El pozo

Ilustración.- Gregorio Guerrero
(basado en una foto de Héctor García)

Gubidxa Guerrero

Existen antiguos vestigios que perviven con el paso de los siglos. Tal sucede con un viejo pozo que se encuentra a las afueras de Laollaga, al que todos parecen ignorar. A pesar de ser un punto neurálgico de la zona, nadie osa acercarse. 

Sobre aquel misterioso pozo se cuenta una historia que procuraré referir en los términos que yo mismo escuché: 

Aída López Piza y la educación comunitaria

Na Aída López Piza Bolán, maestra comunitaria 
Gubidxa Guerrero 

¿Cómo hacían los paisanos que vivieron hace varias generaciones para aprender las primeras letras? ¿Qué estrategia utilizaban las comunidades zapotecas para alfabetizar a los pequeños cuando no estaba generalizada la educación pública, obligatoria y gratuita?

Si alguien pregunta a sus mayores, verá que algunos jamás pisaron un aula; sin embargo, aprendieron a leer y a escribir. ¿Qué artificio es ése? Sucede que ante la falta de profesores, la gente más avanzada trataba de enseñar lo que sabía a otros, con el afán de que el pueblo no estuviera en desventaja.

El origen de la Vela López

Fotografía: Dulce Gutiérrez Calvo


Gubidxa Guerrero

Se cree erróneamente que las Velas Juchitecas provienen de un Decreto que Benito Juárez, entonces Gobernador interino de Oaxaca, promulgó en su visita al Istmo de Tehuantepec en el año de 1857, pocos meses antes de que se convirtiera en Presidente de la Suprema Corte de Justicia y tuviese la oportunidad de substituir a Ignacio Comonfort de la Presidencia de la República, cuando éste desconoció la Constitución que el Partido Liberal había promulgado el 5 de febrero de ese mismo año.

Lo cierto es que las Velas provienen de tiempos coloniales, cuando el catolicismo se fundió con las creencias de las naciones originarias. Los viejos Gui'ña, baúles sagrados donde las comunidades prehispánicas guardaban sus códices y objetos rituales, se convirtieron en el centro de las nuevas Cofradías. Hoy, en Juchitán, así como en otros poblados del Istmo, las Mayordomías, las Sociedades de Vela o, lo que es lo mismo, los Comités de Festejos, atesoran bellos baúles de caoba, cedro o huanacastle, donde tienen depositados los enseres sagrados de la comunidad.