Artículo: La fiesta de Chihuitán

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el sábado 16/Mar/2013]

Santo Domingo Chihuitán es un pintoresco pueblo zapoteca. Ubicado en la planicie costera del Istmo de Tehuantepec, celebra una de las fiestas más concurridas de la región: el Cuarto Viernes de Cuaresma.
     Desafortunadamente esta festividad ha perdido algo de esplendor, porque muchos van olvidándose de la tradición de visitar Bixhahui, como se conoce en idioma zapoteco a esta comunidad hermana. 
     Para saber la importancia que antaño tenía esta celebración basta conocer dos textos: el primero de ellos es un documento con más de 150 años de antigüedad, firmado por José María Muñoz, en un período histórico turbulento, pues José Gregorio Meléndez se hallaba alzado en armas. El segundo es un texto literario recopilado por el miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, Víctor de la Cruz, e ilustrado por el pintor de fama mundial Francisco Toledo.
     Transcribimos el documento: 

“Sección de Operaciones de Oaxaca.
     Como la feria del 4° viernes en Chihuitán está próxima y a ella concurren más de 50 mil habitantes de todo Juchitán y Tehuantepec, quedándose esta población [se refiere a Juchitán] sola, he dispuesto para el día 24 emprender mi marcha con toda la Sección de mi mando para situarme en aquel punto y evitar con la fuerza cualquiera desorden que pueda ocasionar como de costumbre, lo tienen cada año por más esmero que haya en mantener el orden y tranquilidad. Concluida aquella feria que dura ocho días regresaré a este punto como siempre. Todo lo que pongo en conocimiento de Vuestra Superioridad para su inteligencia y con el objeto de que se sirva dar cuenta con mi comunicación al Supremo Gobierno de la Nación.
     Acepte Vuestra Superioridad con benevolencia las sinceras protestas de mi particular aprecio.
     Dios y Libertad. Juchitán. Marzo 23 de 1851.      José María Muñoz”.

El texto literario se llama Coyote va a la fiesta de Chuihután, y su primer párrafo dice: 
“La fiesta de Chuihután, el Cuarto Viernes, es de las más grandes entre las celebradas en nuestros pueblos. Bajan los habitantes del Valle de Oaxaca, también los mixes; se acercan los huaves, los zapotecas. Hasta los oídos de Coyote llegó la fama de la fiesta, y decidió ir una vez”. 
     Queden pues, como testimonio de la fastuosidad de la celebración que hermana a distintos grupos étnicos del sureste de México.
     El ocho de marzo de este año pude visitar Bixhahui (Chuihuitán), hermano pueblo zapoteca, pintoresco, hospitalario, que estaba de festejo. Tomé una fotografía para los paisanos ausentes, esperando que en los años venideros devolvamos su magnificencia a esta celebración.