No a la represión de los pueblos originarios


Por Gubidxa Guerrero Luis

Hay palabras que, dichas desde el poder, pesan más que un insulto. Este martes, al ser cuestionado por el plantón de El Caracol, el secretario general de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero, respondió con una pregunta: “¿Qué bloqueo?”. Y añadió la frase “bloqueo mental”, además del ofrecimiento de que “la mesa está puesta en Oaxaca”. Quizá fue una frase improvisada. Pero para los pueblos de la Sierra Mixe-Zapoteca, que llevan tres días con la carretera federal 190 cerrada y años con caminos intransitables, sonó a una puerta que se cierra.

¿Solución o confrontación? Por una salida con dignidad para todos


Por Gubidxa Guerrero Luis

En la sierra istmeña, donde pueblos zapotecas y mixes han aprendido a coexistir durante siglos, nadie negocia con el estómago vacío. Cada año, durante las fiestas patronales, llegan delegaciones de pueblos hermanos con cirios, flores y estandartes. Las reciben cohetes, banda de viento y campanas. Antes de que alguien tome la palabra, hay desayuno: tamales, café, pan. Antes de los discursos, la gente conversa: de dónde viene cada quien, qué lengua habla, qué santo cuida. Solo entonces se expresan los voceros, que no hablan por sí mismos sino por sus comunidades.

12 de octubre: la sierra istmeña dice ¡basta!

Por Gubidxa Guerrero Luis

Hoy se cumple otro aniversario de la llegada de Cristóbal Colón al continente. Para el Estado español es fiesta nacional; para muchos pueblos originarios es un día de resistencia y memoria. Y en el Istmo de Tehuantepec, esa memoria no se queda en los libros: se planta en la carretera.

Desde el 7 de octubre, comunidades mixes y zapotecas de la sierra anunciaron una jornada de movilización para este 12 con un bloqueo en el punto conocido como el caracol, en la autopista Salina Cruz-La Ventosa, en el cruce con la de Oaxaca-Istmo. Exigen la reparación del camino estatal que va desde Santiago Laollaga, pasa por Guevea de Humboldt y llega hasta Santa Isabel, Coatlán e Ixcuintepec, un tramo en pésimas condiciones. También reclaman atención y mantenimiento a la red eléctrica regional, pues los apagones y cortes de suministro son cada vez más frecuentes, lo que perjudica los alimentos y afecta directamente la calidad de vida.