Por Gubidxa Guerrero Luis
En 1867 los franceses estaban en plena retirada, abandonando al Emperador Maximiliano de México. Porfirio Díaz venía de coronar victorias en su estado natal un año anterior, primero en Juchitán (septiembre), después en Miahuatlán y La Carbonera (octubre), para cerrar el ciclo en Jalapa del Marqués (diciembre).
Puebla se interponía entre Oaxaca y la Ciudad de México. Maximiliano estaba sitiado en Querétaro, por fuerzas al mando del General Mariano Escobedo (incluyendo algunas del Ejército de Oriente que el Presidente Juárez había solicitado). Porfirio Díaz tenía cercada Puebla, con sus brigadas disminuidas. Nadie daba posibilidades a un asalto, pero el 2 de abril sucedió.









