¿Quién fue Pedro Gallegos?



Por Gubidxa Guerrero Luis

José Pedro Gallegos fue un distinguido líder zapoteca, originario de Juchitán, que luchó en diferentes guerras. De él se sabe poco. No suele ponérsele en el mismo sitial que José Gregorio Meléndez (Che Gorio Melendre) o Albino Jiménez (Binu Gada). Lo cierto es que su historial militar es impecable.

Como miles de juchitecos de entonces, participó en la rebelión iniciada en su pueblo en abril de 1850, acaudillada por Meléndez. Encontramos un testimonio suyo durante unos interrogatorios en 1851, por lo que tenemos la certeza de que luchó junto a sus paisanos. En diciembre de 1852, como parte de la coyuntura que aprovecharon los rebeldes zapotecas (Máximo Ramón Ortiz, de Tehuantepec; y José Gregorio Meléndez, de Juchitán), se adhirió al Plan de Jalisco, participando en las batallas de enero y febrero de 1853, luego de las cuales fue proclamado el Territorio Federal del Istmo de Tehuantepec.

Después de la muerte de Che Gorio Melendre, el 29 de mayo de 1853, Pedro Gallegos quedó como líder natural de sus paisanos. Su liderazgo fue distinto al de Meléndez: menos carismático quizás, pero orientado también a la cohesión comunitaria y a la negociación con las estructuras del Estado.

En 1854 se levantó en armas, junto al tehuantepecano Cristóbal Salinas y al cura juchiteco Miguel López, para apoyar el Plan de Ayutla, que buscaba derrocar a las autoridades federales. Luego de vencer a las tropas gobiernistas, ayuda a Miguel López, quien queda como Gobernador Interino del Territorio Federal istmeño.

En 1857 el Departamento de Tehuantepec se reincorpora formalmente al Estado de Oaxaca. Ese mismo año Pedro Gallegos solicita formalmente que Juchitán sea elevado a la categoría de Villa. También pide que se le concedan varios días oficiales para celebrar la feria del pueblo. La solicitud procede y se promulgan los decretos pertinentes.

A finales de 1857 se da en la capital del país un pronunciamiento conservador, e inicia la denominada Guerra de Reforma. Pedro Gallegos, al frente de los juchitecos, respalda al gobierno liberal.

A principios de 1858 arriba al Departamento de Tehuantepec el joven militar oaxaqueño, de origen mixteco, Porfirio Díaz, quien es designado Gobernador y Comandante Militar; cargo que ocupa por dos años. Pedro Gallegos, al ser líder de los juchitecos y tener una plaza regular en la Guardia Nacional con el cargo de Teniente Coronel, se convierte en lugarteniente de Díaz, y lucha con él en las principales batallas que éste libró en la llanura istmeña, destacándose en la del 25 de noviembre de 1859 en Tehuantepec.

La paz dura poco en el país, porque en 1862 llega un contingente de soldados franceses y austriacos a México, con lo que da comienzo la llamada Intervención Francesa. Pedro Gallegos vuelve a ponerse al frente de las tropas juchitecas, organizadas en el Batallón Independencia. Con dicho Batallón participa en la Batalla de Puebla el 5 de mayo de 1862, bajo las órdenes de Porfirio Díaz. De hecho, Gallegos fue uno de los tres comandantes que apoyaron a Díaz en ese episodio, tal como éste anotó en sus Memorias.

Peleó en el bando republicano durante la Guerra de Intervención, y tuvo oportunidad de ratificar sus dotes de mando y estratega en la Batalla del 5 de septiembre de 1866, en su pueblo natal, donde las tropas extranjeras e imperialistas fueron derrotadas.

Posteriormente Pedro Gallegos fue relevado del liderazgo por Albino Jiménez, quien como soldado había participado en las mismas luchas que él. Paulatinamente su recuerdo se fue borrando en la mente de muchos juchitecos. Sin embargo, su nombre no desapareció del todo: Pancho Nácar lo rescató en su poema épico sobre la batalla del 5 de septiembre, escrito en los años treinta del siglo pasado. En ese poema, la memoria colectiva del pueblo binnizá encontró la manera de honrar a quienes defendieron Juchitán con su sangre. Que el nombre de Gallegos haya sobrevivido en la poesía cuando la historia oficial casi lo olvidó dice mucho de la manera en que los pueblos zapotecas guardan y transmiten su memoria.

Pedro Gallegos forma parte de una larga tradición de líderes juchitecos que supieron servir a su pueblo en tiempos de guerra y de paz, en la negociación y en el campo de batalla. Mientras Juchitán continúe siendo un pueblo que recuerda y que lucha, la memoria de Pedro Gallegos tendrá un lugar en ella.

Sea este texto un pequeño recordatorio de su calidad moral. A él nuestro respeto y agradecimiento.

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Texto publicado el sábado 8 de diciembre de 2012 en Enfoque Diario. Publicado el martes 5 de mayo de 2026 en Cortamortaja. Se autoriza su reproducción siempre que se cite al autor. Enlace: https://www.facebook.com/share/p/1BAr1bb2Mf/