Gusiubí [Cocijopii]: ‘Rayo de viento’

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario el domingo 23/Ago/2015]

El idioma zapoteco es muy rico. En esta lengua se han hecho cantos y recitados bellos poemas. Didxazá, (‘idioma de la gente za, lengua de las nubes’), hablaban los constructores de Monte Albán (Dani Beedxe’ – ‘Cerro del Jaguar’) y Mitla, de Dainzú y Yagul; los hombres y mujeres que edificaron Guiengola.
Nuestros grandes señores, quienes rigieron a nuestro pueblo, se nombraron según la usanza mantenida durante miles de años, con palabras construidas con significados precisos. 
Al hablar del último soberano de la nación zapoteca irremediablemente pensamos en Cocijopii, señor de Tehuantepec (otras fuentes lo llaman Goziobij). Según opinión generalizada desde la antigüedad, su nombre significa ‘Rayo de viento’. Sin embargo, muchos hablantes del zapoteco contemporáneo dicen no reconocer tal significado en tanto que Cosijo y Pii son palabras que no les remiten a nada.

Debemos precisar que las lenguas varían con el paso de los siglos. El castellano que habló Miguel de Cervantes tiene notables diferencias con el que hablamos cuatro siglos después. Lo mismo sucede con todas las lenguas del mundo. Los griegos del siglo veintiuno difícilmente entenderían un diálogo entre Sócrates y Pericles de hace dos mil cuatrocientos años. Sin embargo, el idioma griego de hoy desciende directamente del griego clásico y se denomina igual.

Así pasa con el zapoteco. Nuestra lengua ha sufrido notables cambios con el transcurrir del tiempo. Estos cambios se ven reflejados en diferentes regiones o poblados de tal manera que el idioma zapoteco se habla de distintas maneras. Tiempo y lugar modifican el uso.

Si bien, Cocijopii gobernó toda la planicie costera del Istmo de Tehuantepec y parte de sus serranías, escrito y pronunciado así nos dice poco. Pero si revisamos, por ejemplo, el Vocabulario en Lengua Zapoteca de Fray Juan de Córdova saldremos de dudas. Escrito en el siglo XVI, dicho texto traduce ‘Rayo del cielo’, entre otras maneras, como Cocijo. Con el paso de los siglos Co se suavizó en Gu; en otras zonas el Jo se volvió U, o cambió a O. Para ‘Viento o aire’ el Vocabulario… de Córdova traduce Pii, sonido que se transformó en Bi. Es decir, Cocijopii significaba claramente ‘Rayo de viento’. Entre otras palabras que se han suavizado está Copicha (‘Sol’) que se transformó en Gubidxa para nuestro tiempo (Co = Gu; Pi = Bi) y que es fácilmente reconocible para cualquier hablante promedio de zapoteco.  

Con el nombre de nuestro último soberano, los zapotecas istmeños hemos tenido más dificultades que nuestros hermanos de los Valles Centrales o de las Sierras, ya que en aquellos lares la palabra ‘Rayo’ sigue existiendo. Algunos le llaman Gutzio o Cozio o Gusiu. En nuestros pueblos, en cambio, dicha palabra cayó en el olvido. Son muy pocas las personas que sabrían traducir ‘Rayo’ al zapoteco istmeño. La mayoría prefiere decir ‘rayu’. 

Sin embargo, los más ancianos sí nombraban este fenómeno, llamando Gusiu al ‘Rayo’. Pero como el ‘Dios del Rayo’ (Bidó Gusiu) era una de las deidades más importantes del panteón zapoteca, probablemente los religiosos católicos desalentaron la utilización de dicha palabra. Sería bueno saber qué poblaciones istmeñas conservan la palabra ‘Rayo’ en el idioma de nuestros ancestros. 

Hoy en día, la manera en que nos dirigiríamos a nuestro monarca asentado en Tehuantepec es Gusiubí, que significa ‘Rayo de viento’. Así de sencillo.