¿Quién fue Pedro Gallegos?



Por Gubidxa Guerrero Luis

José Pedro Gallegos fue un distinguido líder zapoteca, originario de Juchitán, que luchó en diferentes guerras. De él se sabe poco. No suele ponérsele en el mismo sitial que José Gregorio Meléndez (Che Gorio Melendre) o Albino Jiménez (Binu Gada). Lo cierto es que su historial militar es impecable.

Como miles de juchitecos de entonces, participó en la rebelión iniciada en su pueblo en abril de 1850, acaudillada por Meléndez. Encontramos un testimonio suyo durante unos interrogatorios en 1851, por lo que tenemos la certeza de que luchó junto a sus paisanos. En diciembre de 1852, como parte de la coyuntura que aprovecharon los rebeldes zapotecas (Máximo Ramón Ortiz, de Tehuantepec; y José Gregorio Meléndez, de Juchitán), se adhirió al Plan de Jalisco, participando en las batallas de enero y febrero de 1853, luego de las cuales fue proclamado el Territorio Federal del Istmo de Tehuantepec.

El Municipio del Alto Balsas. Una oportunidad histórica para los Pueblos Nahuas

Por Gubidxa Guerrero Luis

Los Pueblos Nahuas del Alto Balsas llevamos siglos resistiendo. Resistimos la Conquista, el Virreinato, las guerras del siglo XIX y la Revolución. Resistimos el olvido institucional, la pobreza y la violencia. Y seguimos aquí, con nuestro idioma, nuestras instituciones, nuestra dignidad y nuestro Ueyiatl ('Gran Río', también llamado Balsas y Mezcala).

Hoy enfrentamos un reto distinto. Más que resistir, construir. De pasar a la propuesta. De exigir no solo respeto, sino reconocimiento jurídico y político a lo que ya somos: un Pueblo con historia, territorio, lengua e instituciones propias.

La creación del Municipio Indígena Nahua del Alto Balsas es esa oportunidad. Una que no se presenta dos veces. Y como toda oportunidad, viene acompañada de riesgos y de decisiones que habrá que tomar con claridad, con unidad y con memoria.

Sobre la Santa Cruz. Armonía cósmica y fe viva


Por Gubidxa Guerrero Luis

Para la familia Facundo González

Abril es uno de los meses más secos y calurosos del año. Los montes se ven algo tristes, pero el campesino sabe que es la antesala de la temporada de aguaceros. Cuarenta días después del equinoccio de primavera comienzan los rituales de petición de lluvias en buena parte de México, sobre todo en comunidades dedicadas a la agricultura. Los nahuas en Xochicalco y los zapotecas de Dani Beedxe' (Monte Albán) se valieron de marcadores astronómicos para reconocer la fecha.

Desde los primeros días del quinto mes, el guie' chaachi florece. Los nahuas le llaman kakaloxochitl ("flor de cuervo"), y en castellano se le dice simplemente flor de mayo. Es el aviso natural de que la temporada lluviosa se aproxima, si la Divinidad lo permite.