diferentes, siendo que es uno mismo con su cabecera.
     Sin embargo, en el presente caso no hay distinción posible. El Barrio de los Pescadores es el corazón mismo de esta ciudad de cien mil habitantes.
     No es exagerado anunciar que el conflicto con las transnacionales está en un punto crucial. Se ha dicho que hay una diferencia cualitativa entre los parques de La Ventosa, La Venta y San Dionisio del Mar, por cuanto los primeros están sobre terrenos particulares y éste sobre terrenos comunales. 
     Si los juchitecos logran frenar el establecimiento del parque por el rumbo de Playa San Vicente, todo el andamiaje del proyecto puede venirse abajo. Estemos atentos a lo que ocurra…

Opinión: Normalistas sin salida

Profesores manifestándose contra la Reforma Educativa
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 26/Feb/2013]

Cientos de jóvenes normalistas se encuentran en la ciudad de Oaxaca participando en distintas movilizaciones con la intención de presionar al Gobierno del Estado para que acceda a las contrataciones automáticas de docentes.
  Luego de tantos bloqueos y tomas de oficinas por parte de los profesores de la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE) se nos ha olvidado que éstos son burócratas, es decir empleados al servicio del Estado. Su salario, entonces, proviene del impuesto que pagamos los contribuyentes, así como de la renta de Petróleos Mexicanos (Pemex).
  Ayer lunes el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, encabezó el acto que formaliza la Reforma Educativa; medida constitucional en la que participaron casi todos los partidos políticos y que, entre otras cosas, pondrá un límite al omnímodo poder sindical de más de un millón y medio de afiliados y de su líder Elba Esther Gordillo para la asignación de plazas.
  En el Estado de Oaxaca aproximadamente 900 estudiantes egresarán este año de las escuelas normales. Como en períodos anteriores se esperaba que el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) los contratara automáticamente. Durante sus años como estudiantes, muchos habían participado en marchas y bloqueos esperando acumular “puntos” que los dejaran bien parados ante el poderoso sindicato.
  Pero con la Reforma Educativa el Gobierno del Estado de Oaxaca se desentiende porque, al ser de índole federal, las medidas de una administración estatal no pueden estar por encima de la Carta Magna.
  El director general del IEEPO, Antonio Iturribarría Bolaños, ya anunció que por las disposiciones legales aprobadas por el Congreso de la Unión, y ratificadas por la mayoría de las legislaturas locales, su dependencia estará impedida de contratar a los graduados de licenciatura en educación, a menos que hayan aprobado el examen de oposición que marca la nueva reglamentación. En caso de que los estudiantes no quieran ser examinados, la Secretaría de Educación Pública (SEP) no autorizará el dinero de la Programación Detallada (Prodet) para nuevas plazas.
  No se piense que el IEEPO se turba por lo que acontece. En el fondo, la Reforma es un alivio para algunas administraciones locales ―especialmente Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán― que tendrán una oportuna justificación para no seguir siendo rehenes de los chantajes de sus gremios magisteriales. De ahora en adelante, cuando los estudiantes y profesores acudan a negociar a las capitales de los Estados, los funcionarios dirán algo así: “vayan a México. Quéjense ante el Gobierno Federal, porque nosotros no podemos hacer nada que viole la Constitución…”. Como Poncio Pilatos.

Opinión: ¿Dinamarca versus Istmo?

Aerogeneradores daneses.

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 25/Feb/2013]

En semanas previas circuló fuertemente el rumor de que un grupo de periodistas de diferentes medios informativos que se publican en el Estado de Oaxaca se iría de “trabajo de campo” a Dinamarca. No crea el amable lector que el recorrido sería un soborno disfrazado, con la intención de que el viajero narrara las bondades del proyecto eólico danés, sino para conocer al león desde sus fauces… 
     Pero, ¡oh!, sorpresa. Al parecer la versión resultó veraz, pues ayer mismo el diario Noticias ―el de mayor circulación en la Entidad― publicó amplio reportaje firmado por Reynaldo Bracamontes Ruiz, “enviado especial” al continente europeo. 
     En los párrafos de la nota, titulada: “Aerogeneradores a cien metros del mar, todo un motor de progreso en Hvide Sande”, se trasluce la intención de que la opinión pública mire con buenos ojos la generación de energía mediante el viento. Como si los lectores fueran niños de pecho, el reportero describe detalladamente las ventajas de los parques eólicos daneses que brindan electricidad a miles de hogares, satisfaciendo actualmente el 30% de la demanda doméstica de corriente en toda Dinamarca. Como subtítulo de la nota, con llamado en primera plana, se lee: “Mientras en el Istmo se oponen al desarrollo”. 
     Todavía busco en el texto algún párrafo, o siquiera una línea, que hable de las condiciones económicas en que se establecieron los convenios allá en el viejo continente. No dice en ninguna parte qué porcentaje de las ganancias netas se queda la empresa y qué porción se va al Estado danés o a las poblaciones donde están instalados estos “motores de progreso”.
     He sido muy crítico de las dos posturas que reducen la discusión en torno al proyecto eólico entre buenos y malos. Para el periodista de Noticias, el parque debe implementarse en la Barra de Santa Teresa porque es bueno en sí mismo; sin ponerse a meditar en las condiciones económicas de los acuerdos con los comuneros, la afectación ambiental o sociocultural. Para algunos opositores el proyecto es malo en sí mismo; y de este lado no se toman en cuenta las ventajas materiales y ecológicas que un aerogenerador tiene por sobre, digamos, la quema de combustibles fósiles.
     Es verdad que en Dinamarca y en otros muchos países la generación de energía eléctrica mediante el viento es una realidad. Pero es cierto también que el modo en que se han instalado los magnos proyectos ha sido respetuoso del medio y de la sociedad que habita las regiones con ventajas eólicas. Sin mencionar que los índices de corrupción en dichos países son mucho menores que en el nuestro.
     En México, especialmente en el Estado de Oaxaca, las autoridades parecen agentes de ventas, ofreciendo lo que no les pertenece; poniéndose de lado de poderosas transnacionales en lugar de apoyar a las sociedades que los mantienen (recordemos que los salarios de Gabino Cué y de su plana mayor provienen de nuestros impuestos).
     La energía eólica tiene más ventajas que desventajas. Es algo que no está a discusión. Lo malo es que el 98.6 por ciento de las ganancias del proyecto que pretende construirse en San Dionisio del Mar se irá a las empresas, dejando apenas una migaja del 1.4 por ciento a los pobladores. Aquí el asunto no es técnico, sino jurídico y moral: la manera en que se firmaron los contratos fue ilegal, por no considerar aspectos reglamentarios esenciales en materia de convenios con pueblos indígenas; y fue ilegítimo por la desproporción de las ganancias entre dueños de la tierra y ejecutores del proyecto. Y que no se diga que “el dinero lo pondrá Mareña”, porque si hurgamos más, veremos que proviene de un simple préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Así qué chiste.

El tesoro

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el domingo 24/Feb/2013]

Es bien conocido el ánimo ahorrativo de nuestras madres. Incontables mujeres zapotecas trabajan duramente para construir su modesto patrimonio. El sudor cotidiano es convertido en aretes de oro, pulseras, ahogadores y demás alhajas.
Contaba mi abuelo que hace algún tiempo, cuando no existían los bancos ni las cajas de seguridad, las personas solían guardar sus joyas en pequeñas ollas de barro, mismas que enterraban en algún lugar que sólo ellos conocieran. Me dijo él, que alguna vez escuchó a un vecino de Cheguiigu’ sobre un señor humilde que deambulaba por el pueblo. Alberto, le llamaban, y acarreaba agua para las vecinas laboriosas. Cada mañana caminaba por el pueblo ofreciendo sus brazos para llenar los grandes recipientes de barro que almacenaban el precioso líquido. Dormía donde le agarrara la noche o en los patios de las casas de sus amigos. “Para colgar una hamaca sólo se requieren dos ramas”, solía decir.
Alberto, sin embargo, odiaba el ahorro. Se burlaba de las paisanas que con tanto sacrificio compraban una moneda de oro. “¿Qué caso tienen que trabajen tanto si su dinero se hará fierro? Yo me gastaría cada centavo. Compraría aquello que más quisiera y así sería feliz”. No pasaba un día sin que discutiera con alguna vendedora en el mercado. “No digas disparates, Betu. Hablas como si jamás te fueras a enfermar, como si nunca tuvieras que apoyar a tus hijos para que sean personas de bien. Nosotras no queremos el oro; simplemente guardamos nuestro trabajo de esa manera, para cuando llegue el día en que tengamos que utilizarlo”. Y así transcurrieron los años apaciblemente en Juchitán.
Pero un día, Alberto decidió sentar cabeza. No se crea que ahorró centavo alguno, sino que un buen amigo le obsequió una parcelita para que construyera su hogar. Pero tanta fue su buena suerte que al tercer día de escarbar en el lugar donde levantaría la choza, escuchó cómo se rompía un tepalcate al darle fuerte con el pico a la tierra. Sonó hueco, y removiendo suavemente con la mano vio que había perforado una ollita de barro. Se extrañó mucho y casi se desmayó cuando se percató de que los pequeños tejos que contenía brillaban una vez que se les caía la tierra que los cubría. ¡Había encontrado un tesoro!
No sabía el hombre qué hacer con tanta riqueza. Más de quinientas monedas doradas contó, sin considerar las joyas que adornan a las bellas damas. Una inmensa alegría lo invadió y al día siguiente decidió suspender el proyecto de casa que estaba realizando.
Se compró ropa elegante, zapatos, y hasta un bastón de catrín. Adquirió un fino caballo, y decidió recorrer pueblos vecinos para gastar el dinero que le había otorgado su buena estrella. Primero fue a la feria de año nuevo en Tehuantepec. Llevó Alberto algunas alhajas para regalar a la tehuana más hermosa que encontrara. Ahí dilapidó un tanto de la pequeña fortuna que había encontrado. Luego hizo un viaje a Ixhuatán donde celebran a la Virgen de la Candelaria. Se bañó en el río Ostuta y cortejó a algunas bellas señoritas. Después acudió a la fiesta de Chihuitán, donde compró deliciosos dulces típicos; consiguió también algunas rarezas que traen los mixes de la sierra, y se emborrachó a su gusto. Invitó a cuantos extraños aceptaron sus jícaras de taberná y sus copitas de mezcal. Ahí se acabó otro puño de monedas.
Así continuó de pueblo en pueblo y de fiesta en fiesta, gastando a manos llenas lo que tenía…
Y un día se percató de que no le quedaba más. Había derrochado cada moneda y cada joya encontrada aquella mañana mientras escarbaba. Vendió el caballo porque no tenía dinero para adquirir su pastura. La ropa se había desgastado con el tiempo. Los zapatos los regaló en alguno de los pueblos que visitó, porque jamás le resultaron cómodos. La casa que empezó a cimentar nunca se concluyó. Y así tuvo que volver Alberto a ganarse la vida acarreando agua para las paisanas.
Una mañana, mientras comía un totopo con queso seco, sentado en una sombra cercana al templo de San Vicente Ferrer, dos ancianas pasaron frente a él, y una le dijo a la otra: “¿Ya viste? No se trata solamente de saber derrochar la riqueza, sino de sabérsela ganar. Cuando gastas aquello que no te costó sudor o esfuerzo, ni disfrutas lo que gastas, ni te rinde el dinero”.