Opinión: Doblemente víctimas


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 8/Feb/2013]

Dos realidades proyectan los medios informativos en torno a Ciudad Ixtepec. Dos versiones se contraponen tratándose del asunto migratorio. Mientras en todo el mundo se reconoce la labor humanitaria de Alejandro Solalinde al frente del Albergue “Hermanos en el Camino”, en la ciudad donde éste funciona, un numeroso sector de la población ha pedido su cierre.
     Cada semana arriba a la antigua ciudad ferrocarrilera un considerable número de inmigrantes centroamericanos. Montados sobre La Bestia, como denominan al convoy que los conduce de Tapachula a suelo istmeño, los indocumentados encuentran refugio en tierra jeromeña. Si bien, la mayor parte de estos viajeros intenta llegar a Estados Unidos, un sector proporcionalmente pequeño decide quedarse. Algunos para bien y otros para mal… 
     La delincuencia en todo el país va en aumento. Ni el Istmo ni Ixtepec son ajenos a esta tendencia. Desafortunadamente para los migrantes, cierta cantidad de los delitos en esta última ciudad son cometidos por personas provenientes de países como Guatemala, El Salvador y Honduras. 
     Delincuentes hay en todo el mundo. Pero el hecho de que en algunos asaltos y violaciones se hayan visto implicados directamente algunos indocumentados, hace que la opinión pública sienta rechazo hacia todos por igual. 
     Ningún sector ha sufrido tantas violaciones a sus garantías como nuestros hermanos inmigrantes. Los abusos y el desamparo que padecen en este país, es mucho peor que el que sienten nuestros paisanos en la frontera norte. Sin embargo, justos pagan por pecadores, como suele decirse, y la población ixtepecana va siendo presa de la discriminación a causa del aumento de los índices delictivos. 
     Por ello, en lugar de buscar chivos expiatorios para que las autoridades se laven las manos, es preciso que la ciudadanía exija a los mandos policíacos el cumplimiento de sus obligaciones. Quien cometa un delito debe ser detenido, sea o no centroamericano. Pero tampoco queramos justificar a nuestros delincuentes culpando a los inmigrantes, quienes en su gran mayoría son víctimas de una doble delincuencia: la mexicana y la de las pandillas centroamericanas. 
     Ojalá el clima de odio disminuya. Que el mensaje de Cristo que distingue a “Hermanos en el camino” toque los corazones de nuestros paisanos, para que el Istmo siga siendo reconocido por su tolerancia, no sólo hacia personas de preferencias sexuales distintas, sino también hacia los viajeros que buscan un mejor nivel de vida.  

Opinión: Detrás de la oposición eólica...


Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 7/Feb/2013]

Los romanos eran maestros del disimulo, de las conspiraciones y de las tretas políticas. Podían tener adversarios públicos, con quienes mantenían un trato correctísimo en persona, no obstante procuraban perjudicar sus intereses por todos los medios posibles.
     Para los romanos el principal sospechoso de un crimen era quien resultara mayormente beneficiado. Por ahí solían comenzar las indagatorias para dar con los responsables de algún delito. En México nos hemos desacostumbrado a usar el sentido común. Donde hay violencia irracional, pero legítima, miramos provocadores. Donde existen agitadores profesionales, queremos ver líderes natos. Donde hay pueblos con reclamos justos, vemos minorías insignificantes.
     Si aplicamos la premisa latina a la problemática istmeña en torno al proyecto eólico, podríamos encontrar varias respuestas. Antes que todo, tendríamos que formular la siguiente pregunta: ¿Quiénes se benefician con la cancelación del proyecto de Mareña Renovables? Siendo realistas, no serán los pueblos, pues éstos continuarán, a lo sumo, en las mismas condiciones de marginación en que se encuentran actualmente. Tampoco saldrán beneficiadas las "organizaciones populares" que, a costa de su propio riesgo, están enfrentando a un monstruo empresarial. 
     Los potenciales beneficiados se hallan en la clase política y empresarial del más alto nivel. San Dionisio del Mar y Álvaro Obregón son pueblos que sirven de arena de disputas entre personajes poderosos. Así cómo hay políticos importantes respaldando a Mareña Renovables (entre los que destaca el Gobernador de Oaxaca), existen otros individuos con suficiente respaldo económico y político minando la gobernabilidad. 
     Desafortunadamente muchas personas de buena fe son engañadas por gente de uno u otro bando. Sin saberlo, muchos campesinos y pescadores humildes son utilizados como carne de cañón por individuos sin escrúpulos que, a como dé lugar, buscan la confrontación que deje al menos un muerto, para presentarlo ante los medios de comunicación como la "prueba" de la voracidad transnacional. Por otra parte, están quienes engañando a otro sector importante, hablan de las "bondades" del proyecto, sin reconocer que los pueblos no podrán beneficiarse de reducciones en las tarifas eléctricas, y que las condiciones de los contratos en el Istmo son muy inferiores comparados a los que se han firmado en otros lugares del mundo. Tampoco reconocen abiertamente que representan intereses extranjeros, pues aunque las leyes mexicanas amparen jurídicamente los nombres y otras minucias necesarias para el funcionamiento en suelo patrio, el dinero y las órdenes emanarán de otros países. 
     Si el proyecto de Mareña Renovables se cancela, el potencial energético no disminuirá. Tarde o temprano se construirán torres generadoras de electricidad en la zona. El dedo acusador de lo que acontece hoy, deberá apuntar hacia la empresa que logre implementar dicho proyecto. Y entonces me surge una duda: ¿El Estado Mexicano no puede aprovechar el potencial energético istmeño? 

Opinión: Parque eólico de San Dionisio, en cifras

Un sector de la población se opone al proyecto eólico.

Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 6/Feb/2013]

Con los episodios de violencia recientes en la zona de Álvaro Obregón han aumentado las discusiones en torno al proyecto eólico.
     Decenas de torres generadoras de electricidad inundan el paisaje de la planicie istmeña. Juchitán, Ixtepec, Ixtaltepec, La Ventosa, La Venta, Unión Hidalgo son algunas de las poblaciones en cuyas cercanías se levantan gigantes que semejan molinos de viento.
     El Parque Eólico de San Dionisio tiene dos peculiaridades: será el más grande del Istmo, y pretende implementarse en terrenos comunales. A diferencia de los contratos individuales que varias empresas firmaron con campesinos o ejidatarios desde la década pasada, en este caso la ley obliga a que Mareña Renovables firme con la colectividad, en este caso con el Comisariado de Bienes Comunales de San Dionisio del Mar, cuya autoridad máxima es la Asamblea de Comuneros.  
     Todo marchaba bien, aparentemente. Los papeles estaban “en regla”, pues existían documentos que amparaban el “acuerdo” entre las partes: los comuneros y Mareña Renovables. El préstamo para dicha obra, aprobado a esta empresa por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es de hasta 1,100 millones de pesos (aproximadamente 72 millones de dólares). Las torres que pretenden construirse ascienden a 132, así como una línea de transmisión de 52 kilómetros que conectaría el parque con la red eléctrica.
     Sin embargo, surgió una discrepancia cuando la información se divulgó. El porcentaje de las ganancias totales que tocaría a los comuneros es ínfimo, pues representa apenas el 1.4 por ciento anual. Aunque esto se traduce aproximadamente a 20 millones de pesos en números concretos, queda en una relación desventajosa si lo comparamos con los más de mil millones de pesos que obtendrá la empresa como ganancia cada doce meses. 
     Si bien los acuerdos deben cumplirse, para que un trato tenga validez deben existir varios presupuestos, como que los pueblos posean información completa y clara. En este caso, algunos opositores afirman que no se cumplió con dicha premisa, pues prácticamente se engañó a los comuneros, ocultándoseles ciertos datos. Además, cabe recordar que los comuneros pertenecen a la etnia huave y debieron contar con traductores, así como con papeles en su propio idioma. 
     El vacío de información propiciado por la misma empresa, ha dado la oportunidad a cierta gente para que divulgue versiones falsas, como que los aerogeneradores se construirán dentro del mar muerto (sobre el agua), cosa que no se ajusta al proyecto, ya que las torres pretenden construirse en tierra firme de la Barra de Santa Teresa (así como de Santa María del Mar).
     La situación presente es delicada. Por el momento, un proyecto multimillonario está en riesgo. En el peor de los escenarios, la construcción del parque se detendrá. Sin embargo el viento, fuente inagotable de energía, seguirá corriendo por la zona, y seguramente mañana llegarán nuevas empresas queriendo firmar otros contratos. 
     ¿A quién beneficia la cancelación de dicho proyecto? Es una pregunta que procuraremos responder más adelante…

Opinión: Violencia en Álvaro Obregón

Policía estatal contra ejidatarios huaves y zapotecas.
Fotografía tomada de Internet.


Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 5/Feb/2013]

El Gobierno del Estado Libre y Soberano de Oaxaca parece estar al servicio de las transnacionales. Gabino Cué Monteagudo, titular del Ejecutivo estatal, trata a los ejidatarios huaves y zapotecas, como no se atreve a hacerlo con sus “amigos” que lo apoyaron durante su campaña electoral.
     Mientras que los profesores de la “Honorable” Sección 22, desquician la Entidad cada que les viene en gana y obtienen jugosas concesiones del Gobierno estatal mediante chantajes, a los campesinos humildes se les enfrenta como a delincuentes.
     La razón de este doble racero está en un solo punto: el dinero. Más de mil millones de pesos se invertirán en el Parque Eólico de San Dionisio del Mar en caso de que el proyecto se realice; dinero que se recuperará en menos de tres años, mientras que los contratos se mantendrán por tres décadas. Los compromisos hechos con grandes potentados nacionales y extranjeros, obligan a Cué a quedar bien con los señores del poder (él sólo ostenta un cargo. Los mandamases son otros). 
     Al ilustre Gobernador se le olvida que es un servidor público; es decir, un empleado de los ciudadanos del Estado de Oaxaca, y que, en tanto tal, debe velar por los intereses de sus paisanos. 
     En días pasados se vivió un enfrentamiento entre elementos de la Policías Estatal y pobladores de la Colonia Álvaro Obregón, Agencia Municipal de Juchitán de Zaragoza. Como saldo hubo heridos, así como algunos detenidos. El empecinamiento del Gobierno se dio luego del anuncio de cancelar el proyecto, de parte de los directivos de Mareña Renovables, quienes en lugar de negociar con los campesinos de manera clara y directa, se valieron de intermediarios voraces que engañaron a todos por igual.
     La desinformación que los empresarios propiciaron, permitió que otro grupo que vive de las “causas sociales” se aprovechara para liderar el descontento. El caldo de cultivo para un estallido social está listo.
     Ningún proyecto es bueno o malo por sí mismo. No me cansaré de llamar a la información oportuna, verás y completa. Las letras chiquitas son causa de futuros males y protestas. ¿Cuánto ganará Mareña Renovables? ¿Cuánto obtendrán los pueblos? Mañana presentaremos un análisis detallado con cifras exactas, para que cada uno diga si el trato le parece justo…

Opinión: Mareña Renovables, ¿se va?



Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 1/Feb/2013]

Jonathan Davis, Presidente del Consejo de Administración de Mareña Renovables, anunció ayer el retiro de la empresa del Istmo de Tehuantepec. Según la noticia que circuló en varios medios, la falta de garantías jurídicas para efectuar una inversión multimillonaria en San Dionisio del Mar, propicia la salida.
     En conferencia de prensa mencionó que “la tolerancia de la compañía se agotó”. Sin embargo, la salida no es definitiva, sino más bien parece un golpe de mesa ante la inoperancia del Gobierno del Estado.
     Para los empresarios que representan los intereses de grupos transnacionales como Femsa y Mitsubishi, la oposición al proyecto por parte de un sector de la población es la principal causa de esta decisión. 
     Este conflicto tomó relevancia nacional, sobre todo por la intervención de organizaciones sociales como UCIZONI (Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo). Para Mareña Renovables, la inversión  podría mantenerse únicamente si en Oaxaca “se aplica la ley”, es decir, si se procede contra las personas y organizaciones opositoras.
     El parque eólico que pretende construir Mareña en terrenos comunales de San Dionisio, costaría más de mil millones de pesos, y dejaría ganancias netas para el pueblo, de aproximadamente veinte millones anuales. Sin embargo, el detalle estriba en que los beneficios para la empresa sería mucho mayor: de varios cientos millones de pesos al año.
     Algunas personas que se oponen a la construcción lisa y llana, han llamado a la reflexión. No sólo se trata de demonizar una inversión que muy probablemente sea necesaria, sino que los acuerdos sean equitativamente benéficos. Las empresas traen el dinero (del que mayor parte proviene de préstamos), pero las comunidades son dueñas ancestrales de la tierra. Dos verdades insoslayables, de las cuales pudiera surgir una mancuerna positiva. 
     El Gobierno del Estado de Oaxaca tiene una misión que cumplir como garante de los derechos de los pueblos, más que de los empresarios “amigos”. Después de todo, el dinero de sus funcionarios resulta de los impuestos que pagamos los ciudadanos. 
     Detrás de todo este asunto hay muchos intereses, políticos y económicos, encontrados. Ojalá, por el bien del desarrollo sustentable y de los mismos pueblos, se llegue a un acuerdo benéfico para todos. Es posible.

Opinión: Los gastos de campaña según el IFE




Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 31/Ene/2013]

Nuestro sistema electoral es un tanto peculiar. Si bien los comicios son relativamente seguros, los distintos institutos políticos tienen vía libre para delinquir, es decir, para violar las normas en la materia.
     Si un candidato derrocha dinero en su campaña proselitista, difícilmente obtendrá algún tipo de sanción. Para cuando las instancias correspondientes se enteren, el personaje habrá tomado posesión del cargo. Y ni modo de destituir, digamos, al titular del Ejecutivo.
     Tal sucedió en la pasada contienda presidencial. El gasto oneroso del candidato del PRI-PVEM fue evidente. No sólo tuvo un equipo de producción de primera, que le elaboró spots costosísimos, sino que inició la campaña política con mucha antelación, apareciendo en revistas de espectáculos y en “notas periodísticas” más que pagadas.
     Tan sólo en publicidad externa: vallas, carteles y bardas, los gastos del equipo de Enrique Peña Nieto, fueron cuantiosos. Por no mencionar Mónex, Sorianagate y las erogaciones de dudosa procedencia.
     Sin temor a equivocarse, cualquier ciudadano podría afirmar que el ahora Presidente gastó más en campaña que Josefina Vázquez Mota y Andrés Manuel López Obrador juntos. No hay duda de que el tiempo de exposición fue mucho mayor. Y no me estoy refiriendo a los tiempos oficiales que el IFE asignó a cada aspirante, sino a los contratos secretos por campañas bien definidas. 
     No obstante todo lo anterior, resulta que las cosas no fueron como se pensaba. Según la autoridad competente, el PRI no sólo no rebasó los topes de campaña, sino que no cometió ningún otro delito electoral, como mapachería. Los contratos que el tricolor firmó están escrupulosamente elaborados (aunque contengan cifras risibles para productos caros, como comerciales y demás).
     El que sí se excedió fue el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador. Según esto, El Peje sobrepasó por varias decenas de millones de pesos el tope de campaña. 
     Todo lo anterior mina profundamente la credibilidad del IFE; pues en lugar de que el PRI hubiera merecido ―aunque a destiempo― algún tiempo de sanción, se le encontró libre de toda irregularidad. Mejor hubiera sido que aplicaran el popular consejo: “o todos coludos o todos rabones”. 
     Aunque impune, sería mejor encontrar inocentes a todos (inclusive si la evidencia apunta al PRI), que achacar culpas al partido que impulsó al abanderado que viajaba en aviones comerciales y no en jets privados, como el mexiquense.
     Cosas de la política. Pero cuidado: no sea que a Obrador le estén dando un nuevo pretexto para victimizarse, y que el tiro salga por la culata…

Opinión: La suerte está echada…

Se dice que todo está decidido en las elecciones.


Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el miércoles 30/Ene/2013]

Hace algunas décadas, bastaba el dedo poderoso de un personaje para que se pusiera en marcha la maquinaria partidista en la selección de candidatos. El Presidente de la República era el fiel de la balanza en la disputa por las candidaturas estatales. Si bien no tomaba una decisión a la ligera, la opinión del titular del Ejecutivo contaba, y mucho. Los mandatarios estatales, a su vez, elegían dedocráticamente a los aspirantes a las alcaldías.
     De todo lo anterior, el aspecto más increíble es que cada uno podía heredar el puesto al que quisiera o más conviniera a sus intereses.
     La maquinaria política mexicana estaba perfectamente engrasada. No faltaban las disputas menores por algún puesto importante, cosa que se resolvía civilizadamente mediante la asignación de un cargo público.
Pero las cosas cambiaron cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sufrió su ruptura histórica: la salida de Cuauhtémoc Cárdenas. Lo anterior desequilibró todo, y las cosas no volvieron a ser lo mismo.
     Ahora los ciudadanos eligen a sus representantes (o a sus verdugos, según se dice). Ninguna elección deja de tener sus sorpresas, de tal manera que, aunque existan ventajas en uno u otro bando, jamás está dicha la última palabra. Sin embargo, en los últimos tiempos, existe una nueva modalidad de dedazo: no se designa a quien será el ganador, sino que se procura asegurar la candidatura de quien garantiza una derrota.
     De ese modo, los dirigentes de cualquier instituto político hacen lo posible por influir en la elección interna del contrario, procurando que postulen a las personas con menos posibilidades.
     Se dice que en el Istmo de Tehuantepec la suerte está echada. Que no habrá sorpresas, y que en los principales municipios todo está arreglado. Este hecho ha intimidado a ciertas personas que no quieren derrochar su capital político (ni su dinero, en campañas condenadas al fracaso). Si todo está decidido “desde arriba”, ¿qué caso tiene competir?, argumentan.
     En las elecciones municipales venideras no sólo se juegan los cargos públicos, sino cuantiosos recursos económicos. Los presupuestos de Salina Cruz, Tehuantepec y Juchitán superan juntos los dos mil millones de pesos por trienio. De ese tamaño es la apuesta. Por tanto, los grupos de poder detrás de las precandidaturas desean asegurar la inversión, lo que estaría obligándolos a pactar muy temprano.
     Se dice que en Juchitán la victoria de Emilio De Gyvés es casi un hecho. Que “ya le toca”, como si se tratara de un juego de pirinola. Y así como Juchitán lo recuperará el PRD, en Tehuantepec se mantendrá el PRI y en Salina Cruz el PAN. 
     Los pronósticos nunca son certeros, pero no está de más referirlos. No obstante, querido lector, la suerte última de los aspirantes la determinará usted en la urna de votación. Razone su sufragio.

Opinión: Los patos a las escopetas, o ironías de la política local

Si se aplica la ley, habría de empezar con los mismos
mototaxistas que hoy se manifiestan. Foto de archivo. 



Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 29/Ene/2013]
Hace pocos días marcharon cientos de mototaxistas en Juchitán. El fenómeno, cada vez más usual en la tierra del General Charis, fue para exigir la aplicación de la ley en contra de los vehículos “pirata”.
     Aunque el asunto parece una broma, lo cierto es que los sempiternos líderes de la otrora digna COCEI, instruyeron a sus operadores para que sacaran a las calles a los cientos de militantes. 
     Dentro de la tragicomedia istmeña este asunto es especial, pues quienes se han caracterizado por el uso descarado de la violencia, suplican porque cesen las amenazas contra sus líderes. 
     Uno de los propósitos por el que supuestamente marcharon los conductores de varias organizaciones, fue para responsabilizar ante el mundo a Héctor Matus Martínez, de cualquier agresión que sufran sus dirigentes.
     Pero, un momento: ¿No fueron los mototaxistas cercanos a la COCEI los que saquearon y destrozaron una farmacia del político priísta, popularmente conocido como Garnacha? ¿No fueron personas cercanas a dos conocidos dirigentes, quienes agredieron físicamente a Carlos Beedxe’, coordinador de Radio Totopo? ¿No fue el comunicador de Canal 10, José Luis López, golpeado igualmente hace casi un año?
     La sociedad vive en la zozobra por el temor que infunden algunos personajes. Y si bien, la condena no debe generalizarse, tampoco deben voltearse los papeles como por arte de magia, pues para todos es sencillo determinar cuál ha sido la parte agresora en este asunto.
     Y con respecto los vehículos “pirata”… Si se comienza a aplicar la ley, habrá de iniciar con los mismos mototaxistas que hoy se creen “legales” (porque los respalda un documento obtenido a base de cierres carreteros). ¿O se han olvidado de cómo ellos mismos exigían el derecho de ganarse honradamente el pan para sus familias?
     Sin embargo, detrás de todo este embrollo hay una sola cosa: las elecciones municipales. Los aspirantes a la presidencia se valdrán de cualquier pretexto para mostrar el músculo. No importa que el pueblo no les crea una sola palabra, ni que hayan resultado peor que lo que en su momento combatieron. El mensaje no va para la ciudadanía, sino para los adversarios políticos, o los prospectos de amigos, en caso de que deseen una alianza.
     La política regional ha descendido de nivel. La ciudad que alguna vez fue faro para muchos pueblos de México, hoy vive sumida en las peores prácticas clientelares. Lástima.

De cómo Juchitán se quedó sin contadores de 'mentiras'

"Compraré un mecate muy largo y lo lanzaré al cielo".

Gubidxa Guerrero 

Con cariño para Xu, mi niño temblor

Al mentiroso más grande de Guidxiguié’ le dio por visitar la Luna. Desde niño soñaba con pisar su suelo, pero hasta entonces tomó la determinación de realizar la empresa. 

Cercano el día comunicó a sus amigos sus intenciones, ofreciéndose, además, a traerles cualquier encargo, en caso de que así lo requirieran. “¡Estás loco! ―le dijo a Moonge uno de sus conocidos―. Ir a la Luna es muy difícil. No es como ir a Xadani o a Tehuantepec. La Luna queda muy lejos. Cuentan que en ese lugar hace mucho frío. Necesitarías llevar una cobija muy grande para soportarlo y tú no tienes cobijas”. “Eso es mentira ―respondió el aventurero―. Allá no hace frío. De cualquier modo iré preparado: llevaré en el morral un manojo de chiles”. “Pero en la Luna hay una culebra muy grande que se come a los intrusos”, indicó otro. “Mentira también. No es culebra lo que vive allí, sino chapulines, y a los chapulines no les tengo miedo”. “Pero Moonge, ―agregó alguien más―, si vas a la Luna, ¿quién va a contarle historias a la gente?” “Ese no es mi problema. Ustedes también cuentan historias. Además, sólo iré por una semana”. “Bueno pues ―remató el último―, pero al menos dinos cómo diablos subirás”. “¡Fácil! ―comenzó a explicar emocionado Moonge―. Compraré un mecate muy largo y lo lanzaré al cielo. Ya que tenga bien agarrada a la Luna, comenzaré a trepar”. Ante este ingenioso plan, sus amigos no tuvieron más remedio que apoyarlo, y acordaron ir a despedirlo en su aventura de visitar a la esposa del Sol. Fue cuando los mentirosos de Juchitán convinieron reunirse una noche en Playa San Vicente para decirle adiós a Moonge. 

Ya se encontraban todos pisando la fina arena, cuando llegó el viajero con su caja de totopos, su ración de camarón seco y sus tamales de elote. “Estoy listo ―dijo él―. Voy a lazar a la Luna y conoceré sus caminos. Cuando regrese les diré cómo me fue”. Moonge empezó a calentar el brazo para lograr su objetivo. Estando preparado respiró profundo y aventó la cuerda. En el primer intento falló. Unos pescadores del Barrio Guze Benda fueron a recoger su mecate hasta San Mateo del Mar, pero no se desanimó. La siguiente vez escupió las palmas de sus manos, recogió un poco de arena de la playa y arrojó nuevamente el lazo. Acertó. Y el disco celeste quedó bien sujetado. Entonces Moonge intentó ascender. Pero grande fue la sorpresa de todos al percatarse que en lugar de que él subiera, la Luna comenzaba a caer por la fuerza con que era jalada. Al ver que la gigantesca esfera venía hacia ellos, todos echaron a correr lo más rápido que pudieron. Para desgracia de Juchitán, la Luna golpeó con fuerza en el lugar en que Moonge y su camarilla se encontraban. Todos murieron, y la rueda de plata ―con la misma fuerza del impacto― rebotó en la Tierra y regresó al lugar de donde había salido. 

Fue así como nuestro pueblo se quedó sin contadores de mentiras que alegraran la vida de las personas…

Opinión: Después de Cassez...

Justicia "a la mexicana".



Gubidxa Guerrero


[Texto publicado en Enfoque Diario, el viernes 25/Ene/2013]

La ciudadana francesa, Florence Cassez, acusada y hallada culpable por el delito de secuestro en nuestro país, ya se encuentra en Francia. Ayer los galos la recibieron como heroína que hubiese regresado de largo cautiverio. Según ellos, los siete años que estuvo en prisión fueron una tortura innecesaria al que la sometieron las leyes mexicanas. 
     Sin embargo, el joven Ezequiel Elizalde Flores, que estuvo secuestrado 65 días, que reconoció plenamente a Florence Cassez, y que se mantuvo expectante a la votación de los magistrados de la Suprema Corte, afirma que se cometió la peor de las injusticias.
     Ante las cámaras de Milenio Televisión, la víctima de la banda de secuestradores conocida como ‘Los Zodíacos’, calificó a su país de origen como “una porquería”. Llamó a sus compatriotas a armarse en contra de la violencia, y afirmó que es necesario “un Golpe de Estado”.
     La rabia de Ezequiel Elizalde es genuina y legítima. Confió en unas instituciones que le dieron la espalda y liberaron a quien, asegura, fue su captora. Anunció su exilio definitivo de México, ante la inseguridad y la falta de garantías. 
     No cabe duda que el “arreglo” para que Cassez saliera de inmediato se dio al más alto nivel. De ahora en adelante la relación bilateral México-Francia se restablecerá plenamente. 
     Mientras tanto, el precedente que sentó la Suprema Corte de nuevo país, podría permitir que muchos otros individuos sentenciados a penas altas, puedan ampararse alegando razones similares a las esgrimidas por los abogados de la francesa.
     Es verdad que en algunos países, una persona puede salir libre por irregularidades durante su proceso. Pero también es cierto que dichas naciones cuentan con sistemas de justicia mucho más avanzados que el nuestro; con menos corrupción e influyentismo.
     En México hay miles de inocentes tras las rejas, y sabemos de algunos culpables ―como Genaro García Luna― en libertad. Lo que los ministros de la Suprema Corte hicieron fue abrir una puerta más para que los poderosos que así lo deseen, se marchen tranquilamente. Y el pueblo, que se joda.