Gobierno vs Mireles

Autodefensas al momento de su detención
Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el lunes 30/Jun/2014]

Regresé a casa, después de un largo viaje en autobús, y la primera noticia que leí trataba de la detención del médico José Manuel Mireles, líder moral de las autodefensas michoacanas. El gobierno salió más cabrón que bonito, como reza el dicho popular: detuvo a quien se atrevió, junto con miles más, a poner un alto al crimen organizado en su región, mientras hace como que persigue a la Tuta y compañía. El mundo al revés: Mireles preso, la Tuta libre.

La detención de Mireles (y varias decenas de sus lugartenientes) es un paso delicado en la estrategia federal por retomar el control de Michoacán. Sin duda, que la autorización para su aprehensión vino directamente de Los Pinos, porque un personaje de su estatura debe tratarse con pinzas.

Pero más allá de que a muchos nos parezca injusta esta detención, cabe preguntarse qué motivó al gobierno a tomar tal determinación. Primeramente, el doctor gozaba de amplísima popularidad a lo largo y ancho del país; pero esa simpatía no la compartía con las autoridades federales, sino que, por el contrario, Mireles era bastante crítico con los tres niveles de gobierno.

En el afán de doblegar a las policías comunitarias, el gobierno optó por institucionalizarlas. Ofreció sueldos y un reconocimiento oficial para que las autodefensas siguieran controlando sus regiones, a cambio de que éstas reconocieran la supremacía federal. Y casi todos aceptaron. 

Entre quienes se negaron a participar en tal acuerdo ―pues equivalía a su desarticulación―, estaba José Manuel Mireles. Él denunció el afán gobiernista por hacerse con el control del pueblo armado. Además, impulsó un movimiento nacional que pretendía adquirir protagonismo en temas sensibles como inmigración, corrupción y otros asuntos centrales en la agenda política nacional. Eso le salió caro.
Para colmo, a miles de ciudadanos michoacanos les pareció necesario seguir combatiendo a los Templarios, y retomaron las armas para aproximarse al importante puerto de Lázaro Cárdenas. Un pueblo nuevamente en armas era un desafío que el gobierno no podía seguir tolerando… 

Enrique Peña Nieto buscó el momento propicio para dar el golpe: justo antes del partido México-Holanda en el Mundial Brasil 2014. Para fortuna de Mireles, la selección mexicana de fútbol fue derrotada en la justa deportiva, por lo que su situación puede acaparar los próximos titulares.

Mientras tanto, en Twitter se creó tendencia con #LiberenaMireles, que este sábado se mantuvo entre los 10 temas del momento. En el Estado de Michoacán, gente de distintos pueblos salió a protestar exigiendo la liberación de los detenidos. 
Resta esperar lo que acontezca en las próximas horas. Puede ser que la presión generalizada logre la liberación de los detenidos, o que a la federación le funcione la táctica tantas veces aplicada: desgastar al movimiento social hasta hacerlo perder su objetivo. ¿Qué pasará? Nadie puede saberlo.