¿Qué pasa en Siria? [El futuro del mundo]

Gubidxa Guerrero

Oriente Medio se ha caracterizado por su conflictividad. En dicha región confluyen tres continentes: Asia, Europa y África. Actualmente es el sitio donde se encuentran las mayores reservas de hidrocarburos del mundo. A lo anterior se suma el hecho de que la zona alberga tres religiones monoteístas que, aunque con un mismo origen, mantienen diferencias irreconciliables en el terreno político: judaísmo, cristianismo e islam. Moisés, Jesús y Mahoma

Desde la caída del Imperio Turco (mejor conocido como Imperio Otomano), luego de su derrota en la Primera Guerra Mundial, sus antiguas dependencias quedaron divididas arbitrariamente, según áreas de influencia de las potencias que ganaron la contienda, sobre todo Francia e Inglaterra. Poco después dieron inicio a los actuales Estados de Líbano, Jordania, Iraq, Siria, Egipto

Florence Cassez. Tema difícil

Gubidxa Guerrero 

Hace algunos años, millones de televidentes vimos cómo la Policía Federal, a cargo en aquel entonces de Genaro García Luna, detenía en vivo a una banda de secuestradores. Entre los capturados venía la ciudadana francesa Florence Cassez, quien luego de un juicio seguido de cerca por los medios informativos fue condenada a sesenta años de prisión.

El caso trascendió cuando se descubrió que todo había sido un montaje. Ni los camarógrafos de Televisa arriesgaron la vida presenciando un operativo en tiempo real, ni los ciudadanos miramos hechos verídicos. Los “actores” de este melodrama habían sido detenidos, supuestamente, horas atrás durante la liberación de algunos secuestrados, pero una vez descubierta la farsa, toda duda es sensata.

Los dictados de Washington

Gubidxa Guerrero 

El Imperio Romano dominó la mayor parte del mundo conocido. La estructura político-administrativa que construyó fue asombrosa. Uno de los elementos que permitió el avasallamiento del orbe, fue la relativa independencia que gozaban sus provincias imperiales. El mando general estaba en la ciudad eterna: Roma, desde donde salían los dictados para los diferentes representantes del Estado en el resto del mundo.

Tal como una ciudad-Estado terminó conformando un imperio poderosísimo, hoy en día existe un país cuya forma aparentemente es democrática, pero cuyo fondo revela su naturaleza imperialista verdadera: Estados Unidos de América.

¿Guerra en Irán?

Gubidxa Guerrero

Irán se encuentra en el ojo del huracán. Si bien, desde años atrás, el país persa ha estado bajo amenaza de ataque por parte de las potencias occidentales que la acusan de querer construir un arma nuclear, en meses recientes dichas amenazas aumentaron.

Irán forma parte de lo que la administración norteamericana, encabezada en ese entonces por George W. Bush, denominó el ‘Eje del mal’, que integraban además Corea del Norte e Irak. El régimen de este último país fue derrocado desde hace nueve años. Todos fuimos testigos de la muerte en la horca de Sadam Hussein. El Gobierno de Corea del Norte sigue en pie, lo que se debe, en no poca medida, a que consiguió hacerse de ‘la bomba’ hace algunos años.

Corea del Norte. La incertidumbre

 Gubidxa Guerrero

Toda potencia nuclear es peligrosa. Si dicho país está considerado pieza del Eje del mal por parte de Estados Unidos de América, debe ser tomado todavía más en cuenta.

Corea del Norte se cuenta entre los pocos con capacidad atómica. El líder político de ese Estado, recién fallecido, se encargó de conseguir la bomba, gracias a lo cuál pudo disuadir a las potencias occidentales de intentar una agresión similar a la que sufrieron Irak y Afganistán.

Muere Muammar Gaddafi

Gubidxa Guerrero

Después de cuarenta y dos años en el poder, el líder libio Muammar Gaddafi fue abatido en Sirte, su ciudad natal. Con ello se cierra un capítulo importante en la historia de Libia y del norte de África.

La mayoría de mandatarios del mundo celebran, especialmente los representantes de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN), quienes encabezaron el bombardeo a Libia durante meses, y que, finalmente, consiguieron abatir un convoy de quince vehículos en que viajaba Gaddafi.

Cae Gaddafi

Gubidxa Guerrero

Las guerras no son de ‘buenos’ y ‘malos’. El tiempo ve transcurrir enfrentamientos entre dos o más entes políticos o sociales con intereses contrapuestos. La guerra es, generalmente, la culminación de una serie de tensiones que no admite salida negociada.

En muchas colisiones, el sentido común, la ideología o la mera simpatía nos hacen tomar partido. Le ‘vamos’ a un bando. Lo usual es que al que más ha sufrido expolios de sus gobernantes.

Libia es un caso especial. En aquél país norafricano hay una guerra interna. Rebeldes libios intentan desde hace meses derrocar a su presidente con más de cuarenta años en el poder. Muchas ciudades han caído desde entonces, e importantes zonas estratégicas por su producción petrolera también se encuentran en manos opositoras al régimen.

Paralelamente, Libia sufre ataques de la Organización del Atlántico Norte (OTAN), que con el pretexto de apoyar a los ciudadanos antigobiernistas han lanzado bombas al por mayor, matando no sólo a soldados del oficialismo, sino a muchos inocentes, como han denunciado organizaciones no gubernamentales. 

No pueden analizarse los acontecimientos de aquel país de forma maniquea. Es cierto que Muammar Gaddafi ha sido un líder implacable, con actitudes despóticas. Es verdad que la mayoría de su pueblo no le tiene mucha estima. Pero tampoco se puede negar que la OTAN sea una asociación de países colonialistas que está apoyando a los rebeldes por las grandes riquezas petroleras que se encuentran en Libia.

Tiene razón Gaddafi cuando afirma que Estados Unidos y países europeos que integran la OTAN sólo apetecen sus riquezas. Tienen razón estos últimos cuando dicen que en Libia reina la tiranía. Tampoco mienten los rebeldes cuando hablan de atrocidades cometidas por el régimen; como los funcionarios al decir que los insurgentes han perpetrados incontables delitos.

En aquel país mediterráneo, más que en ninguna parte, se ha puesto de manifiesto la banalización de la guerra. En todos los bandos vemos intereses mezquinos, así como personas entregadas a su causa. 

La guerra en Libia parece haber llegado a su fin, después de varios meses. Los hijos de Gaddfi han sido capturados y, tal vez, para cuando usted se encuentre leyendo esto, el mismo presidente libio haya caído en manos rebeldes o haya sido asesinado. Este episodio está cerrándose. 


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Texto publicado en Enfoque Diario el martes 23/Ago/2011.

Israel y la marihuana

Gubidxa Guerrero

Todo el presente sexenio nuestro país ha estado marcado por la lucha contra la delincuencia organizada; para ser más precisos, por el combate a los cárteles del narcotráfico. Es evidente el celo del Presidente Felipe Calderón Hinojosa para erradicar este fenómeno, con todo y que los ingresos por la venta de droga representan uno de los más importantes para nuestro país, junto con los derivados de la exportación de petróleo y las remesas de los mexicanos radicados en los Estados Unidos de América.

A pesar de la satanización de la producción y la venta de narcóticos, el negocio sigue y, guste o no, beneficia a las finanzas nacionales en términos macroeconómicos. Sin embargo, una de las razones que ha impulsado al Ejecutivo a tomar la determinación de luchar contra el narco, fue la de gozar de legitimidad internacional, especialmente de la potencia más poderosa del mundo: Estados Unidos.

Luto en Noruega

Gubidxa Guerrero

El mundo supo primero de la explosión con coche-bomba en Oslo, Noruega. De inmediato se pensó en un atentado terrorista perpetrado por fanáticos musulmanes. Hubo hasta declaraciones al respecto. Aunque al principio la cifra de muertos se creyó de seis o siete, posteriormente se divulgó la tragedia en su verdadera dimensión: el coche-bomba no fue lo peor, sino una matanza de jóvenes en la isla de Utøya que dejó más de ochenta víctimas.

Los “terroristas musulmanes” jamás aparecieron, ni se difundió comunicado alguno de cierto grupo fundamentalista, como Al Qaeda. Antes bien, fue detenido un hombre de apenas treinta y dos años que se declaró culpable, llamado Anders Behring Breivik; quien más que de confesión islámica resultó ultranacionalista y fanático islamófobo

La crisis en Japón

Gubidxa Guerrero

Cuanto más pasa el tiempo, más crece la alarma por lo que acontece en Japón, y más aumenta la angustia por quienes habitamos este planeta. Y aunque la guerra de Libia, Barack Obama en Brasil, las disputas en el PRD, y la renuncia del Embajador Pascual, sean temas destacados, el más trascendental me parece el del país del sol naciente, donde el número de muertos ya sobrepasa los ocho mil, y con todo y eso, sigue siendo considerablemente menor a que si el terremoto y posterior tsunami hubieran sucedido en otra parte.

Las pérdidas son multimillonarias. Pero ahora el temor no lo provocan las imágenes del maremoto, de las aguas atravesando ciudades enteras; sino el peligro latente de la radiación que podría afectar a un gran sector de la población.