Por Gubidxa Guerrero Luis
Este domingo 25 de octubre de 2026, ante cientos de personas en el Salón Paco Piza, y miles más por Facebook, un hombre tomó el micrófono en Juchitán y habló en zapoteco y en castellano. No era el aspirante. Era Héctor Pineda Santiago, Héctor Yodo, y estaba ahí para respaldar a Norman Eddie Gurrión Cortés.
Declaro mi parcialidad: Héctor es un amigo querido, un hombre inteligente a quien aprecio. Por eso escribo estas palabras sin el tono de quien juzga a un extraño.









