La Sala de Concierto Crocus se convirtió en un infierno cuando varios hombres vestidos con ropa de camuflaje comenzaron a disparar indiscriminadamente a los asistentes de un concierto en la capital de la Federación Rusa. Al momento se contabilizan 133 personas asesinadas, entre ellas varias menores de edad, como resultado del atentado terrorista del viernes 22 de marzo de 2024. Se espera que el número varíe, por los heridos en situación crítica.
Los videos que circulan en internet son espantosos. Los atacantes, "blancos, de estatura superior a la media" usaron fusiles automáticos, granadas y bombas molotov con las que provocaron un incendio en el edificio que colapsó en parte.


