La caída de un imperio


Por Gubidxa Guerrero Luis / Etnohistoriador y Periodista. 

Hace dos mil quinientos años un poderoso rey consultó a la Pitia, vocera de Apolo, a quien los griegos consideraban una deidad solar que residía en Delfos, el 'ombligo del mundo'. 

El rey Creso, de Lidia, deseaba saber el resultado de su ataque contra los persas, pueblo que estaba emergiendo como potencia regional después de haber derrotado a los Medos.

Un joven príncipe llamado Ciro había surgido como líder unificador del pueblo ario (persa), con un idioma singular, costumbres y tradiciones propias, que se había nutrido de las civilizaciones de Asía Occidental.