David vs Goliat, versión universitaria

Gubidxa Guerrero 

[Texto publicado en Enfoque Diario, el martes 4/Feb/2014] 

A finales de noviembre del año pasado ENFOQUE DIARIO dio a conocer un caso extraordinario: cierta estudiante de la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo (ENUFI) había presentado una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por discriminación, hostilidad y violencia verbal y psicológica. 

El caso era de interés público porque es bien sabido el control que se ejerce en las escuelas normales simpatizantes de la Sección 22 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE).

El asunto tomó notoriedad y permitió evidenciar la coacción y condicionamiento que se sufre en una de las instituciones de nivel superior más importante de la región. A los pocos días llegó a medios estatales y nacionales, como los periódicos ‘El Universal’ y ‘La Razón’. También mereció un reportaje especial para Noticieros Televisa. 

A pesar de las descalificaciones en las redes sociales, Beatriz Morales Ruiz se mantuvo estoica, soportando tranquila una situación que rompería los nervios de cualquier otra persona. Ella aguantó amenazas, intimidaciones, burlas y llamados de atención del personal académico y administrativo de la ENUFI. Pero, a la vez, recibió el apoyo decidido de muchísimas personas que vieron su caso como paradigmático, sabiendo que si su denuncia procedía, tal vez lograrían evitarse más casos como éste en otros centros de enseñanza.

A diferencia de muchos jóvenes, Beatriz utiliza su perfil de Facebook para difundir noticias de interés, reseñas de actividades y contenido de índole cultural. También se ha valido de su cuenta en dicha red social para brindar información concerniente a su caso. Ayer lunes, por ejemplo, ella publicó en su perfil lo siguiente:
“El viernes 31 de enero entregué a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos la respuesta que me fue solicitada para contrastar mi versión con la del Jurídico del IEEPO. Junto con el texto iban dos carpetas: una con pruebas documentales (básicamente Actas de Academia), y otra con algunos audios así como copias de pantalla de los grupos de Facebook "cerrados", que algunos amigos normalistas me hicieron llegar. Lo anterior constata que no toda la ENUFI mantiene una actitud intolerante. Agradezco a las personas que han estado pendientes de mi caso, especialmente a los periodistas y medios de comunicación que en todo momento se mostraron dispuestos a darme voz en sus espacios”.
En futuras columnas daremos a conocer a la opinión pública parte de los argumentos que la alumna presentó para defenderse de las agresiones de las que ha sido objeto. Sin embargo, tocará a la CNDH pronunciarse con respecto esta situación, que podría sentar un precedente para la defensa de la integridad de los jóvenes estudiantes que ya no están dispuestos a seguir engrosando las filas del corporativismo.