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| Ilustración: Javier Martínez Pedro |
Por Gubidxa Guerrero Luis
Xalitla es un pueblo nahua (naua) que se ubica en el Estado de Guerrero, entre Iguala de la Independencia y Chilpancingo de los Bravo, en una región conocida como Alto Balsas.
La gente de Xalitla es noble y trabajadora. Personas de valentía innegable y de un alto sentido de la solidaridad. Pueblo que encuentra en la música, las danzas y las celebraciones la fuerza que le ha permitido resistir durante siglos.
Xalitla se rige por Usos y Costumbres (Sistemas Normativos Internos), por lo que tiene la potestad de decidir su forma y estilo de gobierno, de acuerdo a sus instituciones tradicionales, según decida la Asamblea General de Ciudadanos, máximo órgano de toma de decisiones.
Xalitla es una “diarquía”, es decir, una población en la que dos personas (Comisario, Tlatouani o “Portavoz”) están al frente de los asuntos públicos, lo que permite una mayor y mejor gestión, pues mientras una de las autoridades viaja para dejar ofrendas y brindar respeto a los pueblos hermanos, la otra puede permanecer en la comunidad para cualquier eventualidad.
Ello también facilita una mejor atención, pues los Comisarios, elegidos por un año, pueden alternarse: una semana cada quien, como en otras partes del país, donde se llama “semanero” al funcionario que atiende por siete días a sus conciudadanos. Recordemos que el servicio o cargo es sin goce de sueldo, por lo que las personas elegidas como Portavoces brindan su tiempo y recursos al Pueblo. Este modelo también se aplica a la Guardia Comunitaria Tradicional (Policía Comunitaria) que, igualmente, cuenta con dos Comandantes.
Para distinguirlos, la gente les llama Primer y Segundo Comisario, Primer y Segundo Comandante, no en un sentido jerárquico o de supeditación, sino de orden, para una alternancia mejor organizada. Por ejemplo, si hoy tocó al Primero realizar determinada tarea, la siguiente ocasión corresponde al otro; lo que equilibra el desempeño del poder y distribuye la “carga” entre dos. Una sana dualidad.
No obstante, los otros niveles de gobierno parecen desconocer la forma en que Xalitla se organiza. Para el Estado o la Federación hay Propietarios y Suplentes, términos que no reflejan la rica dinámica tradicional. Al estar regidos por el Sistema de Partidos Políticos, piensan que uno “trabaja” y el otro está para sustituirlo en caso de necesidad (por renuncia o destitución); concepción inexacta.
Tradicionalmente, en Xalitla se elegía a las autoridades según vivieran en uno u otro lado del río. Es decir, un año tocaba que el Primer Comisario fuera de una parte, y al año siguiente tal honor correspondía al del otro lado, lo que facilitaba un equilibrio en el desempeño de la función pública.
Posteriormente se dejó de lado tal costumbre, como se fue olvidando convocar al Cuerpo de Principales (ex-autoridades, con experiencia y calidad moral por haber servido al pueblo), y se comenzó a elegir a los Comisarios por voto directo: quien obtenía mayor respaldo era nombrado Primero y quien le sucedía en número de votos era nombrado Segundo Portavoz, sin importar a qué grupo perteneciera o de qué lado del río viviera.
Las cosas se complicaron cuando se introdujeron las fórmulas o planillas: pareja de “candidatos” representando a cada uno de los dos grupos en que continúa organizada la comunidad, y que, en caso de ganar la elección, se quedaba con toda la representatividad.
Como es de suponerse, el grupo "perdedor" quedaba inconforme, lo que provocaba resentimientos y división, al grado de que nombraban a sus propios Comisarios. Así, Xalitla, en lugar de tener dos, ha llegado a tener cuatro autoridades trabajando “cada cual por su lado” y “para su gente”.
A veces, con la mejor intención, se promueve el método de elección por planillas, sin advertir que este va en contra de la tradición y de la armonía que por tanto tiempo ha sostenido nuestra buena gobernanza.
Hoy Xalitla se encuentra en una encrucijada, porque el próximo domingo 11 de enero de 2026 tendrá que renovar a sus autoridades con un método que se determinará el día de la elección.
Es altamente probable que si seguimos por el camino inspirado en la política partidista, el pueblo nuevamente se divida, lo que sería lamentable, sobre todo en tiempos en que el mundo, el país y nuestra región viven un periodo difícil, con retos que sólo se pueden afrontar con unidad y armonía.
Si bien los dos grupos en que se organiza el pueblo ya no están determinados geográficamente, continúan existiendo y cuentan con el mismo derecho de estar representados.
Por ello invito a mis paisanos a la reconciliación. Porque somos un solo pueblo, con una sola historia, retos y objetivos compartidos. Todos amamos Xalitla y a todos nos favorece que trabajemos juntos, independientemente de quién quede como Primer o Segundo Comisario.
Quizás sería pertinente regresar a la alternancia primigenia. Esa que obligaba a que, en aras de la hermandad, cada grupo cediera al otro el cargo de Primer Portavoz una vez ejercido. Y así sucesivamente. ¿O acaso creemos saber más que los antepasados?
Xalitla, Nauasentlaliskalpan Ueyiatl (Unión del Pueblo Naua del Alto Balsas), Guerrero
Martes 6 de enero de 2026 | 15:00 horas.
Ilustración: Javier Martínez Pedro
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Texto publicado el martes 6 de enero de 2026 en el perfil personal del autor en Facebook. Se autoriza su reproducción siempre que se cite al autor. Enlace: https://www.facebook.com/share/p/1Cv8JEb5ub/
