División en la CNTE

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el jueves 19/Sep/2013]

La noche antes del operativo para recuperar la Plaza de la Constitución circulaba la versión de que todo estaba arreglado entre la dirigencia de la CNTE y la Secretaría de Gobernación.

No obstante, se ponía hincapié en que la dirigencia necesitaba su espectáculo para decir que “resistió”. Por eso a muchos les dieron el aviso a tiempo, y desde la noche del 12 de septiembre se movieron, retirando sus casas de campaña hacia el Monumento a la Revolución, a poco más de dos kilómetros.

El viernes 13 no se derrotó a los profesores, como muchos afirmaron, ya que la mayoría prefirió evadir la confrontación. Los enfrentamientos se dieron entre los cuerpos de seguridad y una minoría de jóvenes autodenominados anarquistas, y algunos profesores que no quisieron retirarse.

En su momento, muchos no dieron crédito al rumor. Después de todo, los rumores no constituyen prueba en ningún sitio. Sin embargo, ayer pareció que las diferencias al interior de la Coordinadora se ahondaron, cuando el dirigente de la Sección 22 del magisterio fue, literalmente, corrido a rechiflas. 

Rubén Núñez, secretario general de dicho gremio, fue acusado por decenas de profesores, de haber “vendido” el movimiento magisterial, ya que en su corta intervención pidió respetar los acuerdos signados con las autoridades federales, uno de los cuales se refería a no reocupar el Zócalo defeño. Ante eso, se hizo un pequeño coro gritando “urgente, urgente, cambiar al dirigente”, lo que confirmó que la presión al interior es fuerte.

La tarde del viernes 13 de septiembre, fueron los líderes quienes pidieron ser obedecidos, exhortando a los pocos que quedaban en el corazón de la Ciudad de México a que se fueran. Mismo modus operandi que en 2006. ¿Los Rueda Pacheco de 2013? Quién sabe. El magisterio del sureste mexicano tiene sus propios códigos. 

Lo que es un hecho, es que en breve sabremos si el plantón continúa en la capital del país o la CNTE hace un repliegue táctico, reiniciando labores y cobrando las quincenas atrasadas. Tal vez no haya tal dirigencia traidora y lo que vimos ayer sea simple síntoma de la desesperación en las filas de la poderosa Sección 22.

Juchitán vuelto un caos

Fotografía.- Gustavo López
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el miércoles 18/Sep/2013]

Sí. Sé que muchas personas piensan que Juchitán se encuentra en estado caótico permanente y que, por tanto, es redundante repetir lo que de por sí sabemos.

Sin embargo, hay ocasiones en que el relajo cotidiano se exacerba y esta población comercial rompe nuestros esquemas.

¿Qué fue esta vez?, preguntará el amable lector. Porque son tantos los problemas que ha prohijado la clase política, que ya no se sabe cuál será el siguiente en estallar...

¿Acaso las invasiones de terrenos? ¿Será que el caos lo provocó, en esta ocasión, la disputa postelectoral? ¿Tal vez fue el comercio ambulante o el asunto eólico?

Esta vez los grupos que desquiciaron la cotidianeidad en esta importante ciudad zapoteca son los taxistas. Ellos, con toda la razón del mundo, exigen que se cumplan los acuerdos que han firmado con los grupos de mototaxistas y autoridades estatales para impedir la instalación de bases de mototaxis en el primer cuadro de la ciudad.

Y eso del primer cuadro es un decir, porque desde hace varios meses todo el centro está abarrotado de pequeñas unidades. Quien baje del ‘puente grande’, quien vaya al Calvario, a la capilla del Señor de la Piedad o al Parque Revolución lo comprobará. Puntos de referencia a menos de 200 metros del Palacios Municipal.

Entonces, los amigos del volante tal vez se refieran al Palacio mismo, porque ahora las bases se están fijando en las esquinas de la sede del poder local.  

El caso es que los dos mil mototaxis pululan por doquier y resultan ser una competencia desleal para los taxistas, que pagan mucho más por combustible y refacciones, que quienes conducen pequeñas unidades de transporte. Sin contar que los taxistas se enfrentan en una batalla desigual, ya que están compitiendo contra grupos políticos bien identificados. Es como si un vendedor de zapatos se quisiera enfrentar a Antorcha Campesina, del PRI, o a la COCEI. Difícilmente un gremio laboral derrotará a un pulpo político, con suficiente experiencia en el arte de presionar y negociar. 

Pero el hecho de que la parte que bloquea tenga razón en sus demandas, no le debe dar derecho de perjudicar a personas que diariamente se trasladan al centro de esta ciudad. Porque debido al bloqueo de ayer, muchos comerciantes que vienen de poblaciones vecinas no pudieron ingresar al primer cuadro a mercar, perdiendo con ello dinero que sirve para los gastos apremiantes.

Pedir que el asunto se resuelva es ilusorio. Los intereses políticos no lo permitirán; menos ahora que el municipio ha sido recuperado por los coceístas, quienes representan a la mayoría de los mototaxistas. Porque si frente a la administración priísta de Daniel Gurrión hicieron lo que se les vino en gana, con Saúl Vicente a la cabeza, ¿creen que se contendrán? Queda la cuestión en el aire.

El ‘grito’, termómetro político

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el martes 17/Sep/2013]

La ceremonia del 'grito' es excepcional. Pocos líderes mundiales se ven ondeando una bandera mientras echan vivas a una lista de héroes patrios.

En el siglo diecinueve, dos fechas se disputaban el honor de fungir como el Día de la Independencia mexicana: el 16 y el 27 de septiembre. Pues si bien es cierto que Miguel Hidalgo tiñó las campañas de Dolores una madrugada del 16, iniciando con ello la Guerra de Independencia; Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero entraron a la Ciudad de México un 27, once años después, consumándola.

Según la filiación política cada bando escogía una de las dos fechas. Los conservadores lo hacían el 27, ensalzando a Iturbide, quien fue proclamado Emperador poco después de reconocida la separación respecto España. Los liberales, por su parte, celebraban el 16 los actos solemnes para recordar a Hidalgo, Aldama, Allende, Morelos y Guerrero.

El 'grito', como tal, es una costumbre posterior. Fue en época revolucionaria que adoptó el formato que le conocemos. Se dice que Venustiano Carranza fue el primer mandatario en recitar los nombres de los insurgentes, mientras tocaba la campana con la que supuestamente Hidalgo llamara a la rebelión más de cien años antes. Hoy en día no podemos concebir una celebración patria sin el famoso 'grito'.

¿A qué viene este recuento? A destacar el hecho de que la noche del 15 cada alcalde, cada gobernador y el presidente de la República en turno se ponen delante de una muchedumbre que no se sabe cómo pueda reaccionar. Las buenas maneras no son norma obligada entre quienes acuden a la verbena popular...

Cuando un gobernante ve nutrida asistencia al acto y escucha fuertes vítores a los héroes nacionales, podrá decir que es bien aceptado por sus conciudadanos. Pero si escucha rechiflas al por mayor, sabrá claramente que no es a los personajes históricos a quienes desaprueban, sino a quien está frente al balcón.

El domingo en el Istmo, en el Estado y en el país hubo innumerables ceremonias. Cada presidente municipal tuvo oportunidad de saber el grado de aprobación que tiene entre los suyos, y desafortunadamente no fue muy bueno. Eso tal vez nos hable de que hay muchas tareas pendientes que una noche festiva no borran.

A celebrar con trabajo y constancia, que es la mejor manera de rendir tributo a quienes dieron sus vidas por hacer de Nueva España el país soberano que hoy llamamos México. Más trabajo y menos gritos, que en los callos está el patriotismo.

Un regalo de la lluvia

Ilustración.- Francisco Toledo
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el domingo 15/Sep/2013]

A veces, cuando uno camina por las veredas calurosas de nuestra región, entre árboles de mezquite y grandes pochotes, levantando el polvo a nuestro paso, sucede que nos llevamos gratas sorpresas. ¿Nunca se han topado con alguna tortuga terrestre de avanzar pausado? Seres por los que no transcurre el tiempo, y que pueden permanecer quietos una eternidad.

Éstas son pequeñas, de un color verde obscuro (muchos dirán que café), con el cuello largo y la piel arrugada. Su capazón tiene grabadas pequeñas figuras geométricas que algunas personas saben leer. Se esconden de los extraños. Suelen introducir sus extremidades en la casa que llevan a cuestas. Durante la infancia me pregunté muchas veces de dónde provenían, pues me las llegué a encontrar en lugares inverosímiles: en lo alto de la montaña de Guiengola, entre las pirámides que construyeron nuestros abuelos binnigula’sa’; en Dani xumbé, o Cerro de la garza, habitado todavía por juguetones changos; en los extensos campos de Tehuantepec y de San Blas Atempa; o entre los terrenos de Chicapa, azotados por los ventarrones. 

Al sentarme a descansar, miraba de repente que de entre las hojas caídas de los árboles surgía una pequeña tortuga. Decía yo: a ese paso, ¿cuántos años ha de tardar en ascender desde la llanura istmeña? ¿Cuánto tiempo ha de pasar entre su caminar de un pueblo a otro? Todas, preguntas difíciles de responder a mi tierna edad.

Una tarde, mi abuelo llegó muy contento a casa. Desunció los bueyes de la carreta y fue directamente con mi abuela. Llevaba su morral abultado del que sacó una pequeña tortuga. “Mira, mujer, lo que cayó. Prepárala en caldo”. No me sorprendía que la fuéramos a merendar, pues en nuestros pueblos es común aprovechar para sustento nuestro a los animales del campo, como iguanas, armadillos, conejos, chachalacas, entre muchos otros. Lo que hizo que yo parara la oreja fue su afirmación de que la tortuguita había caído de algún lado. ¿De dónde?, pensé yo. ¿Quién la aventó o la dejó caer?

Mi abuelo se retiró del lugar y me acerqué tímidamente a mi abuela para averiguar de dónde había traído aquel animal. “Lo trajo del monte”. “Pero ¿por qué dijo que ‘cayó’?”. Y ella con una expresión de ternura ante quien desconoce lo obvio, me explicó: “Pues porque cayó del cielo. Verás, las tortugas no son de esta tierra; son seres que viajan por entre las nubes que riegan nuestros campos. Ellas ayudan a que rompan el líquido precioso que acaba con la sequía temporal. Retozan entre las piedras que existen allá arriba y que provocan los rayos. Los truenos, que tanto nos asustan, se producen cuando dos grandes rocas chocan en lo alto. Por eso retumban tan fuerte, y por eso a la lluvia le decimos en zapoteco nisaguie (‘agua de piedra’). A veces, una tortuguita juguetona cae por descuido al monte o a los cerros, de donde los campesinos las traen para que nos sirvan de alimento.”

Entonces lo entendí todo, y supe finalmente la procedencia de las tortugas nuestras. ¡Son un regalo de la lluvia! 

Cuando Juárez usurpó atribuciones

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el sábado 14/Sep/2013]

Benito Juárez es reconocido como un personaje de estricto apego a derecho. De él se dice que fue escrupuloso en el cumplimiento de las leyes. Sin embargo, ya en su momento se le hicieron duros señalamientos por la manera en que se condujo como mandatario del Estado de Oaxaca, y posteriormente del país. 

Cuando era Gobernador enfrentó, primero, la rebelión de los zapotecas istmeños comandados por José Gregorio Meléndez, quienes se alzaron en abril de 1850. Posteriormente, en agosto de 1851, se levantó en armas Máximo Ramón Ortiz.

Para, según Juárez, pacificar la región, pidió al Congreso del Estado facultades extraordinarias, con las que tomó una serie de medidas que no pasaron desapercibidas para la opinión pública nacional. Nos referimos a los Decretos que promulgó en Juchitán y en Tehuantepec en noviembre de 1851; el primero de los cuales fue duramente criticado en El Universal, uno de los diarios más importantes del país. 

Los Decretos aquí referidos se publicaron en tres periódicos de la época: El Universal, El Monitor Republicano (ambos de circulación nacional) y La Cucarda (que funcionaba como diario oficial del Gobierno del Estado de Oaxaca). También formaron parte de los Anexos de la Exposición que el Gobernador del Estado hace en cumplimiento del Artículo 83 de la Constitución al Soberano Congreso al abrir sus Primeras Sesiones Ordinarias el día 2 de Julio de 1852

Para conocer una de las reacciones que generó, compartimos, asimismo, la introducción de El Universal al primero de ellos:
“AL SENADO.- Llamamos la atención de esta Cámara sobre el siguiente Decreto expedido en Juchitán, con fecha 6 del pasado por el Gobernador de Oaxaca.
     Asombro nos causa que una de las notabilidades del partido democrático, exaltado haya dado una medida que no tiene igual en la época del absolutismo, porque el Gobernador no sólo ha usurpado las facultades del Poder Legislativo, sino también las del Judicial, pues él califica quienes son cabecillas, y les conmuta e impone una pena. 
     De esperarse es que el Senado, previa la correspondiente declaración de anticonstitucionalidad del Decreto, mande pasar el expediente a la sección del gran jurado, pues no debe quedar impune tan escandaloso acto despótico. [El Universal, lunes 1° de diciembre de 1851]. 
A continuación algunos extractos: 
“El Gobernador Constitucional del Estado a los habitantes del mismo, sabed: Que usando de las facultades que me concede el Decreto supremo de 13 de Septiembre próximo pasado, he tenido a bien decretar lo que sigue: 
     Art. 1º Se indulta a todos los individuos que hayan tomado parte en los diversos movimientos de Juchitán ocurridos desde al año de 1850 hasta la fecha, de la pena que por sus delitos contra el orden público merezcan, salvo el derecho de tercero.
     2º Se exceptúan de esta gracia los cabecillas que promovieron o acaudillaron los movimientos que menciona el artículo anterior, salvo que dentro de treinta días, contados desde la publicación de este Decreto, se presenten en persona, poniéndose lisa y llanamente a disposición del Gobierno del Estado, o a la de cualquiera de los Gobernadores de Departamento, en cuyo caso se les conmutará la pena capital a que se hayan hecho acreedores, en otra que el Gobierno tenga por conveniente. […]
     5º Los individuos que sin ser cabecillas, y que por los delitos expresados en Art. 1º de este decreto estén presos y a disposición de las autoridades judiciales del Estado, gozarán la misma gracia, sin necesidad de acudir al Gobernador del Departamento. En consecuencia, los jueces y tribunales del Estado ante quienes penden las respectivas causas, sobreseerán en ellas. […]
     8º Todo el que sin permiso expreso de la autoridad política, promueva alguna reunión popular por medio del sonido de tambores, concha o campanas, para avisos privados o de cualquier otro modo, será reputado como promovedor de motín. […]
     Y para que llegue a noticia de todos y produzca sus efectos, mando de publique y circule a quienes corresponde. Dado en Juchitán a 6 de Noviembre de 1851.―Benito Juárez.―”
Aquí un fragmento del Decreto sobre Tehuantepec:
“Art. 1° Se concede amnistía a todos los que directa o indirectamente hayan tomado parte en los sucesos ocurridos en esta Villa los días 2, 25 y 26 de agosto del presente año, salvo el derecho de tercero.
     2° Las diligencias judiciales que por cualquiera de las ocurrencias de los citados días se estén practicando se terminarán en el acto sin más trámite que un auto en que se haga referencia de este Decreto, archivándose en los juzgados o tribunales que las tenga en giro o pendientes de resolución. […]
     Dado en el Palacio del Gobierno del Estado en Tehuantepec, a 8 de Noviembre de 1851.―Benito Juárez.―”.
Espero que estos documentos nos ayuden a desmitificar a ciertos personajes que, como seres humanos, cometieron errores de menor o mayor gravedad. 

Y los altos funcionarios, ¿cuándo?

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el viernes 13/Sep/2013]

Cuando Enrique Peña Nieto, Presidente de la República, quiso recuperar la rectoría del Estado en la educación, primero tuvo que encarcelar a Elba Esther Gordillo, lideresa vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), lo que le confirió cierta autoridad moral para ir contra los "charros democráticos" de la Coordinadora. 

Si el titular del Ejecutivo propusiera bajar a la mitad su salario, el de los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el de los legisladores de las dos cámaras, podría gozar de cierta credibilidad para poder aplicar la Reforma Hacendaria. Bien dice el dicho que: o todos coludos o todos rabones.

Desafortunadamente, no parece ser el caso. Tampoco se vislumbra la afectación de los intereses de los grandes potentados del país. Ni Carlos Slim ni Emilio Azcárraga se ven muy preocupados por la iniciativa fiscal, debido a que se les equipara a “ricos” clasemedieros, que ganan 40 mil pesos mensuales.

Todos sabemos que una persona relativamente acomodada no puede compararse con quienes aparecen en el listado de la revista Forbes. No es lo mismo ganar medio millón de pesos al año (aproximadamente 40 mil dólares), que percibir ingresos de miles de millones. Pero también es cierto que no pueden compararse los ingresos de quienes viven con menos de cien pesos diarios (tres mil pesos al mes), al de quienes obtienen más de diez veces esa cantidad.

Deben pagar más quienes más poseen. Por ello, toda recaudación de impuestos debe establecer claramente la línea que divide a las familias pobres de las acomodadas, y de éstas con respecto las multimillonarias. De otra manera se mantendrá la misma situación injusta.

También es pertinente aclarar que TODOS PAGAMOS IMPUESTOS. Ya que suele repetirse la falacia de que es muy poca la gente que aporta al fisco. Desde que una persona compra un producto gravado con el Impuesto al Valor Agregado (IVA), y no lo deduce ante la Secretaría de Hacienda, está otorgando una aportación al gobierno. Hasta la persona más humilde adquiere bienes con gravamen. Por eso es inexacto afirmar que los pobres no son contribuyentes, cuando sí lo son. Por tanto, la recaudación fiscal nos compete a todos. Y a todos asiste el mismo derecho de exigir la transparencia en los recursos públicos.

A centralizar de nuevo

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el jueves 12/Sep/2013]


Hace más de una década el gobierno federal promovió la descentralización de la educación pública como política de Estado. Se pretendía, entonces, “modernizar” el sistema educativo mexicano traspasando a las Entidades parte del control de este rubro.

Como en toda intentona gubernamental, hubo desconfianza y mucha oposición por parte de algunas secciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). En el Estado de Oaxaca, la aceptación del magisterio costó cara al gobierno, que tuvo que suscribir sendas minutas para que se admitiera la propuesta federal.

Desde entonces, las instancias estatales pasaron a pagar los sueldos de los profesores y trabajadores del sistema educativo, lo que en lugar de beneficiar a las escuelas vino a dar un control casi absoluto al magisterio. Bastaba un plantón o el amago de movilización para que se pusiera de rodillas al mandatario estatal.

El actual gobierno de la República tiene la clara intención de terminar con esa situación. Sabedores de que las Entidades no son lo suficientemente fuertes para oponerse a los poderosos gremios magisteriales, los asesores del Presidente Enrique Peña Nieto le propusieron retomar la rectoría de los pagos.

De aprobarse dicha iniciativa, ya no será el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), sino la Secretaría de Educación Pública (SEP) quien directamente asuma el costo de los salarios de más de 70 mil profesores. ¿Qué tendría ello de extraordinario? Que para el gobierno federal resultará más sencillo realizar los descuentos a los docentes que incumplan con el calendario escolar. 

Gabino Cué Monteagudo ya no tendrá que lidiar ni negociar con la poderosa Sección 22. No estará en sus manos aprobar aumentos salariales ni aplicar las sanciones a quienes no se ciñan a la nueva normatividad en la materia.

No es sorprendente este paso. Es natural que un gobierno que asumirá la tarea de evaluar y asignar plazas, quiera tener los medios para sancionar a quienes incumplan sus designios. Regresamos, pues, a la centralización.

Estas medidas son la vuelta al PRI setentero, con una vocación nacionalista y populista. El “Nuevo PRI” no es más que un viejo partido reciclado, que piensa que la ciudadanía no supo estar a la altura de los tiempos modernos. En vez de democracia tuvimos caos. Ahora se pretenderá imponer el orden… 

Sin IVA, alimentos y medicinas

Enrique Peña Nieto, durante la presentación
de su Reforma Hacendaria
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el miércoles 11/Sep/2013]

Uno de los enfrentamientos más esperados del año era el que se daría entre Enrique Peña Nieto, Presidente de la República, y Andrés Manuel López Obrador, dos veces candidato presidencial y uno de los líderes más notorios de la izquierda mexicana.

La fecha estaba dada: septiembre, el mes patrio. El lugar también: todas las plazas del país. Hasta la razón del diferendo se adivinaba: sería para combatir el gravamen a los alimentos y las medicinas. 

¿Qué pasó? ¿Por qué no vemos a los feroces críticos del gobierno en turno agitando banderas populares? Sencillamente porque la Reforma Hacendaria que presentó el titular del Ejecutivo no contempla el alza a dichos productos. 

Con habilidad, el equipo de Peña Nieto retiró de la iniciativa la intentona neoliberal de gravar con 16% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) las mercancías de consumo básicos. 

Hay dos razones: una social y otra política. La social es a todas luces evidente, pues más del 70% de los mexicanos destina casi la mitad de sus ingresos a alimentos. Imponerles un tributo en ese rubro significaría perjudicarlos directamente. La política, en cambio, obedece a razones estratégicas, ya que se buscaba, sencillamente, “desarmar” a los opositores a esta medida.

Una de las intenciones más impopulares en nuestro país ha sido poner IVA a los frijoles, los huevos y los tomates. Ni Felipe Calderón logró que ello fuera posible. Sin embargo, muchos analistas pensaron que Enrique Peña Nieto lograría que el Congreso aprobara una iniciativa que incluyera tal medida. 

Pero el Presidente resultó menos tonto de lo que algunos piensan. En lugar de gravar los víveres, decidió imponer a las empresas refresqueras una carga tributaria, a razón de un peso por cada litro (ello, con el fin de desalentar su consumo). También decidió que las colegiaturas ya no sean deducibles de impuestos, ya que ello vulnera el espíritu de una educación pública. Las familias pudientes podían enviar a sus hijos a los mejores colegios del país, sin que les costara un solo centavo, simplemente porque su costo lo deducirían de lo que le pagan a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). No obstante, es una medida que seguramente encontrará resistencias, porque con lo mal que está la educación pública, muchos padres de familia que no reportan al fisco (por tener ingresos bajos), pero que hacen un esfuerzo por enviar a sus hijos a escuelas particulares, también se verán afectados.

La política es un tanto paradójica: en el DF, AMLO quiso quitarse el estigma de “populista” construyendo una vialidad multimillonaria para vehículos particulares (a diferencia de Marcelo Ebrard, que privilegió el transporte público); y en el país, Peña Nieto se ha querido sacudir del mote de guardián de los privilegiados promoviendo una Reforma Hacendaría que toca a la clase media-alta (ésa que dice representar el PAN). 

Qué bueno que no habrá IVA en alimentos y medicinas; qué bueno que algunos consentidos del sistema serán tocados. Pero no es una Reforma acabada. Hay muchos pros y contras que seguramente irán discutiéndose en el Congreso. 

Internet colapsa

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el martes 10/Sep/2013]

El domingo, miles de usuarios de internet Infinitum vieron colapsar el sistema. El problema causó estragos en el comercio local, en buena medida dependiente de la conexión a internet. También perjudicó a estudiantes y a trabajadores de algunos medios de comunicación.

Si hiciéramos un balance de las pérdidas económicas que provocó la empresa de Carlos Slim, Teléfonos de México (Telmex), por la falla de anteayer, la suma podría alcanzar varios millones de pesos. La pregunta, sin embargo, es ¿quién responde por ello? 

Ya son muchos los dolores de cabeza que provocan dos de los grandes emporios de uno de los hombres más ricos del mundo. Recordemos que desde hace tres meses han venido presentándose fallas en la red de Telcel, lo que provoca, igualmente, decenas de millones de pesos en pérdidas.

Si alguien toma un taxi y el vehículo se queda sin gasolina, dejando al pasajero a medio camino, éste tendrá el derecho de no pagar por un servicio que no sólo no lo ayudó, sino que le resultó perjudicial. Lo mismo sucede cuando vamos a una carnicería y compramos un producto descompuesto. 

Pero, ¿qué instancia está haciendo rendir cuentas a la multimillonaria empresa de Slim? Todos los consumidores estamos pagando por un servicio deficiente que ha causado estragos en nuestra economía.

El presente asunto no trata únicamente de un error involuntario. Tiene que ver con una empresa privada que presta un servicio a decenas de miles de personas y que por ello percibe ganancias exorbitantes mensuales. No nos hace ningún favor. ¿Dónde queda el sentido de responsabilidad?

Sería bueno que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que tanto se ha destacado en los últimos días por sancionar a empresas con publicidad engañosa, tomara cartas en el asunto. No es posible que a los pequeños comerciantes istmeños se les llegue a tratar como a delincuentes por faltas menores, mientras que una gran empresa pueda provocar pérdidas millonarias sin merecer, apenas, un llamado de atención. ¿Dónde están las autoridades?

AMLO va de nuevo

El mitin de AMLO fue en la Alameda
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario el lunes 09/Sep/2013]

Ayer fue 8 de septiembre. Para la comunidad católica fue día de la Natividad. Por tal razón, en nuestra región istmeña, muchas familias desayunaron tamales de res con mole negro, acompañados de espumoso chocolate; tradición que seguramente viene de tiempos coloniales.

Para un importante sector de la sociedad mexicana fue un día importante, políticamente hablando, ya que en la capital del país hubo una magna concentración convocada por el político tabasqueño Andrés Manuel López Obrador con la finalidad de mostrar la inconformidad de su movimiento con la Reforma Energética en puerta, promovida por Enrique Peña Nieto. Fue también una oportunidad para que el ex Jefe de Gobierno del Distrito Federal le demostrara a la clase política que su voz sigue teniendo peso.

El mitin no se realizó en la plancha del zócalo, como se había anunciado repetidamente. Los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) no quisieron desmantelar temporalmente su campamento para que el ex candidato presidencial pusiera un templete donde lo ha venido haciendo desde hace más de diez años. El punto de reunión se movió a la Alameda, a poco más de un kilómetro.

Miles de profesores dieron su apoyo al tabasqueño, aunque a título personal, ya que la dirigencia optó por no participar oficialmente en el evento, manifestando así su inconformidad por la inclusión de personas como Manuel Bartlet en el equipo del líder de Morena, a quien responsabilizan por la “caída del sistema” en 1988.

A pesar de que se quiso dar un mensaje de unidad, y de que decenas de miles de personas respaldaron a López Obrador, quedó la sensación de que hay disputas al más alto nivel de la disidencia mexicana. AMLO casi no se ha pronunciado con respecto a los temas magisteriales. La Reforma Educativa apenas le valió comentarios en las semanas previas, lo que para muchos se debe a un duelo de egos entre él, Cuauhtémoc Cárdenas y la CNTE.  

En los últimos años nadie había disputado el liderazgo a Andrés Manuel. Pero desde agosto, los profesores de la Sección 22, así como otras secciones sindicales que se oponen a las reformas constitucionales, acapararon la atención. A principios de septiembre fue Cuauhtémoc Cárdenas quien se llevó las palmas al convocar una exitosa movilización y respaldar las demandas del magisterio.

A pesar de la aparente fortaleza de los opositores al Pacto por México ―suscrito por los tres grandes partidos políticos―, hay algunas diferencias que no permiten que se consolide la unidad.

La concentración de ayer demostró que López Obrador seguirá siendo una figura clave en la izquierda nacional. Pero, ¿logrará fusionar sus demandas con las de la CNTE y el ingeniero Cárdenas para hacer una sola agenda política? Lo sabremos durante los próximos días.