Ha muerto Tarú Bola Oro


Por Gubidxa Guerrero Luis 

Pocos líderes hemos tenido en Juchitán. Si acaso uno o dos por generación.

José Gregorio Meléndez (Che Gorio Melendre), el mítico guerrillero juchiteco dirigió a nuestro pueblo durante la Guerra de Independencia, bajo las órdenes de Mariano Matamoros en el ejército del Generalísimo José María Morelos y Pavón.

Después defendió Juchitán de las privatizaciones de conservadores y liberales que despojaron a los pueblos zapotecas, huaves y chontales de salinas y terrenos comunales. Su muerte dejó en la orfandad a nuestros abuelos.

José Pedro Gallegos, el cura Miguel López, Albino Jiménez (Binu Gada), Cosme Damián Gómez, Ignacio Nicolás (Mexu' Chele), José F. Gómez (Che Gómez), Adolfo C. Gurrión, Felipe López (El Teco), José Gómez Bustamante (Chechito), Roque Robles, Valentín Carrasco y Heliodoro Charis Castro han sido los PADRES DE NUESTRO PUEBLO, que es lo que significa encabezar las luchas históricas regionales. 

Che Gorio Melendre y el General Charis fueron los líderes que más tiempo dirigieron a los bravos juchitecos en sus batallas políticas y/o militares. 

Cuando falleció el General Heliodoro Charis Castro, bendito sea su nombre, en Juchitán reinó un poderoso silencio. Se detuvo el tiempo. Terminó una época. Quienes lo conocieron pudieron expresar "yo viví en tiempos del General Charis", como los tehuanos y blaseños hablan de Juana C. Romero, (Juana Cata). 

Cuando Charis murió, Juchitán volvió a sentirse huérfano. Haría falta, a partir de ese momento, un líder que uniera a todos por igual.

El Pueblo de Juchitán encontró en un joven piloto aviador, llamado Manuel Musalem Santiago, apodado Tarú, al dirigente que retomara el liderazgo de Charis. 

En 1971 Tarú con cientos de jóvenes, junto con millares de mujeres, ancianos y niños de todas las secciones de la ciudad, particularmente de la Séptima, dieron la batalla electoral bajo las siglas del Partido Popular Socialista (PPS)

Tarú demostró extraordinarios dotes oratorios. Se expresaba con propiedad, lo mismo en lengua zapoteca que en castellano. Sus concentraciones, sus mítines, comenzaban con tres simpatizantes y reunían a tres o cuatro mil personas.

La movilización fue de tal magnitud, que los gobiernos federal y estatal optaron por entregar la administración municipal de Juchitán al movimiento naciente que tenía como líder carismático al joven de 33 años.

Durante su administración se inauguró Lidxi Guendabiaani', la Casa de la Cultura de Juchitán (su hermana Amira fue su primera directora). Se construyó el Mercado 5 de septiembre, se pavimentaron calles, se introdujo el agua potable a amplias zonas de Juchitán y se echaron a andar varias escuelas tan necesarias en la ciudad. 

Dos años de gobierno popular dieron ánimo a otros municipios y a otras organizaciones sociales que encontraron en la gran Batalla Democrática de 1971 el ejemplo que necesitaban para "conectar" con el pueblo.

Grande fue el desafío al poder absoluto del Estado y su Partido Oficial. Muchas las artimañas que utilizaron para derrumbarlo. Afortunadamente Juchitán tiene memoria y Ta Manuel Musalem Santiago tiene amigos que lo recuerdan con admiración y respeto. Bueno sería que la niñez juchiteca conociera la vida y obra de personajes como Ta Manuel, historia viva de nuestra estirpe.

Cuando pasen los años, espero decirle a mis nietos "fui amigo de Ta Manuel Musalem Santiago; viví en tiempos de Tarú, Bola Oro".


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Texto publicado el sábado 17 de enero de 2026 en Cortamortaja. Se autoriza su reproducción siempre que se cite al autor. Enlace: https://www.facebook.com/share/p/1MbQ7JbuCj/