Discriminación en la ENUFI

Beatriz Morales Ruiz presentó una queja
ante la CNDH, con sede en Ciudad Ixtepec
Gubidxa Guerrero

[Texto publicado en Enfoque Diario, el jueves 28/Nov/2013, y en NOTICIAS, Voz e Imagen de Oaxaca el viernes 29/Nov/2013] 

El miércoles 27 de noviembre una alumna de primer semestre de la Escuela Normal Urbana Federal del Istmo (ENUFI) se presentó a las oficinas de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), con sede en Ciudad Ixtepec, para solicitar la intervención de esta instancia nacional en un asunto sumamente delicado.

Beatriz Morales Ruiz, joven de 19 años, originaria de Juchitán de Zaragoza, manifestó verbalmente y por escrito su inconformidad por la discriminación y violencia psicológica de que ha sido objeto por parte de los alumnos de su grupo escolar, así como por la omisión de las autoridades académicas para resolver el caso.

Según la estudiante: “la situación comenzó desde el primer día de clases cuando, a pregunta expresa del grupo del que formo parte, declaré QUE NO ASISTIRÍA A NINGÚN TIPO DE BLOQUEO, PLANTÓN, CIERRE CARRETERO, TOMA DE CASETA O MANIFESTACIÓN QUE AFECTARA A PERSONAS INOCENTES, porque mi conciencia y mi pensamiento político no está acorde con eso; manifesté, asimismo, que NO EFECTUARÍA NINGÚN TIPO DE PAGO PARA ESTAS ACTIVIDADES, NI QUE ME VALDRÍA DE TERCERAS PERSONAS PARA QUE PARTICIPARA EN MI REPRESENTACIÓN". 

Ante esos hechos expuso su caso ante la Académica de primer semestre, para solicitar su intervención. Queriendo reforzar lo anterior, redactó un documento donde exponía puntualmente su inconformidad y pedía el fin de la situación desventajosa. Solicitaba que la respuesta de las autoridades fuera por escrito ―tal como había sido su solicitud― para que dicho documento le sirviera de garantía ante los jóvenes que la hostigan.

Luego de vencerse el plazo y de recibir la negativa de los profesores a responderle de esta manera, Beatriz Morales decidió acudir a Derechos Humanos, donde la atendieron amablemente y le aseguraron que pronto la ENUFI recibirá la visita de un funcionario de la CNDH para informarse personalmente de la situación, ya que ella, como alumna debidamente inscrita, tiene el derecho de solicitar una respuesta escrita y, por supuesto, la atención satisfactoria a su caso.
Este hecho no es aislado. Desde siempre ha existido intimidación en contra de alumnos que se niegan a seguir los dictados del Comité Estudiantil de la ENUFI, mismo que ―creyéndose con autoridad de ordenar― amenaza con multas o represalias de otro tipo a quienes no se prestan a sus dictámenes. Sin embargo, este caso es particular porque llegó a una importante instancia, como es Derechos Humanos. 

Está a punto de abrirse la caja de pandora. Se hará evidente cómo funciona una maquinaria bien aceitada a base de chantajes, amenazas y desconocimiento de muchos estudiantes, que temerosos de perder sus derechos o de sufrir represalias hacen lo que se les ordena. El caso de esta alumna de primer semestre, quien además quedó en noveno lugar en su examen de admisión, tal vez sensibilice a los padres de familia, alumnos y al personal docente, o tal vez le provoque más problemas por haber tenido el valor de denunciar estos atropellos. Por eso es bueno que una autoridad competente esté enterada del caso, y que la opinión pública también le dé el debido seguimiento.